El fenómeno dejó una víctima fatal y más de 30 viviendas dañadas

Luego del tornado en San Pedro, sigue la reconstrucción de casas y chacras

A más de una semana, restablecieron los servicios y un equipo de Salud Mental acompañó a los damnificados. Todavía se evalúan las pérdidas productivas.
domingo 20 de septiembre de 2026 | 2:30hs.
Reparan daños y despejan caminos tras el tornado en Cruce Caballero, paraje Semillera y Alegría. //Fotos: Carina Martínez.
Reparan daños y despejan caminos tras el tornado en Cruce Caballero, paraje Semillera y Alegría. //Fotos: Carina Martínez.

A más de una semana del tornado que dejó una víctima mortal y severos daños en Cruce Caballero,  Semillera y Alegría de San Pedro, las cerca de 30 familias afectadas buscan recuperar poco a poco la normalidad. Mientras algunas trabajan en la reparación de sus viviendas, otras enfrentan el difícil proceso de comenzar prácticamente desde cero después de perder sus casas, cultivos e infraestructura destinada a la producción.

El fenómeno registrado durante la siesta del viernes 11 de septiembre provocó voladuras de techos en alrededor de 30 viviendas, mientras que cuatro casas quedaron completamente destruidas y una persona perdió la vida. En las horas posteriores, una de las primeras necesidades fue proteger a las familias ante las lluvias que continuaban en la zona.

Relevan pérdidas de galpones, invernáculos y plantaciones.  

 

La asistencia comenzó con la entrega de lonas y posteriormente llegaron chapas para reconstruir los techos de aquellas viviendas donde las estructuras y chapas quedaron inutilizables. En esa primera intervención Acción Social hizo entrega de algunos elementos básicos como colchones y frazadas.

Sin embargo, la reconstrucción no pasa solamente por recuperar aquello que el viento destruyó. El impacto emocional de atravesar un fenómeno de semejante magnitud llevó a que durante la semana se desplegara en la zona un equipo de la Dirección de Salud Mental de la provincia.

Precisamente, este martes, profesionales realizaron un abordaje en terreno con el objetivo de detectar situaciones de vulnerabilidad vinculadas a la salud mental. La tarea principal fue el acompañamiento y la primera escucha de los damnificados, identificando algunos casos que requerirán continuidad en la atención psicológica.

Salud Mental recorrió la zona y acompañó a los damnificados.  

 

En este sentido, la directora provincial de Salud Mental, Mirna Corach, hizo referencia a la intervención realizada de acuerdo con las necesidades detectadas entre las familias. “En el ámbito de la salud mental siempre la tarea es en respuesta a la demanda. Es saludable expresar que muchos de los involucrados se encontraban estables psíquicamente. Los que fueron atendidos en dicha oportunidad continuarán de manera ambulatoria”, señaló.

Para esos casos, explicó que se buscará garantizar la continuidad del acompañamiento mediante la modalidad que resulte más apropiada, con atenciones presenciales o virtuales.

A su vez, Corach destacó especialmente la manera en que las familias comenzaron a enfrentar lo ocurrido, sin desconocer el fuerte impacto emocional que dejó el temporal. “Pudimos observar mucha resiliencia en las familias. En ningún momento negaron el miedo, el susto y la desesperación que catástrofes naturales como esta generan en nuestro psiquismo. Lo saludable es la posibilidad de continuar para poder reparar y recuperar sus viviendas y acondicionar sus espacios cotidianos”.

Servicios restablecidos

Durante la semana avanzaron los trabajos para recuperar los servicios y restablecer la circulación. Los caminos vecinales rurales, todos de tierra y afectados por árboles, ramas y otros elementos arrastrados por el viento, volvieron a quedar habilitados. El servicio de energía eléctrica, que había sufrido importantes interrupciones como consecuencia del temporal, fue restablecido en los diferentes sectores afectados.

Más complejo será el proceso de recuperación productiva. Varias de las familias damnificadas dependen de las actividades agropecuarias y, además de las viviendas, sufrieron daños en galpones, plantaciones e invernáculos.

Entre los productores tabacaleros existe expectativa por las respuestas relacionadas con las coberturas previstas ante daños ocasionados por fenómenos climáticos. En paralelo, desde el área de Acción Social del municipio realizaron relevamientos para canalizar gestiones ante organismos provinciales, principalmente en los casos de familias que perdieron invernáculos destinados a la producción de hortalizas.

A esto se suma un relevamiento iniciado por la Secretaría de Desarrollo Rural y Medio Ambiente de la municipalidad, cuyos integrantes recorrieron las chacras para dimensionar el impacto ambiental y productivo. El informe con mayores precisiones sobre los daños sería dado a conocer durante la próxima semana.

Por su parte, con el transcurso de los días comenzaron a conocerse imágenes satelitales y registros realizados con drones que permitieron dimensionar con mayor claridad la magnitud del fenómeno. De acuerdo a los informes meteorológicos, la franja afectada se extendió aproximadamente por 20 kilómetros en un ancho de 1600 metros, alcanzando sectores donde la fuerza del viento provocó importantes daños sobre la vegetación.

Las imágenes aéreas mostraron forestaciones de eucaliptos destruidas y árboles de gran porte arrancados de raíz, además de los daños sobre viviendas e infraestructura productiva.

Mientras la reconstrucción avanza y comienza a percibirse cierto alivio entre las familias, todavía persiste el temor cada vez que el cielo vuelve a cubrirse de nubes. Para una de las familias, ninguna reparación material podrá borrar la consecuencia más dolorosa que dejó aquella tarde.

Cristaldo Montero de Mesio, de 48 años, perdió la vida como consecuencia de las heridas sufridas durante el temporal. El hombre fue arrastrado junto a su vivienda por la fuerza del viento en uno de los sectores donde el fenómeno se manifestó con mayor intensidad.

Su muerte marcó profundamente a la comunidad y convirtió al episodio del 11 de septiembre en una tragedia que permanecerá en la memoria de los habitantes de Cruce Caballero.

Solidaridad

Otro de los aspectos que caracterizó los días posteriores fue la solidaridad. Instituciones, organismos y vecinos impulsaron campañas para reunir ropa, abrigos, frazadas y otros elementos destinados a quienes habían perdido gran parte de sus pertenencias.

La ayuda resultó especialmente importante porque el temporal estuvo seguido por jornadas de lluvia y bajas temperaturas. En muchas viviendas, la voladura de los techos permitió el ingreso del agua y mojó ropa, colchones y elementos de uso cotidiano.

La falta de energía eléctrica durante las primeras jornadas hizo aún más difícil secar las prendas y acondicionar nuevamente los hogares. En ese contexto, cada abrigo y cada colaboración que llegó hasta la zona representaron un alivio para las familias, que expresaron su agradecimiento por el acompañamiento recibido. 

¿Que opinión tenés sobre esta nota?