2025-01-29

Vestirse es un derecho básico para todos los cuerpos, resaltan activistas

Sin talles ni inclusión: el impacto de una ley que no se implementa

A pesar de los avances en la legislación, muchas personas siguen enfrentándose a una odisea a la hora de comprar ropa. Qué falta para que se implemente y se cumpla

En un mundo que promueve cada vez más la diversidad y la inclusión, la industria textil parece seguir atrapada en tallas estándar que no representan la realidad de millones de personas. Para quienes tienen cuerpos más grandes, algo tan cotidiano como comprar ropa se convierte en una experiencia frustrante y a menudo dolorosa.

Frases como “para vos no hay” pronunciadas por una vendedora o la falta de opciones modernas y a la moda en sus tallas no sólo limitan la posibilidad de elegir, sino que refuerzan prejuicios y estereotipos.

En Argentina se sancionó el 20 de noviembre del 2019 la ley 27.521, conocida como Ley de Talles, con el objetivo de fijar certezas sobre la indicación de talles a partir de un estudio que mide las proporciones reales de la población y a la vez busca la igualdad en cuanto a la libertad de acceso a la vestimenta y el respeto de los cuerpos en su diversidad.

A cinco años de su creación nada avanzó y los requerimientos para que sea aplicable a la industria y los comercios tengan opciones no están en la agenda actual. Mientras tanto, son numerosas las personas de talla grande, “los gordos”, como prefiere llamar la activista por la diversidad cultural, Karla Maciel, que viven una odisea al momento de comprarse ropa plus size, porque además los costos son más altos.

“La ley contempla todo lo necesario para que cuando se implemente la población pueda acceder al derecho básico de vestirse, pero el tema está en que lo que se está pidiendo es la implementación, porque todavía hay un largo camino para recorrer. Para que esa implementación exista necesitamos las reuniones del consejo consultivo para que se reactiven y empezar la conformación de la tabla de talles, basada en los cuerpos de nuestro país, que ya se hizo el estudio, que ya está todo, lo que falta es implementarla”, detalló Maciel en diálogo con el programa Acá te lo contamos de Radioactiva 100.7.

Si bien hay locales en la ciudad capital que tienen más variedad de talles, son muy pocos y no siempre tienen ropa canchera o que esté a la moda, señaló.

Maciel, que aboga por los derechos de la diversidad corporal, instó a no tenerle miedo a la palabra gordo, que por muchos años fue cargada de negatividad y usada como un insulto.

“Lo que necesitamos es que el consejo consultivo se reactive para avanzar con la creación de la tabla de talles. El consejo consultivo es un equipo de personas de todos los activos de la sociedad como médicos, personas de la industria, de la indumentaria, un montón de personas que se reúnen para generar la creación de la tabla. Eso es lo que está faltando, que se reactiven esas reuniones y que se empiece a avanzar con todo lo que falta para que la ley se implemente”, remarcó.

En esa línea explicó que el consejo ya está conformado, pero lamentablemente no se reúne y que tampoco hay promoción de la ley, es decir, que se conozca que existe y sus alcances. Asimismo, lamentó que el gobierno actual tampoco tenga interés en insistir en que esto se implemente.

“En la agenda hoy por hoy es un tema que ni siquiera está incluido, es por eso que se pide la implementación ya. Es una presión social la que tenemos que empezar a generar porque mediante las movilizaciones es que muchas cosas se logran. Me parece que es el momento de movilizarse para que se pueda cumplir con algo que nos va a favorecer a todos, porque esto no solamente es para las personas gordas, es para todos”.

Maciel insistió en que en la ley están contempladas también otras necesidades de la población argentina como accesorios de trabajo, calzados y más.

“Todavía no es aplicable”

Misiones está adherida a la ley de talles, pero su vigencia e implementación está supeditada a la elaboración de la tabla de talles de la población argentina y de cada región.

Es así que se llevó adelante una encuesta en todo el país a través del Inti a los efectos de determinar los talles promedios en cada región, aseguró Alejandro Garzón Maceda, director Defensa del Consumidor, y admitió que se terminó hace aproximadamente dos años y que esa tabla de talles se estaba conformando a través de la Secretaría de Comercio de la Nación con intervención de las asociaciones que impulsaron la ley.

Sin embargo, no parecen haber progresos ni señales de avance en su aplicación tal y cual fue pensada, ni las jurisdicciones informadas sobre los talles promedios presentes entre su población.

“En concreto y en definitiva, hoy todavía no es aplicable obligatoriamente la ley de talles porque no se ha definido reglamentariamente cuáles son los talles que tiene que haber sí o sí en promedio en cada región. Estamos esperando que la Nación termine de definir, el año pasado estaba ya casi definido y este año no hubo novedades de avance al respecto”, sostuvo.

Y remarcó: “Tiene terminar de definir la Secretaría de Comercio de la Nación el tema de los talles para cada región, y entonces va a ser aplicable y legible legalmente”.

Consultado acerca de si a pesar de la no implementación de la ley recibieron quejas o inquietudes de clientes al respecto, manifestó que no.

“Nosotros no hablamos de obesidad y sobrepeso. También pasa que una persona que calza 46, 47, ¿dónde consigue zapatillas? Por eso, la idea no es tratar como si fuera un sobrepeso o una obesidad, porque llegamos al extremo y puede haber personas que te agarran y te dicen, ‘ponete a dieta y curate’”, reflexionó.

Garzón Maceda comentó además que desde su área se hizo un relevamiento en comercios y constataron que algunos ofrecen alternativas.

“Pasa porque cada uno, en esta sociedad diversa en la que vivimos, encuentra en algún lado algo que se pueda usar o comprar sin necesidad de tener que hacer a la medida, salvo que lo quiera hacer. Porque también es cierto, y esto es lo que más me preocupa a mí, es que cuando vos tenés estandarizado con un modelo de tamaño estándar de la  ropa, pareciera ser que aquel que no alcance ese estándar es una persona que está fuera del sistema”, se lamentó.

Qué dice la ley

 La ley 27.521 establece que la totalidad de la indumentaria destinada a la población a partir de los 12 años de edad, deberá ser fabricada, confeccionada y comercializada de acuerdo a los talles estandarizados, según las medidas corporales de la población argentina, y esto surge de un estudio antropométrico a cargo del Inti.

Para ello se establece un sistema único normalizado de identificación de talles de indumentaria (Suniti), del cual están excluidas la indumentaria denominada de alta costura o de diseño de autor; las prendas confeccionadas a medida y, en general, las que fueron realizadas de manera personalizada a pedido de las o los consumidores; los accesorios de vestir: corbatas, bufandas, pañuelos, medias, guantes, sombreros, entre otros y los implementos destinados a la protección personal en tareas laborales.

Asimismo, se debe establecer información a las y los clientes. En ese marco, comerciantes, fabricantes o importadores de indumentaria deben identificar cada prenda con el Suniti. La etiqueta con la identificación del talle debe estar de manera cierta, clara y detallada adherida a la prenda.

En tanto, las comercializadoras de indumentaria deberán exhibir e informar en forma cierta, clara y detallada la tabla de medidas corporales normalizadas establecida por el Suniti y tienen que hacerlo tanto en sus establecimientos comerciales físicos como en las operaciones a distancia y por medios electrónicos.

Los establecimientos comerciales deben exhibir un cartel, en un lugar que se vea fácil, con la tabla de medidas corporales normalizadas. Si la comercialización es por medios electrónicos, la exhibición de la tabla de medidas deberá estar en un lugar de fácil acceso y claramente identificable.

Un punto clave es el trato digno, por lo que los establecimientos de venta de indumentaria de moda y textiles deben garantizar estas condiciones de atención hacia los consumidores.

Así, se considera acto discriminatorio a cualquier práctica abusiva, vejatoria o estigmatizante referida al aspecto físico, género, orientación sexual, identidad de género u otra característica de las y los consumidores.

Si estas disposiciones no se cumplen pueden aplicarse las sanciones establecidas en la ley de Defensa del Consumidor y en la ley que penaliza los actos discriminatorios, que, según el caso, pueden ir desde apercibimiento, multa o inhabilitación hasta prisión.

Los datos de la última encuesta de AnyBody

A cinco años de la sanción de la Ley de Talles, más del 50% de las personas tienen problemas para encontrar ropa acorde a su cuerpo. Este dato se desprende de la encuesta anual hecha por AnyBody Argentina, una de las organizaciones que impulsó el proyecto y que trabaja con la problemática desde hace más de diez años.

El relevamiento, realizado en 2022 y que consultó a casi 7.000 personas, arrojó que el 73% de las personas encuestadas suele encontrar siempre las prendas que desea en talle único. En tanto, el 82% afirmó que le resulta difícil hallar su talle en jeans y pantalones; mientras que el 42% reconoce no encontrar ropa interior en su talle. Dentro del universo que respondió la encuesta, el 85% indicó usar ropa “de mujer” mientras que un 11% usa ropa sin género y el 4%, ropa “de hombre”. En ese contexto, el 52% de las personas del primer grupo y el 49% del segundo aseguró que los talles más difíciles de encontrar son entre el 46 y el 52; el tercer grupo, a su vez, señaló que lo más complejo es encontrar talles entre el 48 y 54.

En cifras

50%

Una encuesta realizada por AnyBody Argentina reveló que el 50% de las personas tienen problemas para encontrar ropa acorde a su cuerpo.

73%

El mismo relevamiento dio cuenta de que el 73%  de las personas encuestadas suele encontrar siempre las prendas que desea en talle único.

“Nunca hay ropa a la moda para nuestros talles”

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