En rechazo del proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, cientos de misioneros marcharon este jueves
Organizaciones sociales, sindicales, universitarias, productores, clubes de barrio y ciudadanos autoconvocados se movilizaron este jueves en Posadas, en el marco de una jornada de alcance nacional y bajo el grito de la “La Patria no se vende”. Fueron casi seis cuadras de personas que marcharon desde el mástil de la ciudad (Uruguay y Mitre) hasta la plaza 9 de Julio, en el microcentro.
La convocatoria surgió en rechazo al proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada tratado en el Senado de la Nación y, particularmente, por las modificaciones que inicialmente se planteaban sobre el régimen de tierras rurales. Antes de llegar al recinto, el oficialismo retiró el capítulo referido a la extranjerización de tierras, uno de los puntos que había generado mayor rechazo de la ciudadanía en general.
Sin embargo, la movilización se mantuvo. Los manifestantes señalaron que otros aspectos de la iniciativa continuaban generando preocupación, entre ellos los vinculados con desalojos, expropiaciones y la Ley de Manejo del Fuego.
Más allá de las diferentes organizaciones y sectores representados, los consultados por El Territorio durante la marcha coincidieron en la defensa de la tierra y los recursos naturales, la preocupación por el futuro de las próximas generaciones y reiterarron el llamado a una mayor participación de la ciudadanía frente a las decisiones que consideran que pueden afectar al patrimonio nacional.
Agricultores afectados
Mabel Acosta, integrante del Movimiento Agrario Misionero (MAM), expresó en diálogo con este medio que “este proyecto genera un fuerte rechazo” y remarcó que la preocupación del sector productivo no terminó con la decisión de retirar las modificaciones vinculadas con las tierras rurales.
“La verdad es una indignación total que hayan sentado a tratar este proyecto en general. No solamente la cuestión de la tierra, que teóricamente dio marcha atrás, sino también lo de los desalojos”, sostuvo.
Acosta cuestionó además las políticas nacionales destinadas a atraer grandes inversiones y las contrastó con las dificultades que, según señaló, enfrentan productores y trabajadores para acceder al financiamiento. En ese sentido, también apuntó contra el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (Rigi).
“El pueblo argentino no se merece pasar por lo que está pasando”, afirmó. Seguidamente, la referente del MAM hizo especial hincapié en la situación del sector productivo misionero y aseguró que las consecuencias de la situación económica alcanzan a toda la sociedad, pero golpean particularmente a quienes viven de la producción.
“Toda la ciudadanía está afectada, pero los productores más todavía”, manifestó y agregó que “no hay una producción que funcione, no hay nada que funcione en este país con este tipo de políticas. La verdad es que no sabemos a quién están beneficiando”.
Consultada sobre las posibilidades de que el proyecto avance, Acosta manifestó además su preocupación por las negociaciones desarrolladas alrededor de la iniciativa en el Senado.
“Pusieron todo para que salga alguna. Lo poco que salga debe ser algo malo. No creo que sea nada bueno para nosotros”, señaló.
Desde ATE
Por su parte, María Álvez, secretaria general de ATE zona Sur, puso el foco en el papel de la ciudadanía frente a las decisiones que se toman a nivel nacional: “Cuando la Patria corre peligro, el único que puede defenderla es el soberano, el pueblo, y es el que debe salir a defender”, expresó. Seguidamente, la referente destacó particularmente la relación que existe en Misiones entre sus habitantes, la tierra y los recursos naturales.

“Sabemos que en Misiones el soberano es muy cuidadoso de su pueblo, de su tierra, y siempre va a salir a defender lo que le corresponde por derecho”, sostuvo.
Según Álvez, la movilización representa además un llamado a una participación más activa de la sociedad. “El pueblo es el que debe decir basta de atropellos. Basta”, enfatizó.
En ese sentido, consideró que la jornada puede significar un punto de inflexión. “El pueblo argentino estuvo demasiado callado durante mucho tiempo. Es hora de que empiece a caminar y empiece a hablar”.
“Creo que hoy se ha despertado y hoy comienza una nueva etapa en la Argentina”, concluyó.
El deporte en los barrios
La preocupación por el territorio se expresó a través de Arturo Urquiza, referente de Clubes de Barrio y del Club Ciudad Nueva: “El patrimonio que recibirán las próximas generaciones es importante defenderlo”.
“Lo que nos convocó hoy es la importancia de defender nuestra tierra como misioneros, como argentinos y como latinoamericanos”, añadió.
Urquiza vinculó esa defensa con el trabajo cotidiano que realizan los clubes en las comunidades y con el futuro de niños y jóvenes. “Nosotros, que venimos del barrio, de los clubes de barrio, sabemos la importancia que tiene este territorio para nuestros jóvenes, que son el futuro”, señaló.
Desde esa mirada, consideró fundamental que las organizaciones barriales también tengan presencia en las manifestaciones públicas vinculadas con la defensa del territorio. “Sabemos que hoy tenemos que estar aquí porque sino vamos a seguir siendo colonizados por cualquier otro ente extranjero”, sostuvo.
En la misma línea, Gastón Molina, presidente de la Unión de Clubes de Barrio (UCB) filial Misiones, retomó esa misma idea y vinculó la defensa de la tierra con los valores construidos desde las instituciones barriales. “Es un orgullo que la gente salga a la calle, que haga valer los valores del club y del barrio”, afirmó.
Para Molina, proteger esos espacios significa también pensar en una concepción más amplia del patrimonio colectivo. “Cuidar nuestro barrio significa cuidar nuestra tierra, cuidar nuestros recursos, cuidar nuestro fútbol y cuidar nuestro deporte como herramienta social para transformar y mejorar el futuro”, expresó.
Luego, indicó que la Unión de Clubes de Barrio reúne a unas 10 mil instituciones y sostuvo que la presencia en Posadas buscó representar también a esas comunidades.

“Venimos a representar un poquito a los 10.000 clubes que formamos parte de la UCB y a nuestra gente. Que no se pierdan los valores y que tenemos que cuidar, sin duda, nuestros recursos”, remarcó.
“Creo que ese es el mensaje: que nuestra Patria no se venda”, concluyó.
Las universidades acompañaron
Por último, Hernán Cazzaniga, docente universitario y referente de la Unión de Docentes Universitarios de Misiones (Udum), detalló porque las organizaciones decidieron continuar con la movilización pese a que el capítulo referido a la extranjerización de tierras había sido retirado.
“Hoy, en todo el país y fundamentalmente frente al Congreso de la Nación, se está movilizando el pueblo argentino en defensa de la soberanía nacional”, señaló.
Cazzaniga reconoció que la eliminación de ese apartado representó un cambio importante respecto del proyecto original. “Ayer se quitó el capítulo más conflictivo, si se quiere, el que más movilizó a las expresiones populares, que es el de la extranjerización de las tierras”, explicó. Sin embargo, advirtió que para los manifestantes convocados todavía existen motivos para mantener el rechazo, es decir que “contienen algunos capítulos que van en contra de los intereses del pueblo”. Entre ellos mencionó las modificaciones relacionadas con los desalojos y expresó preocupación por el impacto que podrían tener sobre las familias que alquilan en el actual contexto económico.
“Todo lo que tiene que ver con el desalojo de las familias inquilinas, por ejemplo, atenta justamente en un momento de crisis económica en el que las familias de todo el país están endeudadas y han visto cómo sus ingresos se han caído”, manifestó.

También hizo referencia a la Ley de Manejo del Fuego y al papel que cumple en la protección de los territorios afectados por incendios. “La Ley del Fuego también protege justamente a los montes, a los bosques, de la posibilidad de que las tierras sean objeto de especulación financiera”, sostuvo.
En este marco, la defensa del territorio aparece ligada no solamente a la propiedad de la tierra, sino también a los recursos naturales, la producción, los barrios y el futuro de las nuevas generaciones. Resta esperar que sucede después de esta sesión en el Senado.