Caso Lucas Amarilla: testigos coincidieron en la alta velocidad y la querella pidió investigar a los padres del conductor
La investigación por la muerte de Lucas Amarilla, el joven eldoradense de 18 años que falleció en un despiste y choque en la tarde del 25 de diciembre de 2025, reunió en las últimas semanas los recuerdos y testimonios de los jóvenes que viajaban en el Renault Sandero que protagonizó el hecho.
En paralelo, la querella que representa a la familia de Lucas, a cargo de los abogados Juan Selva Andrade y Florencia Baldiria Selva Andrade, presentó un escrito ante el Juzgado Correccional y de Menores Uno de Eldorado para solicitar que se amplíe la investigación y se determine si existió una eventual responsabilidad penal propia de los padres de F. A., el menor que conducía el vehículo al momento del siniestro.
El joven se encuentra imputado en la causa que investiga las circunstancias en las que se produjo el despiste que terminó con la muerte de Amarilla.
En total, eran alrededor de siete personas las que se trasladaban en el coche Sandero cuando ocurrió el siniestro. De acuerdo a lo que pudo consignar El Territorio de fuentes consultadas, los relatos permitieron reconstruir parte de las horas previas al choque, el trayecto realizado y también las acciones posteriores al impacto.
Uno de los aspectos que aparece con mayor fuerza en las declaraciones es la velocidad a la que circulaba el automóvil. Uno de los ocupantes manifestó que quienes viajaban en la parte trasera del vehículo insinuaban o directamente incitaban al conductor a acelerar.
Otro de los jóvenes que prestó declaración fue más preciso al describir la circulación previa al despiste. Según su relato, momentos antes del siniestro transitaban a alta velocidad y circulaban próximos a otros vehículos. Además, estimó que durante todo el trayecto habían mantenido una velocidad cercana a los 100 kilómetros por hora.
La mayoría de los testimonios incorporados durante esta etapa de la investigación coincidió, con distintos matices, en señalar que el automóvil circulaba a alta velocidad.
También declaró quien viajaba en el asiento del acompañante del conductor. De acuerdo con su testimonio, le había advertido a F. A. sobre la existencia de un badén en la calle Kornel cuando el vehículo ya se encontraba transitando por esa arteria.
Piden investigar a los padres
A partir de estos elementos, la querella planteó una nueva línea investigativa. En su presentación, los abogados Andrade sostuvieron que corresponde analizar si los progenitores del menor conductor tuvieron una conducta propia que pudiera adquirir relevancia penal, vinculada con haberle permitido de manera reiterada el manejo del auto familiar, pese a que no contaba con licencia de conducir.
Como ya viene informando este medio, las pericias accidentológicas incorporadas al expediente, una de parte y otra de una profesional del Superior Tribunal de Justicia, coincidieron en que el Renault circulaba por encima de los 100 kilómetros por hora. De acuerdo al informe del perito propuesto por la querella, que la integran los padres de Lucas, en la calle donde ocurrió el siniestro no había señalización de badenes, lomas de burro o similares, como tampoco reductores de velocidad.
Por otro lado, el escrito de la perito en Criminalística del Poder Judicial añade que no se observaron elementos externos, como desperfectos en la calle, condiciones climáticas adversas o la participación de terceros, que puedan atribuirse como causales del despiste y posterior choque fatal.
A esos elementos técnicos, la querella sumó ahora los testimonios de quienes viajaban dentro del automóvil. En particular, consideró relevante que de esas declaraciones surgiría que F. A. no habría utilizado el vehículo de manera excepcional, sino que era una práctica habitual por parte del menor.
Por ese motivo, los abogados solicitaron que se profundice la investigación para determinar qué conocimiento tenían los progenitores sobre esa situación y cuál habría sido su conducta frente a la utilización del automóvil por parte de su hijo.
La querella aclaró expresamente que no se busca imputar ni atribuir a los padres la condición de coautores del hecho.
La solicitud deberá ser analizada por el Juzgado que interviene en la causa, mientras continúa la incorporación de elementos destinados a reconstruir las circunstancias que rodearon el despiste y choque ocurrido en la tarde de Navidad que terminó con la vida de Lucas Amarilla.