El Niño alcanzará su fase más intensa en octubre y Misiones está entre las zonas de mayor riesgo
Los centros de predicción meteorológica global siguen con asombro la evolución de El Niño durante este segundo semestre de 2026. Según un informe del portal especializado Meteored, las anomalías en la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial están alcanzando magnitudes sin precedentes, lo que encamina al fenómeno hacia una categoría de intensidad histórica antes de que termine el año.
Las proyecciones del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF) indican que, hacia comienzos de octubre, la temperatura del océano registrará picos inéditos: 5,64 grados por encima de la media en el Pacífico oriental y 3,55 grados sobre el promedio en el Pacífico central, la zona clave conocida como Niño 3.4. De concretarse estas marcas, se tratará de los valores térmicos más altos jamás documentados desde que existen registros sistemáticos.
Qué está pasando en el océano
El meteorólogo Ben Noll explicó que el acoplamiento entre la atmósfera y el océano se está intensificando tras un breve freno transitorio. Los habituales vientos alisios del este, que desplazan el agua tibia y favorecen el afloramiento de aguas frías profundas, fueron completamente sofocados y reemplazados por potentes vientos del oeste. Para comienzos de septiembre se espera una nueva ráfaga récord de esos vientos en el Pacífico central, un pulso que reactivará el calentamiento en la zona Niño 3.4 y empujará el indicador hacia un récord absoluto en el arranque de la primavera austral.
Los especialistas remarcan que este episodio no se desarrolla sobre una línea de base neutra, sino sobre un planeta que ya viene con temperaturas récord. Esa combinación entre las olas de calor marinas preexistentes y el calentamiento atmosférico global potencia la energía disponible en el sistema climático y puede agravar la severidad de sus efectos, tanto en lluvias extremas como en sequías regionales.
El NEA, entre las zonas más expuestas
El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que, para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, existe una probabilidad del 100 por ciento de continuidad de El Niño, con una intensidad estimada entre fuerte y muy fuerte. Los modelos internacionales muestran una señal particularmente marcada sobre el noreste argentino, y los mapas de Meteored ubican a Misiones, Corrientes, el este de Formosa y el este del Chaco entre las zonas donde se esperan las lluvias más intensas, con anomalías de más de 50 milímetros por encima de lo normal en algunos meses de la primavera.
Ese escenario ya llevó a las autoridades provinciales a reforzar el monitoreo de los cursos de agua y a elevar líneas troncales de energía en localidades como Colonia Aurora y El Soberbio, ante la posibilidad de nuevas crecidas. Los especialistas insisten en que el fenómeno en curso no será un evento moderado: avanza a gran velocidad hacia una intensidad nunca antes vista, con consecuencias de alto impacto para la agricultura, la infraestructura y la gestión de riesgos en toda la región.