2026-01-10

Fueron entregadas a niñas internados en el Día de Reyes Magos

Desde Entre Ríos, una donación de 50 muñecas llegó al Pediátrico

Adela Canziani (73) inició su tarea voluntaria durante la pandemia y en esta ocasión se contactó con el influencer Fabián Bautista, de Andresito, para concretar la entrega.

Desde Concepción del Uruguay, Entre Ríos, una historia de solidaridad comenzó a construirse a partir de pequeños gestos sostenidos en el tiempo. Adela Canziani (73) se volcó desde hace años a distintas tareas voluntarias y, durante la pandemia, colaboró confeccionando elementos para el personal de salud. Con el paso del tiempo, esa experiencia derivó en nuevos proyectos solidarios vinculados al trabajo artesanal, entre ellos la confección de muñecas con un fin solidario.

En esta oportunidad, el vínculo se dio a través de Fabián Bautista, docente e influencer de Andresito, quien suele difundir y acompañar causas solidarias en Misiones desde sus redes sociales. A partir de ese contacto, las muñecas confeccionadas por Adela fueron destinadas al Hospital Pediátrico Fernando Barreyro, donde se entregaron a niños internados durante el Día de Reyes Magos.

“Tengo 73 años y soy de Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Entre mis distintas actividades dejo un tiempo para las manualidades. En época del Covid-19 comenzó mi tarea voluntaria de confeccionar uniformes descartables para el personal médico del hospital local. Pasada la pandemia, me conectaron con una ONG que realizaba distintas actividades en la comunidad; entre ellas, para el Día de las Infancias regalaban juguetes a los jardines que apadrinaban y para Navidad a los niños internados en el hospital”, contó Adela.

A partir de ese trabajo comunitario surgió la idea de confeccionar muñecas, en paralelo a la elaboración de autitos de madera que realizaba una familia de carpinteros, lo que permitió ampliar las propuestas solidarias. En ese período, Adela llegó a confeccionar alrededor de 350 muñecas y ositos de apego, hasta que, por distintos motivos, la ONG con la que articulaban dejó de funcionar.

 Más adelante, la conmovió la historia de Mateo, un niño que aparecía en un video mostrando con alegría y emoción una bicicleta bastante precaria, publicación que había sido compartida en redes por Fabián Bautista y que tuvo una amplia repercusión, incluso en medios de comunicación. Ese episodio la llevó a reflexionar sobre el valor de lo simple y a retomar aquello que le gustaba hacer.

“Cuando Fabián propuso hacer la campaña de las bicicletas decidí comunicarme con él y proponerle mi desafío: hacer 50 muñecas cuyo destino sea para niñas de Misiones. ¿Y por qué Misiones? porque conozco la realidad de esa provincia, las carencias del interior y de las colonias. Con mi esposo vivimos más de 30 años en Bernardo de Irigoyen y, ya jubilados como docentes, regresamos a nuestra Entre Ríos”, relató la artesana.

Sobre la confección, Adela explicó que cada muñeca requiere varias horas de trabajo y un proceso cuidadoso que comienza con el diseño y el corte de la tela, continúa con la costura y el relleno de cada parte con vellón, y sigue con el armado de la ropa y el cabello.

A su vez, detalló que el último paso es la pintura del rostro, tarea que realiza su hija Virginia. En cada muñeca pone lo mejor de sí pensando en la alegría de quien la va a recibir. “En cada una pongo lo mejor de mí, pensando en la alegría de quien la va a recibir. Al momento de preparar la encomienda siento que se va una parte de mí, pero la recompensa de conocer su destino me hace feliz”.

Por último, valoró la generosidad de Fabián por trasladar las muñecas desde Andresito hasta el Hospital Pediátrico y expresó su ilusión de que el Día de Reyes sea distinto para las 50 niñas que atraviesan un momento difícil durante su internación. “Dios ha de querer que para el próximo año esta idea se contagie y se sumen más voluntades que tengan ganas de sacarle sonrisas a los más pequeños. Desde Entre Ríos abrazo a la gente de la tierra colorada”, concluyó.

Las muñecas fueron entregadas este martes y cada una de ellas llegó acompañada por un pequeño gesto pensado especialmente para ese momento: un papelito donde se invita a escribir el nombre de la niña que la recibe y también a elegir un nombre para la muñeca. De ese modo, el regalo no sólo se completa con el objeto en sí, sino que propone un vínculo personal y simbólico, pensado para acompañar a los niños durante la internación y hacer de esa entrega una experiencia más cercana y significativa. 

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