2025-02-09

Combinan prácticas de salud mental y física para cortar el estrés

Un dúo que se potencia y busca redireccionar hacia el bienestar

Marina y Camilo se dieron cuenta de que estaban en sintonía y decidieron armar encuentros grupales donde desde sus disciplinas aportar a una mejor salud integral

Un momento para encontrarse o reencontrarse con uno mismo, para poner un freno a la maratón mental cotidiana, encontrar imspiración, soluciones, relax. Eso es lo que ofrece la meditación, el tiempo de ocio noble, desconectarse para volver a conectar.

Y entre las posibilidades que hay en Misiones de escaparse a un oasis natural y alinearse a los ciclos vitales, o practicar disciplinas que nos enfoquen, la propuesta de unos ‘jóvenes entusiastas’ como se suele denominar históricamente a muchos pioneros emprendedores, abren la jugada para equilibrar cuerpo y mente y aportar a la salud.

Con amore resume la vitalidad y dedicación de Marina Lagraña y Camilo Filipponi para ayudar a otros a revitalizar cuerpo, mente y espíritu, abrazando su esencia.

 Marina y Camilo tienen expertise en diferentes áreas, pero encontraron en la combinación de sus disciplinas un camino para brindar bienestar. Ella, nutricionista, profesora de yoga, entre otras; él, entrenador personal y reikista, coincidieron en que la espiritualidad y el estado físico están profundamente entrelazados y eso es lo que demuestran en los encuentros holísticos que organizan.

“Uno no puede tener salud espiritual sin salud física y no puede ser rápido, ágil y utilizar bien su fuerza si no está tranquilo”, comenzó graficando Camilo. La experiencia que conjuga actividad física, meditación y relajación en entornos naturales comenzó así a desandar y ganar cada vez más adeptos. La idea es oficiar una jornada grupal que permita aumentar el autoconocimiento y el bienestar general. Equilibrio y fortaleza; ejercicios físicos por un lado, meditación, por otro, por generalizar de alguna manera, lo que proponen estos chicos.

La experiencia busca ser transformadora, generar movimiento, en un ambiente distendido, que se adapta a todo público, incluso a aquellos que no tengan experiencia con el entrenamiento o las prácticas de relajación mental.

Con un bagaje de conocimiento y experiencia que para muchos es sorprendente por la edad que detentan los anfitriones, los encuentros se desarrollan con un espíritu libre y en espontáneidad.

Si bien hay una planificación previa a modo de guía, los instructores adaptan la dinámica a las características del grupo, como un músico avezado que se cuela en una jam.

Lo cierto es que su anhelo es que cada persona pueda encontrarse en un espacio donde sienta la libertad de ser ella misma en un lugar que cuida su bienestar integral.

“Hoy en día la gente arrastra el estrés todo el día. El problema puede haber ocurrido a la mañana, pero lo siguen sosteniendo, lo llevan a la mesa, a la siesta, a la familia. Nuestro objetivo es ayudar a cortar con eso”, plasmó Camilo.

Tras varios encuentros en distintas locaciones misioneras, el verano llegó con la posibilidad de trasladarse a Ituzaingó, Corrientes donde sus ‘clases’ fueron furor. “Estuvimos en la playa con estos encuentros re lindos. Llenábamos siempre. Llegaba el jueves por ejemplo y ya nos preguntaban si iríamos el sábado. Se copaban como unas 30 personas... iban y fusionábamos reiki también en la playita, lo que lo hacía innovador”, relató Marina.

Con esa alta convocatoria también se trasladaron a una isla para expandir su tarea, con el esfuerzo de logística que ello implicó.

Ahora, en marzo, planean llevar la experiencia a Candelaria quizás, siempre en espacios que habiliten  el contacto directo con la naturaleza y en entornos relajantes.

Volviendo a que no hay un esquema rígido, Marina puntualizó en que lo importante es que la gente se sienta acompañada. “La gente viene a aprender, entonces es permitir que cada persona viva la experiencia de la forma más amena posible”, destacó.

Además, ofrecen comidas saludables y generan inevitablemente un vínculo que trasciende la vivencia en sí.

“Siempre pasa que cuando termina el evento dicen: ‘No nos queremos ir’. Y enseguida preguntan cuándo será el próximo”, alegaron.

Así, muchas veces los propios participantes son los que proponen nuevos espacios, ofrecen alguna quinta como próxima sede y se mantienen en contacto profundizando sobre alguna técnica en la que encontraron mayor riqueza.

La frescura que caracteriza a este dúo dinámico hace que la experiencia sea siempre diferente en cada edición, y que incluso quienes han asistido varias veces, se sorprendan o encuentren algo distinto.

Deporte, tai chi, yoga, reiki, chi kung se suman a la lista de prácticas para la conciencia física y mental que detentan.

Habitualmente, los encuentros duran entre dos y tres horas, pero también están pensando en ofrecer medias jornadas o retiros más largos para parejas, por ejemplo.

Los participantes suelen llegar con rutinas intensas y niveles de estrés elevados. “La mayoría viene con una rutina bastante estresante de la que no se despega”, reconoció Camilo. “La idea es ayudarles a entender que eso ya está, que ahora es un momento para dedicarse a uno mismo, escuchar los pájaros, no pensar y desestresarse y probablemente vuelvan con más y mejores soluciones para todas las cuestiones que sienten que tienen que resolver”, marcó.

En esa línea, los jóvenes reconocieron que los cambios, en quienes se suman a sus prácticas, son notables no solo a nivel físico sino también mental. “Hay gente que realmente no podía dormir y empieza a descansar mejor”, arguyó Marina.

Además de los encuentros, Marina y Camilo aportan su granito de arena en el día a día de sus ocupaciones particulares y también combinándolas en lo cotidiano.

“Yo, como nutricionista, facilito herramientas a sus alumnos de entrenamiento y complementamos con reiki y biocodificación, por ejemplo”, estimó la joven que practica yoga desde los 14 años.

Con el paso del tiempo, las ciudades fueron creciendo, las exigencias se empezaron a hacer más notorias, las redes sociales expusieron mandatos, presiones y elevaron los niveles de frustración.

Así también, las personas comenzaron a volcarse a ejercicios que nos reconecten con lo escencial. Por eso los chicos afirman que notaron una mayor apertura hacia estas prácticas, actualmente hay más información y la gente lo incorpora a su vida diaria, según observaron.

En definitiva, la búsqueda de paz sigue siendo una constante y el equilibrar cuerpo y mente una necesidad inherentemente humana que quizás encuentre respuesta en este particular emprendimiento.

“No importa lo que yo te diga que tenés que hacer. Lo importante es lo que vos sientas y cómo lo sientas. Si meditando descubrís que podés hacer algo para mejorar tu calidad de vida, mi trabajo está de hecho” definió Camilo.

Para agendar

Con amore
Los jóvenes organizan jornadas holísticas que combinan entrenamiento físico y meditación con distintas técnicas, adaptables a todo público.

El próximo encuentro será el 12 de marzo.✨Para mas infrmación puede sondearse sus redes sociales:
@conamore.moments  y los Instagram personales @sr.filipponi (Camilo) y @almamukti.yoga (Marina)

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