2018-08-01

Vanderlei fue puesto en la lista roja de Interpol para agilizar su extradición

Cristian Valdez

Por Cristian Valdez fojacero@elterritorio.com.ar


El rango de peligrosidad de Vanderlei ‘Vando’ Lópes (32) fue puesto en relieve a principios de este año con una circular roja en la página oficial de la Policía Internacional (Interpol), donde su rostro aparece ligado a una escueta descripción de los múltiples delitos que cometió en Brasil.
Ese trámite, catalogado como necesario pero a la vez generado con la intención de agilizar su extradición, se concretó a instancias de un pedido hecho por autoridades judiciales de Río Grande do Sul que pretenden su comparecencia en el vecino país, al igual que su hermano, Rudinei ‘Gordo’ Lópes (37) y la pareja de éste, Juliane Cristina Cardoso (26), recluidos desde hace alrededor de nueve meses en distintas unidades penitenciarias de Misiones.
Pese a eso y otros trámites legales cumplimentados con ese objetivo, la intención de que los criminales se enfrenten a las leyes brasileñas choca con la burocracia judicial argentina. El titular de la delegación de prevención y represión a robos de Porto Alegre, Joao Paulo de Abreu, explicó a este matutino que “en este país interesa que sean extraditados debido a los complejos crímenes que cometieron, incluido el intento de homicidio de un policía, pero ese proceso se dilató por los delitos que le imputaron allá”.
En principio, la Justicia ordinaria misionera les adjudicó la tenencia ilegal de armas de guerra en función de un fusil de asalto de calibre 5.56, pistolas y explosivos, que tenían en su poder cuando fueron detenidos en El Soberbio, pero en paralelo también deberán responder por las tres camionetas adulteradas con las cuales circulaban por las calles de la colonia.
“Son delitos menores a diferencia de los asaltos con toma de rehenes, tiroteos y robos que cometieron en la zona Sur de Brasil, pero deben resolverse primero acá para darle paso a la extradición. Es el paso correcto que se debe dar”, explicaron en esa línea las fuentes judiciales de esta provincia.
Está abierta también la posibilidad de expulsión, pero en ese caso se deberá analizar la pena que les podría caber en caso de ser condenados en Misiones, ya que el Código de Procedimiento Penal prevé sancionar con la deportación solamente a extranjeros acusados por hechos leves, con penas menores a tres años.
Sobre eso, el delegado brasileño aseguró que en paralelo a los trámites de extradición, solicitó la expulsión de los hermanos pero aún no obtuvo respuesta. “El hecho de que Vanderlei figure en la lista de Interpol puede ayudar en la transferencia, pero no hemos recibido respuesta positiva pese a que dejamos expuesto el interés de traerlos para que cumplan las condenas que deben”, reconoció.

Riesgo constante en Misiones
En su momento, los hermanos fueron llevados a la audiencia indagatoria donde se abstuvieron de declarar pero habían dejado en claro sus intenciones de no regresar a Brasil, lo que supuso un riesgo constante por el alto grado de peligrosidad que ostentan en la frontera, poderío logístico y de fuego, además de antecedentes de fuga de dos establecimientos penitenciarios brasileños.
En consonancia con eso, El Territorio contó en reiteradas oportunidades la preocupación que significaba la permanencia de los hermanos en Misiones, estando alrededor de cuatro meses en celdas comunes de la Comisaría Cuarta de Oberá, hasta que fueron trasladados, uno a la Unidad Penal II y otro a la Unidad Penal VI de Miguel Lanús, en Posadas.
Inclusive, el propio De Abreu reconoció que cuando se conocieron sus detenciones en las afueras de El Soberbio, advirtieron a sus pares misioneros sobre la posibilidad de rescate por lo que la sugerencia fue que los alejen lo más posible de la frontera.
“Son presos que deben ser encerrados bajo el sistema penitenciario argentino, lejos de la frontera. Hasta es recomendable que los alojen en la capital del país o en un establecimiento penal de altísima seguridad para que no ocurra lo que pretendieron hacer, por tercera vez”, entendió el uniformado brasileño.
Sobre el rol de los hermanos en la organización criminal, explicó que Rudinei es sindicado líder y experto en el manejo de armas de grueso calibre, en tanto que Vanderlei es encargado de operar los explosivos en los asaltos a entidades bancarias que cometieron el año pasado. Se suma al peligroso dúo, Juliane, con un rol menor dentro de la estructura. 

Bandidos experimentados

Los hermanos son considerados por la Policía Civil de Brasil como los principales asaltantes de bancos con toma de rehenes en Río Grande do Sul. Investigadores del Departamento Estatal de Investigación Criminal los consideran responsables directos de doce ataques en ocho meses del año pasado. Fueron cometidos en las pequeñas ciudades de Progresso (dos ocasiones), Pouso Novo, Boqueirão do Leão, Espumoso (dos veces), Boa Vista do Buricá, Encruzilhada do Sur, Gramado Xavier, Bom Retiro do Sul, Tabaí y São José do Herval. Siempre utilizaron explosivos, ametralladoras y personas como escudos humanos, modalidad idéntica a la desplegada durante el asalto al banco de El Soberbio, en febrero de 2015. Sus detenciones no desarticularon a su banda, ya que Ivo Francisco Dos Santos Assis, apodado Ganso Baio, permanece prófugo de la justicia brasileña, al igual que Fabio Raimundo, alias Piuí. Son dos presuntos cómplices con roles preponderantes en la estructura de los Lopes.


Fuga cinematográfica y detención en El Soberbio 

La última fuga protagonizada por los hermanos Lópes sucedió el 27 de junio del año pasado, en medio de una balacera que inició la banda contra una ambulancia que trasladaba a Rudinei desde el Presidio Estadual de Lajeado, a 400 kilómetros de El Soberbio, hasta un centro asistencial.
Ese día, Lopes adujo sentirse mal. Dijo que le bajó la presión y que padecía taquicardia, por lo que las autoridades penitenciarias decidieron trasladarlo hasta una clínica para que recibiese atención médica. Sin saberlo, se había puesto en marcha el plan de fuga.
Es que mientras Lópes era llevado en una ambulancia hasta la Unidad de Pronto Atendimiento del barrio Moinhos D'Agua, cuatro hombres rodearon y tirotearon el vehículo asistencial. El conductor fue retirado por la fuerza por uno de los criminales, en tanto que otro grupo accedió a la parte trasera, donde Lópes iba escoltado por dos agentes y dos enfermeros.
El criminal fue rescatado por cuatro hombres que huyeron en dos vehículos, llevándose como rehén a uno de los agentes que custodiaba al líder de la banda. Ese uniformado fue abandonado kilómetros después sin lesiones.
De inmediato, la fuerza brasileña dispuso móviles de la Brigada Militar y de la Policía Civil y de Carretera para dar con el fugado y su banda, pero nunca obtuvieron resultados hasta que cobró preponderancia el dato de que los Lópes se refugiaron en Misiones.
La fuerza provincial comenzó a trabajar en el caso y el miércoles 29 de noviembre dieron el golpe, tras ubicar a los hermanos en la zona de paraje El Botón, a 32 kilómetros de El Soberbio. Los atraparon con un verdadero arsenal y desde entonces permanecen detenidos. 
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