La Escuela Universitaria de Oficios abrió inscripciones para nuevos cursos

La Unau sumó casi 9 mil ingresantes y más de 130 graduados desde 2019

La mayoría de los estudiantes proviene de San Vicente, aunque también llegan de Dos de Mayo, Aristóbulo del Valle, San Pedro, El Soberbio y otras localidades
miércoles 12 de agosto de 2026 | 6:04hs.
Buscan implementar próximamente la carrera de veterinaria.
Buscan implementar próximamente la carrera de veterinaria.

Desde su puesta en marcha en 2019, la Universidad Nacional del Alto Uruguay (Unau) registró el ingreso de 8.994 estudiantes y ya cuenta con más de 130 graduados. La institución, con sede en San Vicente, recibe alumnos de diferentes localidades de Misiones y mantiene presencia principalmente en municipios del centro y norte de la provincia.

En su primer año fueron 870 los ingresantes, mientras que en 2020 la cifra ascendió a 962 y en 2021 llegó a 1.590. El mayor registro se produjo en 2022, con 2.988 nuevos estudiantes. Luego se contabilizaron 718 en 2023, 716 en 2024, 494 en 2025 y 656 durante este año. Las carreras más elegidas son: Licenciatura en Nutrición, Licenciatura en Kinesiología y Fisiatría e Instrumentación Quirúrgica.

Además de San Vicente, los estudiantes provienen de Dos de Mayo, Aristóbulo del Valle, San Pedro, El Soberbio, Oberá, Eldorado, Montecarlo, Puerto Rico y Posadas. A siete años de los primeros ingresos, la universidad supera los 130 profesionales graduados de las distintas propuestas que conforman su oferta académica.

“Tenemos en la universidad un programa de seguimiento y acompañamiento al egresado, en el cual tratamos de estar siempre en contacto. De hecho, ahora estamos haciendo un nuevo relevamiento a partir de los últimos egresos que tuvimos este año”, señaló Bruno Gini, secretario de Extensión, Cultura y Relaciones Institucionales de la Unau.

En cuanto a la inserción laboral, Instrumentación Quirúrgica presenta niveles cercanos al pleno empleo y sus profesionales consiguen trabajo en poco tiempo. Incluso, desde distintos espacios solicitan a la institución que comunique la disponibilidad de nuevos egresados para incorporarlos. En Kinesiología, los cuatro graduados que rindieron el último examen para acceder a residencias obtuvieron las mejores calificaciones entre quienes se presentaron.

“Nuestros técnicos en Desarrollo Agropecuario hacen las pasantías y, una vez que terminan, las empresas los contratan o los esperan y les dicen: ‘cuando te recibas, te esperamos’. Son logros muy positivos. Tenemos un estudiante que hizo una pasantía y ahora está trabajando acá en el Centro de Validación Hortícola”, sostuvo Gini.

Asimismo, otro alumno próximo a finalizar sus estudios realiza una pasantía en una empresa hortícola de San Vicente, donde solicitaron extender su permanencia. A ese caso se suma el de un estudiante que realizó una experiencia similar en un tambo de Brasil y recibió una propuesta para regresar a trabajar allí una vez que complete su formación.

“Además de las becas nacionales, que son las conocidas Progresar y Manuel Belgrano, también tenemos la beca de acompañamiento alimentario, que consiste en una caja de mercadería para una provisión mensual. Después tenemos beca de fotocopias para estudiantes”, detalló.

La asignación de esas ayudas institucionales contempla la situación económica de cada alumno y procura priorizar a quienes no cuentan con beneficios nacionales. A su vez, desde la Subsecretaría de Bienestar Universitario se implementa una tarjeta con descuentos en comercios locales y se realiza un análisis socioeconómico de las familias para determinar el acceso al acompañamiento.

“Hay programas de tutores pares que lleva adelante la Secretaría Académica y que hacen un gran trabajo de acompañamiento entre los mismos estudiantes. Son alumnos avanzados que trabajan con la Secretaría Académica, con las distintas cátedras y con los estudiantes. También hay espacios de integración y acompañamiento psicopedagógico”, precisó Gini.

Y agregó: “Para nosotros, los estudiantes no son un número más. Tienen nombre, apellido, tienen origen y tratamos de que el docente también vea eso y se comprometa. Es muy importante que nuestros estudiantes que ingresan terminen. Entendemos que el camino real puede ser otro y tratamos de que en ese recorrido nunca se sientan solos”.

Entre los desafíos institucionales aparece la ampliación de la oferta académica, con propuestas presentadas ante la Subsecretaría de Políticas Universitarias para incorporar nuevas carreras de pregrado y avanzar también en alternativas de grado. Dentro de ese proceso se encuentra el proyecto para sumar Veterinaria, cuya presentación se encuentra en preparación.

“Tenemos desafíos estructurales, que son las gestiones que viene realizando el rector en Buenos Aires para lograr fondos para la construcción y el desarrollo de nuestro edificio. Necesitamos mayor infraestructura; hoy tenemos un gran porcentaje de nuestros gastos que se va en alquiler. Tener una estructura propia nos posibilitaría redireccionar ese presupuesto y también consolidar nuestro campus”.

A su vez, la institución busca disminuir la deserción, que Gini ubicó en torno al 30%, y desarrolla proyectos de extensión e investigación con alcance regional. Las iniciativas incluyen reciclaje en Dos de Mayo, huertas urbanas y escolares, espacios de comercialización y asistencia para productores, acciones sobre nutrición y hábitos alimentarios, además de propuestas de arborización urbana.

Escuela de Oficios

La Escuela Universitaria de Oficios de la Unau cuenta con entre 500 y 600 egresados desde su puesta en marcha y solo durante el año pasado entregó 350 certificaciones. Para este segundo cuatrimestre, la propuesta continúa con la apertura de nuevas capacitaciones y la continuidad de cursos anuales vinculados con distintos oficios.

“Hasta el 22 de agosto son las inscripciones para los nuevos cursos que empiezan este cuatrimestre acá en San Vicente: Instalación y Mantenimiento de Sistemas Solares Fotovoltaicos, Operario de Meliponicultura y Fotografía y Edición de Imágenes para Redes Sociales”, señaló Bruno Gini, secretario de Extensión, Cultura y Relaciones Institucionales de la Unau.

La capacitación sobre sistemas solares fotovoltaicos tendrá una duración intensiva de dos meses, requiere conocimientos previos de electricidad y dispone de veinte lugares. La formación se realizará en articulación con la empresa Correa Kleñuk, que estará a cargo de la instancia práctica, mientras la universidad brindará los contenidos teóricos.

“El curso de Operario de Meliponicultura lo hicimos el año pasado y tuvo un gran éxito. Lo da un ingeniero agrónomo que es docente de nuestra universidad y que tiene una gran experiencia y recorrido en todo lo que es meliponicultura y elaboración de miel y derivados. Se llama Naldo Pellicer y es muy reconocido en ese rubro”, indicó Gini.

Esta propuesta dispone de treinta lugares, mientras que Fotografía y Edición de Imágenes para Redes Sociales admite entre 40 y 45 participantes. Esta última aborda nociones de fotografía con cámaras y celulares, además del uso de herramientas para la edición de imágenes y videos, cuyas licencias son proporcionadas por la universidad

“El de Instalación y Mantenimiento de Sistemas Solares Fotovoltaicos tiene un costo de 90 mil pesos en un pago único o en tres pagos de 30 mil. Implica una cuestión de materiales e insumos y es un curso que hoy responde a una demanda de personal calificado, no solo para la instalación de paneles solares, sino también para el mantenimiento que requieren”, precisó.

Los otros dos cursos tienen un arancel único de 15 mil pesos y la inscripción se realiza mediante un formulario disponible en la página web y las redes sociales de la institución. Durante el primer cuatrimestre finalizaron las capacitaciones de Cerrajería, Fotografía y Edición de Imágenes para Redes Sociales y Elementos Básicos para la Jardinería, por las que pasaron más de 60 estudiantes.

“Estamos continuando con todos los cursos que son anuales, como Instalación y Mantenimiento de Aire Acondicionado, Soldadura y Tornería, Cocina y Pastelería. El mayor desafío es continuar con estos espacios y seguir encontrando instancias de formación en oficios que sean una respuesta al mercado laboral”, sostuvo.

El funcionamiento de la Escuela se financia con recursos propios de la universidad y parte de los aranceles se destina a cubrir materiales e insumos, mientras la institución afronta la carga docente. Entre los objetivos también se encuentra sostener el equipamiento necesario e identificar nuevas áreas de formación vinculadas con demandas laborales concretas.

“Estamos muy comprometidos con la Escuela de Oficios porque entendemos que hoy es una ayuda, un lugar de capacitación y también un lugar de encuentro. Que la gente tenga la expectativa de formación y vea en la educación un lugar para aprender, encontrarse, conversar con otro y tener un espacio de diálogo, socialización, acompañamiento y compañerismo para nosotros es fundamental”, concluyó Gini. Para más información sobre los cursos, los interesados pueden comunicarse al siguiente correo (oficios@unau.edu.ar).

 

¿Que opinión tenés sobre esta nota?