UNA PULSEADA CON EL PRESENTE

Viernes 26 de junio de 2020 | 05:00hs.
El handball, como la mayoría de los deportes colectivos, recibió la aprobación protocolar para volver al ruedo de manera individual y física en Misiones. Pero lo cierto es que debido al parate obligado y su espíritu amateur, esta disciplina tendrá un retroceso que parece inevitable.
La Federación Misionera de Handball (FMH) se encuentra en pleno proceso de expansión y todavía no está asentada a pesar de tener 50 años de existencia. Actualmente engloba siete clubes: Guatambú, Huracán y Gimnasia (los tres de Montecarlo), Oberá Handball, Posadas Handball y los clubes Alemán de Jardín América y de San Vicente, todos ellos parados hace más de tres meses por la pandemia. 
“Los clubes no tienen grandes ingresos y se mantienen con la cuota de los jugadores y el trabajo de la comisión directiva”, señaló el presidente de la FMH, Jorge Ferreyra Díaz, en diálogo con El Territorio.
“El handball de por sí es muy amateur en el país, no genera grandes ingresos y eso es un problema, a pesar de que se busca torcer un poco esta realidad con la organización de torneos televisados”, agregó. 
“Nosotros, como federación, venimos creciendo de a 100 a 200 jugadores por año, pero esto nos va a hacer retroceder, es la parte más lamentable de la pandemia. Hasta este año teníamos alrededor de 600 jugadores federados en toda la provincia y tengo miedo de que el parate nos haga retroceder; no veo que este año se pueda jugar, y el año que viene también lo vemos difícil si no aparece una vacuna o una solución al virus”, remarcó el dirigente. 
“La federación había conseguido la sede de un Nacional de Juveniles que se iba a realizar en mayo en Montecarlo, cuna del handball en Argentina. Hoy nos patearon hasta diciembre, pero es difícil que salga. El 2020 creo que está perdido para Misiones y para el resto del país; se está empezando con lo individual y práctico, pero el deporte no”, agregó. 

Hacer frente 
Mirando hacia el futuro, la federación mantiene planes de expansión hacia otras localidades, además de invertir tiempo en las inferiores para solidificar las bases del deporte. 
“El handball se practica en escuelas del interior, los chicos, entonces, ya tienen una base. La idea es seguir creciendo, pero nosotros queremos trabajar mucho las categorías infantiles y hoy ellos no pueden entrenar (menores de 16 no lo pueden hacer, según protocolo)... al futuro lo vemos con desazón, tristeza y preocupación porque el parate nos frena el desarrollo”, remarcó Ferreyra Díaz. 
“Además, apostamos a la expansión del handball en la rama femenina y al beach handball”.
Respecto a la vuelta al ruedo con el entrenamiento personalizado, desde la federación aseguraron que todavía los clubes no abrieron sus puertas por “temor al contagio”. 
“Es un deporte de mucho riesgo porque hay alto contacto. Si bien se aprobó el protocolo para la práctica individual y física, en estos momentos los clubes no están practicando a pesar de la habilitación porque todavía hay temor”.
“Se sigue capacitando al staff arbitral y a entrenadores, pero con los jugadores no podemos hacer nada. La mayoría no se entrena y si bien hay algunos que van a gimnasios, todo está muy limitado”, cerró. 
Son tiempos difíciles para uno de las actividades  más conocidas en el mundo. Queda esperar y apostar todas las fichas a una rápida recuperación y que sigue sumando adeptos en esta región del país. 

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