Los crímenes de Valdez y de Cardozo
El homicidio del Guillermo Valdez es recordado por la saña de los asesinos, ya que le despellejaron el rostro con un bisturí. El hecho se registró en la noche del 19 de junio de 2003, cuando el abogado fue citado a la oficina de su exesposa, la escribana Adriana García, para terminar con el trámite de reparto de bienes y fijar la cuota alimentaria de los hijos.
Valdez fue ultimado de varios disparos. También le propinaron puñaladas en tórax y abdomen.
Según determinó la justicia, Neumann y Jorge “Mosquito” Ramírez cargaron el cadáver en la camioneta de Valdez y lo trasladaron a las afueras de Posadas Luego lavaron el rodado y lo abandonaron sobre avenida Cabo de Hornos.
Para los investigadores, la escribana García mantenía una relación sentimental con Neumann y ambos, junto con Ramírez, planificaron y ejecutaron el crimen.
Al momento del hecho la mujer y la víctima estaban separados, por lo que nunca quedó claro el móvil del crimen. Neumann fue detenido en su casa, dos días después. En su auto hallaron el arma utilizada en el hecho: una pistola calibre 11.25, tipo Colt, con silenciador cilíndrico.
Luego, las pericias determinaron que de esa misma pistola también partieron los tiros que mataron al sereno del IPS, Alfonso Pintos Cardozo, ultimado en febrero de 2003, en un hecho por el que Neumann también fue condenado a prisión perpetua junto a Kevin Escalada.
Para los jueces fueron los autores de los tres disparos con los que ejecutaron a la víctima. “Mosquito” Ramírez también fue imputado en este caso, pero en el juicio fue absuelto por el beneficio de la duda, aunque lo condenaron a cuatro años de prisión efectiva por robo.
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