Bajo el cielo de Posadas, senderos escondidos
Recorrimos trillos urbanos en pleno corazón citadino. Esos pasillos escondidos del Cerro Pelón y la callecita pintoresca conocida, con cartel institucional incluido, como Pasaje de la Ribera, que comunica el costado de la iglesia San Roque en el barrio bacán de Los Aguacates con el costado del popular Anfiteatro Manuel Antonio Ramírez.
Como una versión posadeña del Caminito porteño o del italiano Corredor Vasariano en Florencia, o de la Galería Vivienne de París, estos pasajes con secretas historias de los tiempos en los que la actual ciudad era un poco más que una aldea conservan e invitan a conocer detalles. Colores, materiales, calle angosta, cielo ancho, misterio asegurado.
Sí, es cierto, las comparaciones resultan odiosas, hasta exageradas, pero qué obsta en días en los que los turistas pagan por hacerse un video en la Rocinha. ¿Te imaginás caminar por esos pasillos rodeado de los habitantes cotidianos mientras el dron se aleja y muestra la ciudad de Posadas en su esplendor?
Ya saé ya. Posa’a es así, alma guaraní con secretos y espacios para el asombro. La antigua Trinchera alberga historias y detalles, ya sae ya, fantasmas, mitos, genealogías, construcciones. Posadas es así, invita a descubrirla cada día.