Siete muertos y más de 20 heridos en un tiroteo escolar en Tailandia
Al menos siete personas murieron y más de 20 resultaron heridas este viernes durante un tiroteo en la escuela secundaria Debsirin Nonthaburi, ubicada en el distrito de Bang Kruai, en la provincia tailandesa de Nonthaburi. El atacante, un estudiante de 14 años, también falleció tras dispararse luego de concretar el ataque, según informaron las autoridades locales.
De acuerdo con la investigación preliminar, el adolescente inició la secuencia de violencia en la vivienda donde residía con sus abuelos, a quienes asesinó utilizando un arma de fuego que, según las autoridades, pertenecía a su abuelo. Posteriormente se dirigió a la escuela e ingresó disparando contra alumnos y personal del establecimiento.

Testigos relataron que el ataque desató escenas de pánico, con estudiantes refugiándose debajo de los pupitres y otros escapando del edificio mientras se escuchaban las detonaciones. Imágenes difundidas tras el hecho mostraron a familiares, docentes y alumnos abrazándose y llorando en el exterior del colegio mientras policías y equipos de emergencia intervenían en el lugar.
En las primeras horas posteriores al tiroteo hubo versiones contradictorias sobre la cantidad de víctimas fatales y heridos. La agencia Associated Press señaló que algunos funcionarios contabilizaban únicamente las muertes ocurridas dentro de la escuela, mientras que otros incluían también a los dos abuelos del atacante. Con el correr de las horas, las autoridades confirmaron que el saldo total de fallecidos ascendía a siete personas, sin contar al agresor.
El primer ministro de Tailandia expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y ordenó asistencia para los heridos y sus allegados. Además, el Gobierno anunció que revisará la legislación sobre armas de fuego, mientras la Policía continúa investigando las circunstancias y el posible motivo del ataque, en un contexto en el que trascendió que el adolescente atravesaba problemas de salud mental y estrés relacionado con el ámbito escolar.

El establecimiento educativo permanece cerrado y bajo custodia policial mientras los peritos realizan las tareas de recolección de pruebas. El ataque es considerado uno de los más graves registrados en una escuela de Tailandia en los últimos años y volvió a instalar el debate sobre el acceso a las armas y la seguridad en los centros educativos del país.