Basuras desbordadas, las peligrosas controladas

Viernes 22 de noviembre de 2019
José Miérez

Por José Miérez Gerontólogo

Comunidad Misionera, prioritariamente Posadas.
Un centro de atención de salud es un hospital, sanatorio, clínica, policlínico, centro médico, maternidad, sala de primeros auxilios y todo establecimiento donde se practique cualquiera de los niveles de atención de salud humana o animal (veterinaria), con fines de prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación, así como de investigación. Son servicios que se encuentran tercerizados en la provincia.
    • Los centros de atención de salud son los encargados de reducir y prevenir los problemas de salud de la población. 
    • Estos establecimientos generan residuos que presentan riesgos potenciales de peligrosidad y cuyo inadecuado manejo puede tener serias consecuencias para la salud.
    • De la comunidad hospitalaria.
    • Del personal encargado del maneo externo de los residuos.
    • Y de la población en general.
El inadecuado manejo de los residuos sólidos hospitalarios tiene impactos ambientales negativos que se evidencian en la:
    • Segregación
    • Almacenamiento
    • Tratamiento
    • Recolección
    • Transporte 
    • Disposición final
     Las consecuencias de estos impactos no sólo afectan la salud humana sino también a la atmósfera, el suelo y las aguas superficiales y subterráneas; a lo cual se suma el deterioro estético del paisaje natural y de los centros urbanos.
      Debido a que tradicionalmente la prioridad de un centro de salud ha sido la atención al paciente, que ha restado importancia a los problemas ambientales  que podría causar, creándose en muchos casos un círculo vicioso de enfermedades derivadas de mal manejo de los residuos.
Peligros y riesgos en el manejo de los residuos: el grupo más expuesto al riesgo que presentan los residuos infecciosos de los hospitales son los trabajadores de los establecimientos de salud, especialmente los enfermeros, personal de limpieza. Seguido de los trabajadores que manipulan los desechos fuera de hospital.
En los vaciaderos o rellenos donde se recuperan materiales diversos para su venta, el riesgo es muy serio.
Sin embargo, no existen datos sobre la incidencia de lesiones e infecciones en esas situaciones. 
Es excepcional que las víctimas sean pacientes o el público en general. 
La cantidad y las características de los desechos generados en los establecimientos de salud según los servicios proporcionados:
    • La cantidad de residuos se encuentra en el rango de 2,6 a 3,8 kilos/cama/día
    • Se estima que el  10 a 40% de estos desechos pueden ser clasificados como peligrosos debido a su naturaleza patógena (OPS, 1991), mientras que el resto puede ser considerado como residuos domésticos. 
Los trabajadores que se lesionan con más frecuencia son:
    • Auxiliares de enfermería
    • Enfermeras
    • Personal de limpieza y mantenimiento y el de cocina. 
Los índices anuales de lesiones en estas ocupaciones oscilan entre 10 y 20 por 1.000 trabajadores.
De los trabajadores que están en contacto con desechos médicos, los de saneamiento (los recolectores de basura) son los que tienen el índice más elevado de lesiones laborales, aproximadamente 180 por 1.000 trabajadores al año.
Entre los problemas técnicos se puede mencionar la separación inadecuada de los desechos peligrosos en el punto de origen debido a la poca formación del personal encargado.
Esto hace que los residuos peligrosos representen de un 10 a un 40% del total de residuos, en lugar de ser inferior de 10%. 
Además, no se almacena adecuadamente los objetos punzocortantes, lo que explica las numerosas lesiones del personal que manipula los desechos.
Con mucha frecuencia los residuos hospitalarios se arrojan a los vaciaderos o rellenos sanitarios junto con los residuos municipales. 
Con excepción de las partes corporales humanas que se entierran separadamente por razones culturales.
Un gran porcentaje (57 a 92%) de los incineradores que utilizan algunos hospitales no funcionan de manera satisfactoria y aumentan los riesgos a la salud y al ambiente. 
Debe quedar claramente entendido que los transportes deben ser en vehículos que estén preparados para el traslado  de este tipo de materiales. Y el personal que los manipula debe contar con un equipamiento especial que consiste en: cascos, cascos especiales, zapatos especiales, botas, guantes, protectores auditivos, gafas, chalecos identificatorios, ropas especiales, y una de las cosas más importantes, control, supervisión, y evaluación en forma periódica.
Quiero compartir con ustedes que si tomamos a la ciudad de Posadas, con una población de 300.000 vecinos y de acuerdo a la información del Indec, las familias se las toma compuestas por cuatro miembros,  nos da 75.000 familias que viven en esta ciudad y cada familia produce 3 kilos de basura por día, nos da 225.000 kilos de basura domiciliaria que hay que recoger, transportar y hacer su disposición final, de acuerdo a los medios con que se cuentan.
A todo esto hay que calcularle todo el papelerío, cartones, recipientes, de las oficinas públicas y privadas, más el barrido de las calles y cunetas, hojas malezas, etcétera.
Todo ello nos lleva a que escuchemos permanentemente ‘esta es Posadas, la hermosa, pero qué sucia que es’. Qué podemos hacer cada uno de nosotros para sentir placer y gozar el medioambiente donde habitamos. Por suerte contamos dentro del diario El Territorio con periodistas jóvenes que estratégicamente nos dan información de lo que está pasando y qué lindo es poder trabajar intergeneracionalmente.
Mi documentación está a disposición de quienes lo requieran.
Es bueno que recordemos que a las grietas que nos rodean se les pueden tender puentes de servir al prójimo y a la comunidad.

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