Si se crea el parque Isla Grande, se conservarán las últimas poblaciones de nutria gigante

Jueves 7 de octubre de 2004
La Fundación Félix de Azara y la Gestión Lobo Gargantilla de esa organización ambientalista, cuyos integrantes actualmente trabajan en varios proyectos conservacionistas en Misiones, hicieron público su apoyo al proyecto que establece crear un parque provincial en Isla Grande del Iguazú Superior. Es que en el lugar se avistó nuevamente el año pasado al lobo gargantilla (Pteronura brasiliensis) luego de 17 años de ausencia.
La zona comprende a las islas e islotes, flanqueados por vegetación selvática, situados entre el kilómetro 95 y 100 del tramo del río Iguazú, aguas arribas de las Cataratas, frente al sitio conocido como la Península de Andresito (cerca de la localidad de mismo nombre). Otra especie propia del lugar es el yacaré overo (Caiman latirostris).
"Este conjunto de islas le provee el hábitat ideal al lobo gargantilla, ya que necesita extensiones bastantes grandes (tanto de arroyos como zonas costeras) para realizar sus actividades sociales, construir sus cuevas y deslizaderos (una especie de toboganes naturales por los cuales se zambullen al río), como así también para buscar su alimento ya sea en grupos o en forma solitaria, por las aguas interiores de las islas", explicaron Verónica Díaz, Diego Civeybel y Sergio Civeybel, de Gestión Lobo Gargantilla, al fundamentar el apoyo a la iniciativa que fue presentada por el diputado Timoteo Llera en la Cámara de Diputados de Misiones.

Especie en peligro
El lobo gargantilla, también conocido como nutria gigante, es el más grande de todas las especies de nutria (se registraron ejemplares de hasta 2.40 metros de largo y 34 kilogramos) y su población, originariamente distribuida en casi toda América del Sur, está en riesgo de extinción.
Los ríos, arroyos, lagunas y esteros permanentes de regiones tropicales y subtropicales, que se encuentren flanqueados por vegetación selvática y numerosas islas, componen su hábitat. Tiene la piel de un color pardo oscuro y de textura aterciopelada, mientras que el vientre es de color blanco-amarillo y es considerado un excelente nadador. De hecho, su dieta está constituida preferentemente por peces, aunque también se alimenta de crustáceos, serpientes y caimanes pequeños, aves acuáticas (por ejemplo el pato criollo (Cairina moschata), tortugas (como Phrynops williamsi) y pequeños mamíferos como las ratas de agua (Nectomys squamipes).

Proyecto de salvación
De crearse el nuevo parque se sumaría una extensión común argentino-brasileña de unas 330 mil hectáreas (al unirse los parques nacionales Iguazú en la Argentina y el Brasil -de 60 mil y 170 mil hectáreas respectivamente-, el parque provincial Urugua-í de 84.000 hectáreas y parque Yacuí de 347 hectáreas) y se favorecería también la supervivencia de felinos como el yaguareté y de aves rapaces como la arpía, que necesitan grandes extensiones de selva para desarrollarse.
"El futuro del lobo depende de la conservación de su hábitat", enfatizó Díaz. "Considerando que la población argentina es el límite más austral de su distribución, es decir que son escasos naturalmente y que se habría salvado de la colosal construcción del túnel que abastecería a la represa de Urugua-í con agua del Paraná, esta es la oportunidad clave para su supervivencia".
La Gestión Lobo Gargantilla tiene previsto realizar un relevamiento del lugar, en conjunto con la Gestión de Pino Paraná, también de la Fundación Félix de Azara, y propiciar la declaración de parque provincial.

Cristina Besold


En riesgo
La supervivencia del lobo gargantilla está en riesgo, advierten estudios de los expertos Juan Carlos Chébez y Aníbal Parera. De ahí la importancia de conservar en buen estado el área  Isla Grande del Iguazú Superior, lo que constituiría además un importante atractivo turístico por su función de albergar las últimas poblaciones de estas nutrias.
Este mamífero exclusivo de América del Sur ocupaba territorios en casi toda la cuenca del Plata, exceptuando las zonas desérticas y australes, pero actualmente son escasos los registros de su presencia; en Misiones fue visto el año pasado en el río Iguazú Superior y se cree que sobrevive en arroyos y ríos de Eldorado, Candelaria, San Ignacio y Capital, en base a referencias antiguas mayormente orales.
La modificación de su hábitat y la caza por su valor para la industria peletera (especialmente en Perú, Brasil y Venezuela) figuran como los principales responsables de su lenta desaparición. "Es un animal fácil de capturar por sus hábitos gregarios, diurnos, mansos y curiosos que lo llevan a acercarse a las embarcaciones con motor. Son reconocibles sus sitios habituales de alimentación por la acumulación de huesos y restos de sus presas; también sus madrigueras al margen del río son claramente ubicables, porque remueven la vegetación alrededor de la entrada y por el singular olor que despiden sus glándulas anales", explican Chébez y Parera.
"En Argentina -detallan- las razones de su declinación no están claras, pues no habría sido severamente cazado... Pero este lutrino parece experimentar una seria regresión". Su actual población en Misiones "ya podría considerarse como relictual pese al amparo que brinda el Parque Nacional Iguazú y el Parque Provincial Urugua-í. Avistajes de lugareños indican la presencia de ejemplares solitarios y menos grupos familiares, lo que resulta preocupante en una especie netamente social. Parece probable que una conjunción de factores haya influido para hacer retroceder a la especie hacia el Nordeste y provocar su extinción el Noroeste".
Por eso, señalan, "se requieren urgentes evaluaciones sobre su situación actual en el país"  y "deberían evaluarse seriamente las posibilidades de reintroducción en hábitats controlados". Todas las actividades "deben reforzarse mediante campañas de educación ambiental, para informar al público del estado actual de las poblaciones, de su protección legal y de las penas que acarrean las infracciones a la ley ambiental".


Nutria gigante (Pteronura brasiliensis)
 La nutria gigante es el mayor representante de la familia de las nutrias. Llega a medir hasta dos metros y a pesar 35 kilogramos.
Es un animal muy social que vive en familias de 10 a 20 individuos. El tiempo de gestación es de 65 a 70 días, después de este período nacen dos a cinco crías. La nutria gigante es un gran predador y se alimenta casi exclusivamente de peces. Normalmente los ejemplares cazan en grupos pero también fueron observados cazando solitariamente. La piel es de coloración marrón. Cada individuo tiene una marca única de color claro en la garganta, la cual es utilizada para identificarlos.
Las nutrias gigantes llegan a vivir aproximadamente doce años en su medio natural y hasta 21 años en zoológicos. Los enemigos naturales más conocidos son los jaguares. La nutria gigante es una de las especies de nutria más amenazadas de Latinoamérica.
Fue severamente perseguida por su piel y se encuentra localmente extinta en muchas zonas de su distribución original.
Otros nombres con que se la conoce son: perro de agua, perro de agua grande, lobo del río.