2026-02-15

Glifosato

Horacio Enrique Poggi

Desafilado brillo del acero, veneno alado. 

Cuerpeaba la desgracia con audacia, 

y le entregaba a Dios su desconsuelo. 

Fue peón coraje, rumbo baqueano, 

entereza de caña brava, bote sin remos. 

¡Saquen de aquí estas cruces infernales! 

Trajeron somnolencia disfrazada: 

abrieron tumbas, cerraron surcos, 

y un llanto inmenso, urutaú bandada. 

Errante el alma por el cristal del río 

puso abandono, rancho inocencia, 

el camalote afuera, ausente el agua. 

Bandera negra, aire hecho fuego. 

Sumaron oro y plata en sus talegas 

para que falte el pan, la mano atada. 

Yerba espejo, volvió el mensú 

con su mirada opaca, de gallo ciego. 

Quedó sentado en la enramada, 

juntando tiempo, contando estrellas. 

Anduvo Herodes, árbol por árbol, 

relevo ardiente, frutal amargo. 

La selva en sangre perdió la luna. 

Voló el antipájaro la correntada, 

pasto enemigo, ciencia excluida. 

El cielo abajo, la ira arriba. 

Era la piedra de Caín que retornaba, 

dejando nidos caídos, pueblo quebrado, 

tierra quemada, ¡mi tierra colorada!

Potrero degollado.

 

 

Tercer premio del XIII concurso literario homenaje a Horacio Quiroga 2026

Horacio Enrique Poggi es de Mariano Acosta, Buenos Aires, Argentina

Te puede interesar