Caso Cecilia Lazcano: la Justicia confirmó al fiscal y una pericia cambió la hipótesis sobre “Max”

El Tribunal de Apelaciones confirmó a Facundo Cabral al frente de la investigación, mientras las pericias sobre los celulares no hallaron evidencias de una tercera persona.
jueves 17 de septiembre de 2026 | 17:40hs.

A dos meses del asesinato de Cecilia Emilce Lazcano, la investigación por el crimen que conmocionó a Alvear sumó novedades tanto en el plano judicial como en el análisis de la evidencia digital. Mientras un nuevo peritaje sobre los celulares de los dos adolescentes imputados apunta a descartar la intervención de una tercera persona, el Tribunal de Apelaciones rechazó la recusación presentada por la querella contra el fiscal Facundo Cabral.

La decisión permite que Cabral continúe al frente de la investigación, que se encuentra próxima a cerrar la etapa de instrucción. La recusación había sido presentada por el abogado de la familia de Cecilia, Juan Saucedo, quien cuestionó la actuación del fiscal y reclamó que se profundizaran distintas líneas de investigación. El planteo fue desestimado por la Justicia provincial, al igual que otras medidas impulsadas por la querella.

Cecilia tenía 16 años y fue asesinada durante la madrugada del 16 de julio en una casilla abandonada ubicada en inmediaciones de la antigua estación ferroviaria de Alvear, Corrientes. Por el hecho están imputados dos adolescentes: J.G., de 16 años, señalado como presunto autor material, y N.Y.L., de 17, acusada de haber participado en la planificación del ataque.

El nuevo peritaje y la figura de “Max”

Uno de los puntos que había generado mayor controversia durante la investigación era la aparición del nombre “Max” en los mensajes intercambiados entre los dos imputados. Algunas de esas conversaciones hacían referencia a fotografías y videos que debían ser enviados después del ataque y habían alimentado la posibilidad de que existiera una tercera persona vinculada al crimen.

Sin embargo, fuentes con acceso al expediente señalaron que el análisis integral de los teléfonos permitió determinar que no había evidencias de la participación de un tercero. Según esa reconstrucción, “Max” habría sido una persona imaginaria creada por uno de los adolescentes y asumida como real por el otro. El propio fiscal Cabral ya había sostenido públicamente que no existían elementos que ubicaran a una tercera persona en el lugar del hecho.

El contenido de los celulares también habría aportado elementos para reconstruir una planificación previa del ataque. A esto se sumaron las imágenes de cámaras de seguridad que registraron a Cecilia caminando hacia la antigua estación junto a J.G., quien llevaba una pala, y posteriormente al adolescente regresando solo y con otra vestimenta.

Los investigadores también incorporaron allanamientos, elementos secuestrados y una huella de calzado encontrada en el lugar. Para la Fiscalía, el conjunto de esas pruebas permite sostener la hipótesis de un homicidio planificado.

La disputa entre la querella y el fiscal

El resultado de las pericias y el rechazo de la recusación se conocen en medio de las diferencias que mantienen la familia de Cecilia y la Fiscalía. La querella había cuestionado el avance de la investigación, especialmente en relación con la posible existencia de un tercer involucrado y con distintas medidas vinculadas al análisis de los teléfonos.

Saucedo había planteado que existían elementos que justificaban profundizar esa línea y había pedido el apartamiento de Cabral por presunto temor de parcialidad y falta de objetividad. La presentación fue formalizada ante la Cámara de Apelaciones y finalmente rechazada por el Tribunal de Apelaciones, por lo que el fiscal continuará interviniendo en el expediente.

La investigación había comenzado bajo una hipótesis diferente. En las primeras horas se evaluó la posibilidad de un suicidio debido a las heridas que presentaba Cecilia en las muñecas. Sin embargo, las lesiones en el cuello y los resultados de las primeras pericias llevaron a los investigadores a orientar la causa hacia un homicidio.

En paralelo, una amiga de Cecilia declaró mediante Cámara Gesell que la adolescente atravesaba un momento de angustia y había manifestado pensamientos suicidas. Para los investigadores, esa situación podría haber sido utilizada para intentar presentar el crimen como un suicidio, aunque esa reconstrucción forma parte de la hipótesis de la acusación y deberá ser evaluada durante las siguientes etapas del proceso.

Actualmente, J.G. permanece alojado en el Centro de Contención Juvenil de Corrientes, mientras que N.Y.L. cumple prisión domiciliaria. Con el rechazo de la recusación y el avance de las pericias, la Fiscalía apunta a completar la etapa de instrucción y avanzar hacia una eventual elevación a juicio.

Mientras tanto, familiares, amigos y vecinos de Alvear volvieron a movilizarse este miércoles, cuando se cumplieron dos meses del crimen, para reclamar el esclarecimiento del caso. La familia continúa sosteniendo sus cuestionamientos y pide que se agoten todas las líneas de investigación antes del cierre de la causa.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?