Un cultivo de tradición familiar en Flor de Mayo
Yonatan Balke tiene 31 años y es docente de una escuela agro técnica. Reside en Paraje Flor de Mayo, “donde desde muy joven junto a mi padre siempre nos dedicamos a producir mamón”, contó a El Territorio.
Durante los años que estuvo vinculado a la fruta tropical, “hubo temporadas muy buenas y otras no tanto, pero siempre se podía sacar algo”.
Su formación profesional obligó a interrumpir momentáneamente el vínculo con la fruta y actualmente, “más allá de que me desempeño como docente, con el mamón tenemos un ingreso extra”, reconoció.
“Hace 5 años que le dedico mucho tiempo al mamón, trabajando en dos hectáreas. La fruta tiene salida más allá de la sequía que nos afectó”, coincidió Balke con otros productores misioneros. “Hay que tener en cuenta que, por cada unidad plantada, el promedio de producción ronda los 30 kilos”.
También le vende exclusivamente a la Caul, como paso previo al agregado de valor.
Oportunidades
La tradición familiar le inculcó al mamón como una oportunidad de crecimiento y los que resistieron a los cambios, actualmente tienen ventajas.
“Este año nos favoreció a los que producimos mamón porque muchos productores se fueron dedicando a otras actividades y los que quedamos, estamos tratando de atender la demanda”.
Proyectando a lo que se viene, “y siempre y cuando las condiciones climáticas nos acompañen, será diferente porque muchos productores ya se van a vincular nuevamente a esta actividad”.
Destacó Balke “al fomento que promueve el ministerio del Agro que, mediante microcréditos, se puede acceder a semillas. También nos aportan bioinsumos, fertilizantes, insecticidas y acaricidas orgánicos, lo que permite que la inversión inicial sea un poco más baja”.
Mejoran genética por alta demanda
La Cooperativa Alto Uruguay Limitada (Caul) cuenta con una planta industrial de productos regionales, dulces, conservas y elabora frutas abrillantadas a base de mamón. Disponen de un vivero en Colonia Aurora en el que trabajan en la mejora de la genética del mamón y según confiaron desde la cooperativa ya se lograron 29 variedades con la colaboración del Inta Montecarlo y profesionales del Ministerio del Agro.
A partir de la gran demanda que existe, desde la Caul también trabajan para tener más kilos disponibles.
Duplicar el acopio es una de las claves y de acuerdo a los últimos registros, en la cooperativa alcanzaron el millón y medio de kilos y la demanda requiere 3 millones.
Las referencias máximas en el rubro mamón son México y Brasil (un mercado que compite fuertemente con Argentina) y con tecnología aplicada al riego y nutrientes especiales, se destacan por un resultado final de 100 kilos por planta.
En Misiones el máximo de rinde es de 30 kilos por planta, por lo tanto, hay mucho por mejorar en la genética.
Mamón misionero toma nuevo impulso y proyectan duplicar la producción