Nación abandonó a la Agrotécnica de Eldorado, que vive del autofinanciamiento
Se cumplen mañana 300 días desde que entró en vigencia el retraso en la aplicación de normativas presupuestarias y la falta de cumplimiento, por parte del gobierno de Javier Milei, de la ley de financiamiento y muchos establecimientos educativos dependientes de las casas de altos estudios atraviesan un panorama crítico en todo el país, por lo que preparan una protesta generalizada.
En Misiones, ese impacto golpea de lleno a la Escuela Agrotécnica de Eldorado, la única institución de carácter preuniversitario en la provincia dependiente de la Universidad Nacional de Misiones (Unam).
Noelia Rivaldi, directora de la Agrotécnica, detalló los profundos desafíos cotidianos que deben afrontar debido a la escasez de partidas y la suspensión de fondos nacionales clave, como los que provenían desde el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (Inet), interrumpidos desde 2023.
Entre el ajuste y la autogestión
Con una matrícula que supera los 500 estudiantes -muchos de ellos residentes que dependen del servicio de comedor-, la escuela equilibra su funcionamiento diario con extrema limitación.
Actualmente, los fondos que remite la Unam cubren servicios esenciales como luz, agua, internet y parte de la manutención alimentaria, complementados por un aporte mínimo de una cooperadora escolar y la comercialización de productos generados en los propios sectores didácticos productivos.
Sin embargo, la falta de una partida específica para el mantenimiento de infraestructura, seguridad y actualización tecnológica -donde persisten equipos obsoletos y dificultades para adquirir nueva aparatología- restringe severamente el perfil técnico de la institución.

"Nos obliga a recortar las actividades didáctico-productivas”, advirtió Rivaldi, remarcando que el desfasaje financiero global supera el 50%, a lo que se suma la pérdida del poder adquisitivo en los salarios docentes y no docentes.
Históricamente, las escuelas técnicas y agrotécnicas se robustecían mediante planes de mejora presentados ante el Inet, los cuales permitían la adquisición de maquinaria pesada, herramientas agrícolas, insumos sanitarios para animales y tecnología de vanguardia.
Hoy, sin esa herramienta presupuestaria y con cupos de crédito fiscal reducidos, la institución subsiste gracias a articulaciones estratégicas con organismos como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), ministerios provinciales y facultades de la región, o mediante gestiones y donaciones externas.
Ante este escenario, la comunidad educativa insiste en la necesidad urgente de dar cumplimiento a las normativas vigentes para garantizar una educación técnica de calidad.
Incumplimiento de Nación
Ante el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y con las partidas del Inet congeladas, la única escuela preuniversitaria de Misiones naufraga entre la falta de equipamiento tecnológico y la lucha por garantizar la comida de sus alumnos.
Tras cumplirse 300 días sin la ejecución de la Ley de Financiamiento Universitario (Nº 27.795), el ahogo presupuestario nacional golpea directo en las aulas, las salas de cómputos y los corrales de una comunidad educativa con más de 500 alumnos.
“Hoy nos exigen hablar de tecnología e innovación, pero ¿cómo lo abordamos si no podemos comprar computadoras ni equipar los espacios didácticos productivos?”, planteó con crudeza Rivaldi, la directora del establecimiento dependiente de la Unam.
El diagnóstico que traza Rivaldi expone un entramado de carencias que obliga a la escuela a sostenerse mediante la autogestión y la venta de lo que produce.

La suspensión del presupuesto del Inet paralizó los históricos planes de mejoras. A través de estos proyectos, la Agrotécnica no sólo había incorporado en años anteriores tecnología de punta, como una sembradora de cuatro surcos, embutidoras de forraje o maquinarias de carpintería, sino también insumos cotidianos tan elementales como machetes y azadas. “El Inet nos permitía crecer cualitativamente. Hoy esos fondos no están y ni siquiera están en discusión. Dependemos de alguna donación o de la articulación con otras instituciones. No hay una política seria para la educación técnica profesional”, reflexionó.
En consecuencia, la sala de computación opera con máquinas del antiguo programa Conectar Igualdad, obsoletas para el dinamismo tecnológico que requiere el sector agropecuario moderno. Si bien lograron conseguir drones mediante gestiones externas, la falta de presupuesto impide estructurar un aula informática acorde a las demandas actuales.
Recursos escasos
El presupuesto que envía la Unam alcanza a duras penas para cubrir los costos fijos como luz, agua e internet. Con más de 500 estudiantes -70 de ellos becados residentes que viven en el predio-, el esfuerzo diario para sostener el comedor escolar es titánico.
La cooperadora solicita una cuota de 40 mil pesos mensuales a las familias que pueden pagarla, pero la cifra no alcanza a cubrir “ni el plato de la semana”, que incluye desayuno, almuerzo, merienda y cena.
La venta de lo generado en las prácticas agrícolas en el punto de venta de la escuela reingresa directamente para alimentar animales, comprar insumos sanitarios y mantener vivo el ciclo productivo.

Salarios licuados y un desfasaje estructural
La crisis operativa marcha a la par del reclamo salarial. Desde los gremios advierten sobre una pérdida de poder adquisitivo que ronda 13 sueldos de atraso para el personal docente y no docente, sumado a un desfasaje presupuestario general que la dirección calcula en cerca del 50%.
Pese a la articulación con la Facultad de Ciencias Forestales, el Inta y el Ministerio del Agro para no frenar la generación de competencias en el territorio, el reclamo de la comunidad educativa de Eldorado se mantiene firme.
Exigen desde la Capital del Trabajo al Poder Ejecutivo Nacional el cumplimiento inmediato de la cautelar judicial y de la Ley 27.795 para evitar que la educación técnica pública caiga en un punto de no retorno.
Gremios del país preparan diversas protestas
Se cumplen 300 días sin que se ejecute la Ley de Financiamiento Universitario aprobada en dos ocasiones por el Congreso de la Nación y refrendada por la Justicia, que incluye la actualización de los salarios docentes y no docentes, la recomposición de programas destinados al estudiantado, presupuesto para las universidades y para proyectos de investigación, desarrollo científico y tecnológico.
En este marco, gremios que agrupan a docentes y nodocentes universitarios continúan con medidas de fuerza en todo el país que incluyen para esta semana un paro docente de la Conaduh hasta el 22 de agosto, mientras que Fatun anunció un paro por 48 horas para los días jueves 27 y viernes 28 de agosto.
Además, este miércoles 19 se realizarán actos en todas las universidades y en Buenos Aires marcharán hacia el Secretaría de Educación.
También está prevista la instalación de “carpas por la Universidad y la Soberanía” en todo el país, y otras acciones de protesta y visibilización durante las próximas semanas.
“A 300 días del incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, seguimos reclamando los recursos necesarios para sostener la universidad pública, sus salarios y su funcionamiento”, señalaron.
Son “300 días sin que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario”, denuncia el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).
Añade que, en 300 días, más de 90.000 estudiantes se gradúan en las universidades públicas de todo el país. Cientos de miles se convierten en la primera generación de profesionales de sus familias. La universidad pública transforma vidas y genera futuro todos los días con hechos concretos. Que hace 300 días no se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario no tiene explicación.
“En 300 días, la red de hospitales escuelas y facultades de Ciencias Médicas de las universidades nacionales atiende a más de 1,5 millones de pacientes, realiza cirugías de alta complejidad y forma a las y los futuros profesionales del país”, añade el CIN.