El debate por la muerte del gendarme se lleva adelante en el Tribunal Oral Federal de Posadas
Caso Barreto: cuarto intermedio hasta alegatos y posterior fallo
La ronda de testimonios y presentación de pruebas en el juicio contra Rodrigo Días Da Silva (27), acusado de atropellar y matar al gendarme Robert David “Chato” Barreto (31), en un intento de fuga en septiembre del 2024, llegó a su fin en la jornada de ayer.
Ahora, el debate que se desarrolla en el Tribunal Oral Federal (TOF) de Posadas, pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo 3 de noviembre cuando las partes realicen los correspondientes alegatos, para que posteriormente los jueces dicten una sentencia.
En la última jornada de testimoniales, el subjefe del Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial, Carlos Wolhein, se sentó en el banquillo de testigos. Allí el médico forense que realizó la autopsia en el cuerpo de Barreto, dio su testimonio y contestó las preguntas hechas tanto por la parte acusatoria, encabezada por el fiscal Pablo Ricardo Di Loreto, como por la defensa de Da Silva, a cargo del abogado Carlos Luis Ferreyra.
Entre otros puntos, aclaró algunas dudas que tenía la fiscalía por los golpes que poseía el cuerpo de Barreto. Confirmó que las lesiones que tenía eran compatibles con “el impacto de un vehículo”.
En tanto que, desde la defensa, pidieron que se confirme si el Gendarme fehacientemente, poseía una sustancia coincidente con cocaína en el momento del accidente.
“Se encontró un bolo de color verde en la boca, se analizó y dio compatible con hoja de coca”, respondió el profesional. A lo que la defensa repreguntó si era posible que afecte en los reflejos y movimientos.
“El estudio que se realizó en ese momento fue solamente para determinar la sustancia, no la cantidad”, haciendo referencia a que no se tenía un paramento para determinar la cantidad de la sustancia en el cuerpo de la víctima, ni si pudo haber afectado los reflejos y movimientos.
Con la declaración del subjefe del Cuerpo Médico Forense, se cerró la etapa de testimoniales ante el tribunal conformado por los jueces Ruth María Ponce de León, Fabián Gustavo Cardozo y Enrique Jorge Bosch (subrogante).
Cabe señalar que, en las rondas anteriores del juicio que arrancó el pasado 13 de septiembre, ante el tribunal se presentaron varios testigos que contaron lo visto ese 14 de septiembre del 2024 y profesionales de la salud que intervinieron rápidamente en el hecho.
Entre los testigos, varios de ellos coincidieron en que el acusado nunca tuvo la intención de parar, es más confirmaron que “aceleró” con la intención de evadir el control de gendarmería, llevándose por delante a Barreto.
Durante la cuarta jornada los que dieron su versión de los hechos fueron los profesionales de salud que formaron parte del procedimiento en el trágico hecho.
La agente de Criminalística Beatriz Farías, quien fue la encargada de realizar el relevamiento planimétrico en la escena, dijo que no fue posible “establecer la velocidad”, en que se movilizaba la camioneta Amarok, porque no figura en el expediente la ubicación real de la persona que fue impactada, en tanto que aseguró que “no se detectó que haya indicios de maniobra evasiva”.
Por su parte, Natalia Da Silva, una trabajadora de salud que fue a bordo de la ambulancia que trasladó al gendarme Barreto al Hospital Madariaga en la capital provincial.
En su testimonio, recordó que el cuerpo de la víctima fue encontrado semienterrado con “signos vitales, pero con múltiples fracturas”. Ya en la ambulancia que lo trasladó al hospital Madariaga de Posadas, la profesional explicó que se le colocó “un tubo de oxígeno”, debido a la gravedad de su estado y que al centro de salud de la capital provincial llegó “con vida”.
Fuga fatal
Como se pudo reconstruir mediante el expediente de la causa, el fatal episodio fue registrado en la tarde del 14 de septiembre de 2024, cuando una Volkswagen Amarok cargada con 20 millones de cigarrillos de contrabando y al mando de Rodrigo Dias Da Silva, evadió un control sobre la ruta provincial 103 a la altura de Santa Ana.
La fuga fue muy violenta, ya que en plena maniobra su conductor embistió a uno de los gendarmes que se encontraba apostado sobre la doble línea de la arteria y que al ver como se aproximaba la camioneta y a contramano, corrió hacia la banquina.
Ese efectivo fue Robert David Barreto (31), quien a pesar de su intento de resguardarse, fue alcanzado por el rodado, quedando tendido sobre el capot y arrastrado varios metros hasta que el vehículo despistó, provocando que el uniformado salga despedido violentamente.
Tras volcar la camioneta, el conductor fue rápidamente detenido, mientras que Barreto quedó gravemente herido al costado de la cinta asfáltica. Si bien fue asistido y trasladado al hospital, murió horas después en el Hospital Madariaga debido a sus graves lesiones.
A partir de las primeras averiguaciones, se pudo determinar que la Amarok conducida por el joven contrabandista tenía pedido de secuestro por robo en la ciudad bonaerense de Quilmes.
En total, el rodado contenía 20.000 paquetes de cigarrillos valuados en más de 22 millones de pesos. Además, se estableció que el joven que intentó darse a la fuga ya tenía antecedentes por contrabando.