“Fue cuestión de segundos”: el relato del chofer tras el fatal siniestro sobre la Ruta 27 en San Pedro
Con el correr de las horas se conocen nuevos detalles sobre el grave siniestro vial ocurrido durante el atardecer de ayer miércoles sobre la Ruta Provincial 27, a la altura de Colonia Liso, en San Pedro. En el lugar perdió la vida Matías Senger, de 27 años, mientras que siete personas debieron recibir asistencia médica. Los heridos de mayor consideración son la pareja del conductor del vehículo y tres menores que lo acompañaban, entre ellos un bebe de un año.
De acuerdo con las primeras observaciones, sujetas todavía a la investigación correspondiente, el automóvil habría iniciado una maniobra de sobrepaso a un camión que transportaba hoja verde de yerba mate en una zona de curva. Por circunstancias que se intentan establecer, habría ingresado al carril contrario, donde se produjo la colisión frontal con un colectivo Mercedes Benz perteneciente a la empresa Kenia S.A.
En el lugar trabajaron Bomberos Voluntarios de San Pedro y distintas divisiones de la Unidad Regional XIV. La ubicación del siniestro, en una zona rural y a más de 15 kilómetros del hospital, hizo especialmente importante la rápida organización de la asistencia, inmovilización y posterior traslado de los lesionados.
“Fue cuestión de segundos, una desgracia con suerte”
Neri Araujo dos Santos, conductor del colectivo, cuenta con más de 20 años de experiencia como chofer en diferentes empresas. Todavía afectado por lo sucedido, relató a El Territorio que prácticamente no tuvo margen para reaccionar cuando observó al automóvil frente a la unidad. “Eso es cuestión de segundos. Lo que más recuerdo es que venía un camión con yerba en la curva, yo veía bien el camión y en eso apareció el auto, bien de frente a mí, en mi mano”, recordó.
Según su relato, intentó desplazarse hacia un costado para evitar la colisión, pero al mismo tiempo tuvo que considerar la seguridad de quienes viajaban en el colectivo. “Volanteé un poquito, quise ir para afuera, pero pensé: ‘Si volanteo, tumbo y mato a mi gente que tenía arriba’. Fue lo primero que pensé”, expresó.
El impacto finalmente fue inevitable. Araujo contó que su principal preocupación inmediatamente después del choque fue mantener la unidad estable. “Sentí el golpe y traté de atajar al colectivo para que no tumbe. Una vez amagó como que iba a tumbar y, gracias a Dios, no tumbó. Podía haber habido más lamentos”, señaló.
El chofer recordó incluso el grito de advertencia de una pasajera instantes antes del choque. “Una pasajera que venía en el medio me gritó ‘¡guarda!’. Cuando ella gritó, fue junto con el impacto. Ya no había tiempo para nada”, relató.
Tras detener la unidad, se acercó brevemente al automóvil y luego regresó para permanecer junto a sus pasajeros. “Fue un desastre. En toda mi vida como chofer nunca viví algo así, muy lamentable y triste” señaló sobre los primeros minutos posteriores al siniestro.
Respecto de las circunstancias que derivaron en la colisión, Araujo dio su apreciación personal sobre una posible maniobra de sobrepaso del automóvil. Esa versión coincide con una de las hipótesis preliminares surgidas en el lugar, aunque serán las pericias y la investigación las que deberán determinar formalmente la mecánica y las responsabilidades en el hecho.
La empresa, en tanto, dispuso el reemplazo del colectivo involucrado para garantizar la continuidad del servicio y evitar que los pasajeros queden sin transporte.
Bomberos realizaron triage para establecer las prioridades
La intervención de Bomberos Voluntarios resultó fundamental ante la cantidad de personas que requerían atención. El segundo jefe del cuartel, Jorge Mendoza, explicó que al arribar realizaron inmediatamente un reconocimiento de la escena y un triage, procedimiento que permite establecer prioridades de atención de acuerdo con la gravedad de cada paciente.
“Cuando llegamos al lugar se hizo la ronda de reconocimiento de cuántos heridos había y se inició el triage para evacuar a los más complicados y que tenían mayor riesgo de vida. Esos fueron los primeros evacuados”, explicó Mendoza.
Los bomberos trabajaron con dos unidades: un móvil de jefatura que trasladó personal y equipamiento y una unidad destinada al traslado. Posteriormente se sumó la ambulancia del hospital para colaborar con las evacuaciones.
Según precisó Mendoza, los rescatistas debieron inmovilizar diferentes tipos de lesiones antes de retirar y trasladar a las personas involucradas. Pese a la magnitud del impacto, no fue necesario recurrir a herramientas de corte para realizar las extracciones. “Por la gravedad del accidente y la forma en que se abrió el auto, las víctimas estaban de fácil acceso para la inmovilización, extracción y traslado de cada una”, detalló.
En total, fueron trasladados cuatro menores y tres adultos. Tres de los niños y una mujer adulta viajaban en el automóvil, mientras que del colectivo fueron asistidos y trasladados un menor y dos mujeres adultas. Entre estas últimas se encontraba una mujer embarazada, madre de la niña que viajaba junto a ella.
Las horas previas al fatal desenlace
Según fuentes consultadas, durante la jornada del miércoles Senger había estado abocado a tareas de cosecha de yerba mate. Ya hacia el atardecer, pidió prestado el automóvil a su padre para trasladarse hasta la zona urbana de San Pedro con un motivo cotidiano y familiar; necesitaba comprar pañales para su hijo.
Fue durante ese trayecto cuando ocurrió el fatal siniestro sobre la Ruta Provincial 27. Las primeras observaciones realizadas tras el impacto señalan como hipótesis una maniobra de sobrepaso en una zona de curva, circunstancia que deberá ser determinada con precisión por las pericias.
Lo que había comenzado como un viaje hasta el pueblo para realizar una compra para su pequeño hijo terminó de la peor manera. Una tragedia que vuelve a poner en evidencia las consecuencias que puede tener una decisión tomada en apenas segundos al volante y la importancia de extremar las medidas de precaución, especialmente al momento de realizar maniobras de sobrepaso.
Dolor por la muerte de un joven futbolista
Mientras continúa la asistencia médica de los heridos y las actuaciones para establecer con precisión cómo ocurrió el siniestro, familiares y allegados despiden a Matías Senger.
El velatorio comenzó este jueves desde las 7 en el salón comunitario de Siete Estrellas. Su inhumación se realizará en el Parque La Paz de San Pedro, en horario a confirmar.
La noticia provocó además un fuerte impacto en el ambiente deportivo local. Senger era futbolista y formaba parte del plantel de Primera División del Club Cristo Junior. Desde la institución expresaron su solidaridad y acompañamiento a familiares y seres queridos ante la pérdida.
El fatal episodio vuelve a enlutar a San Pedro y deja, además de una familia atravesada por una pérdida irreparable, varias personas lesionadas que continúan bajo asistencia médica. Las actuaciones policiales y periciales permitirán determinar las circunstancias precisas de una colisión que, según quienes estuvieron en el lugar, se produjo en apenas unos segundos.
En cuanto al estado de los heridos, una mujer de 29 años, embarazada de 14 semanas, sufrió traumatismo cerrado de tórax, fracturas costales y traumatismo abdominal, por lo que permanece en observación. Un niño de 7 años presentó fractura de fémur izquierdo y una herida cortante en el cuero cabelludo; una niña de 1 año sufrió politraumatismos y fractura de fémur izquierdo, mientras que una niña de 8 años presentó escoriaciones múltiples en rodillas y manos. Todos recibieron atención médica y permanecen bajo seguimiento de acuerdo con la evolución de cada cuadro.