Quién fue Walt Disney
Hoy es casi imposible entender la proeza de Walt Disney, un señor norteamericano ¡que desde hace casi 100 años! fue capaz de entretener y alegrar con animaciones a millones de seres humanos —especialmente a niños—de Occidente.
Pionero de la industria de la animación cinematográfica, introdujo novedades en la producción de dibujos animados. Como productor de cine, Disney ostenta el récord de persona con más premios Óscar con 22 estatuillas y 59 nominaciones. Fue galardonado además con dos premios Globo de Oro especiales y un premio Emmy, entre otros muchos reconocimientos.
Además que hablar de él, me gustaría hablar de sus pequeños y simpáticos personajes animados, muchos de los cuales han alegrado nuestra infancia (y aún nuestra madurez). Asistió a clases de arte siendo niño y trabajó como ilustrador comercial desde los dieciocho años. A sus veinte años se trasladó a California y allí fundó el Disney Brothers, con su hermano Roy. Juntos crearon el personaje de Mickey Mouse en 1928, su primer gran éxito y al que él mismo puso voz en un principio.
Con el crecimiento de su estudio de animación, introdujo avances como el sonido sincronizado, Technicolor a tres bandas, largometrajes de animación y desarrollos técnicos en las cámaras. Los resultados se pudieron ver en películas como Blancanieves y los siete enanitos (1937), Pinocho y Fantasía (ambas de 1940), Dumbo (1941) y Bambi (1942), todas las cuales fomentaron enormemente el desarrollo del cine de dibujos animados.
En la década de 1950, expandió su negocio hacia los parques de atracciones y en 1955 abrió Disneyland en Anaheim, California. Para financiar este enorme proyecto, diversificó su actividad con programas de televisión como Walt Disney’s Disneyland y The Mickey Mouse Club. Asimismo, se implicó en la Feria de Moscú de 1959, los Juegos Olímpicos de Invierno de 1960 o la Feria Mundial de Nueva York de 1964. En 1965 comenzó el desarrollo de un segundo parque temático, Disney World, cuyo corazón iba a ser el ‘Prototipo Experimental de Ciudad del Mañana’ (Epcot).
Disney sigue siendo una figura importante en la historia del cine de dibujos animados y de la cultura de occidente. Sus creaciones cinematográficas siguen siendo vistas y adaptadas, el estudio de cine que fundó y que lleva su nombre sigue manteniendo altos estándares en su producción de entretenimiento popular y los catorce parques de atracciones de Disney abiertos en cuatro países reciben todos los años millones de visitantes.
En 1933 Disney produjo Los tres cerditos, una película descrita por el historiador Adrian Danks como “el corto animado más exitoso de todos los tiempos”.â Esta historia de 8 minutos ganó un premio Óscar al mejor cortometraje animado y su éxito permitió un nuevo aumento de la plantilla del estudio, que llegaba a casi 200 personas a finales del año 1933.
Hacia 1934 Disney ya no estaba del todo satisfecho con la producción de cortos animados y creía que un largometraje animado sería más rentable.â Así, su estudio comenzó la producción -de cuatro años- de Blancanieves y los siete enanitos, basada en el cuento de hadas. Cuando se filtraron las noticias sobre este proyecto, muchos en la industria del cine predijeron que sería la ruina de la compañía, hasta el punto de bautizarlo como ‘El disparate de Disney’.
Para captar la perspectiva cambiante de los fondos mientras la cámara se movía por la escena, los animadores de Disney inventaron la cámara multiplano, que permitía que dibujos hechos sobre vidrio se colocaran a diferentes distancias de la cámara, creando así una ilusión de profundidad, que señalaba a Disney como un gran innovador técnico del cine de animación.
Blancanieves se estrenó en diciembre de 1937 entre alabanzas de la crítica especializada y el público. La película fue la más exitosa de 1938 y para mayo de 1939 había recaudado 6,5 millones, lo que la convertía en el filme sonoro más triunfante hasta la fecha. Así, Disney ganó otro premio Óscar honorífico, que consistía en una estatuilla de tamaño normal y siete miniaturas. El éxito de Blancanieves fue el comienzo de una de las más productivas etapas del estudio, definida por el Walt Disney Family Museum como ‘La Edad Dorada de la Animación’.â Acabada la producción de Blancanieves, el estudio inició la producción de Pinocho a comienzos de 1938 y de Fantasía en noviembre de ese año.
Yo vi la película Fantasía –mezcla de animaciones y música clásica-- a mis 7 años de edad, en Buenos Aires y me ha maravillado toda mi vida.
A comienzos de 1950, Disney estrenó La Cenicienta, primer largometraje animado del estudio en ocho años. Gustó a crítica y público y habiendo costado 2,2 millones producirla, recaudando 8 millones en su primer año. â Disney estuvo menos implicado en esta producción de lo habitual porque se había centrado en un largometraje de imagen real, La isla del tesoro (1950), que fue rodada en Reino Unido al igual que Los arqueros del rey (1952).â Siguieron otras películas de imagen real, muchas de ellas de temática patriótica, además de nuevos largometrajes de animación como Alicia en el país de las maravillas (1951) y Peter Pan (1953).
A finales de 1965, a sus 64 años de edad, Disney anunció sus planes para desarrollar un nuevo parque que se iba a llamar Disney World —actual Walt Disney World—, varios kilómetros al sur de Orlando (Florida). Disney World iba a incluir El Reino Mágico, una versión más grande y elaborada de Disneyland, además de campos de golf y complejos hoteleros. El corazón de Disney World iba a ser el Epcot.
Debido a su pertinaz vicio de fumar cigarrillos sin filtro o con pipa, en noviembre de 1966 le fue diagnosticado cáncer de pulmón y le aplicaron terapia de cobalto. El 30 de noviembre, se sintió mal y fue ingresado en el Hospital Saint Joseph de Burbank, donde el 15 de diciembre, 10 días después de cumplir 65 años, falleció como consecuencia de una insuficiencia circulatoria provocada por el cáncer de pulmón.
Creo que ha sido un gran innovador en su especialidad de cine de animación y actividades culturales que hasta el día de hoy perduran. Muchísimos argentinos han visitado sus parques y divertidos escenarios diseñados por Disney en vida. Un hombre para recordar.