Caso Nancy Godoy: detuvieron al capataz de la estancia donde trabajaba la docente

Ireneo Zarza es señalado como presunto autor del femicidio. Ya son cinco los detenidos en la causa que se investiga en Esquina, Corrientes.
jueves 22 de octubre de 2026 | 14:00hs.

Las nuevas detenciones en la causa por la desaparición de Nancy Godoy en Corrientes podrían ser decisivas para cerrar el círculo de la investigación. La que más atención concentra es la de Ireneo Zarza, capataz de la estancia donde funciona la escuela rural en la que trabajaba la docente. Según los testimonios reunidos hasta ahora, los investigadores lo señalan como el presunto autor del femicidio, y por eso se ordenó su detención inmediata.

Zarza era el capataz de la estancia “El Curupí”, donde está la escuela a la que Godoy iba a dar clases. Las pesquisas lo ubican en las horas previas a la desaparición en un puesto abandonado, a unos 150 metros del establecimiento. Allí solía pasar la noche y, de acuerdo con lo que trascendió, se volvía agresivo cuando tomaba whisky, un dato que encendió todas las alarmas entre los responsables de la causa.

Con Zarza y Sandoval, la lista de detenidos suma ahora cinco nombres. Ya estaban presos Rosa Leguizamón, su pareja Nahuel Rojas y Ernesto Ezequiel Bordón. La situación de Leguizamón se complicó tras el allanamiento en su casa, donde la policía secuestró objetos que, según se informó, pertenecerían a la docente y que se buscaban desde el comienzo del expediente. Se trata de una campera negra y dos alpargatas, que ya fueron incorporadas a la causa y enviadas a peritaje para establecer si tienen relación con la desaparición.

Una búsqueda en un terreno hostil

Nancy Estela Godoy tiene 52 años y era directora suplente de la Escuela Rural Nº 626, en el paraje El Malezal, departamento de Esquina. Salió de su casa alrededor de las 6 de la mañana del 6 de octubre rumbo a la escuela. Su último contacto conocido fue el miércoles 7 de octubre a las 20.43, cuando se comunicó con uno de sus hijos. Desde entonces no se supo más nada de ella.

Como llegar hasta el establecimiento es complicado, la docente solía quedarse allí durante la semana y volver a su casa después. La denuncia formal la hizo uno de sus hijos recién el 15 de octubre, y a partir de ahí se montó un operativo de gran escala. Entre 40 y 50 efectivos de la Policía de Corrientes, con drones y perros de rescate, tuvieron que avanzar a caballo por bañados con más de un metro y medio de agua. Otros reportes llegaron a hablar de más de 80 efectivos en la zona. Los investigadores también analizaron cámaras de seguridad de Esquina y sus alrededores para reconstruir sus últimos movimiento.

En el lugar aparecieron datos que inquietaron a los investigadores. Vecinos que fueron a colaborar con la búsqueda encontraron destrozos, objetos rotos y suciedad en distintos sectores de la escuela. Tampoco se hallaron el celular, el portafolio ni el bolso de uso diario de la docente. El fiscal confirmó que Godoy sí estuvo en el establecimiento antes de desaparecer.

Lo que ya había aparecido en la causa

Antes de las últimas detenciones, el fiscal Javier Mosquera, al frente de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas de Esquina, había pedido la detención formal del peón rural Ezequiel Bordón. Bordón trabajó en un campo cercano entre el 5 y el 9 de octubre y después no volvió a sus tareas. La versión que dio fue descartada tras una inspección ocular que encabezó el propio fiscal. La medida se fundó en el riesgo de que entorpeciera la investigación y amenazara a testigos.

En el allanamiento a su vivienda, en el casco urbano de Esquina, la policía secuestró cuatro cuchillos, una camisa y una bombacha de campo con manchas de coloración rojiza. El material se envió al Instituto Médico Forense de la ciudad de Corrientes para determinar si la sangre es humana y, de ser así, hacer un cotejo genético. Hasta donde se informó, no estaba confirmado que las manchas fueran de sangre ni que los elementos estuvieran vinculados con la desaparición. 

El reclamo de la familia

La familia nunca aceptó la idea de que la docente se hubiera ido sola o se hubiera perdido. Su hijo menor, Sebastián Medina, rechazó esa hipótesis con un argumento geográfico: para salir de la escuela, dijo, hay que pasar sí o sí a caballo. También habló del desgaste de estos días: “Sentimos que estamos luchando solos contra todos”. Los allegados creen que alguien pudo haberla engañado para que abandonara el establecimiento y criticaron con dureza la actuación de la Justicia.

El gobernador Juan Pablo Valdés confirmó que existen hipótesis de trabajo, aunque evitó dar detalles para no entorpecer la investigación. Mientras se esperan los resultados de las pericias, la prioridad que marcó el fiscal sigue siendo la misma, encontrar a la docente.

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