"Una canción para mi tierra" emocionó en Posadas y Aristóbulo del Valle
Con dos funciones cargadas de emoción, el documental "Una canción para mi tierra" llegó a Misiones y dejó un mensaje de defensa del ambiente y las comunidades rurales que trascendió la pantalla. Organizadas desde la Secretaría de Estado de Cultura de la provincia, las proyecciones se realizaron en Posadas y Aristóbulo del Valle, y en ambos casos dieron lugar a un profundo intercambio con el público sobre las problemáticas que retrata la película.
Dirigida por Mauricio Albornoz Iniesta, la producción se proyectó primero el jueves 30 de julio en la sede del Instituto Misionero de Biodiversidad, en Posadas, y al día siguiente en la Casa de la Cultura del Bicentenario de Aristóbulo del Valle, en el marco de la 29ª Feria Provincial de Semillas. La iniciativa contó con el acompañamiento del Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones, que facilitó el Cine Móvil para ambas funciones.
Una historia que nació en las aulas rurales
El protagonista del documental es el docente y músico cordobés Ramiro Lezcano, impulsor del proyecto Canciones Urgentes para mi Tierra, una propuesta educativa y artística que surgió en escuelas rurales de San Marcos Sud, Saira, Chilibroste y Justiniano Posse, en Córdoba, y de Bouquet, en Santa Fe. Desde allí, la música se convirtió en una herramienta para denunciar las consecuencias de las fumigaciones con agroquímicos en esas comunidades.
Lo que empezó como una experiencia dentro del aula terminó transformándose en un movimiento cultural que hoy involucra a estudiantes, familias, docentes, artistas y organizaciones sociales. El documental, que recorrió festivales internacionales y fue reconocido con el premio de la Green Film Network como Mejor Película Ambiental del Año, pone el foco en el poder del arte para movilizar comunidades y abrir espacios de diálogo sobre el modelo productivo, la salud y el derecho a un ambiente sano. A lo largo de su recorrido, el proyecto sumó el respaldo de figuras como León Gieco, Lito Vitale, Gustavo "Chizzo" Nápoli, Mavi Díaz y Andrea Echeverri.
Durante las palabras de bienvenida en ambas funciones, el secretario de Estado de Cultura, Joselo Schuap, recordó que conoció el trabajo de Lezcano a través del propio Gieco, quien le habló del proyecto y de su enorme impacto social. Ese primer contacto fue el que despertó el interés de acercar tanto al docente como al documental a la provincia, convencido de que se trata de una propuesta donde la cultura, la educación y la defensa del ambiente dialogan de manera natural.
Momentos emotivos en Posadas y en Aristóbulo
De la función realizada en Posadas participaron, además, el presidente del Instituto Misionero de Biodiversidad, Federico Miravet; el presidente del Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones, Sergio Acosta, y los subsecretarios de Cultura Ernesto Lozina, Laura Lagable y Andrés Salguero.
En Aristóbulo del Valle, la función se realizó a sala llena, integrada a la programación de la Feria Provincial de Semillas, un encuentro que reúne cada año a productores, comunidades e instituciones comprometidas con la conservación de semillas nativas y criollas, la agroecología y la protección de la biodiversidad. En ese contexto, la proyección adquirió un significado especial, al dialogar con los valores que promueve la feria: el cuidado de la tierra, la preservación de los bienes comunes y la construcción de un futuro sustentable. Allí también acompañaron Schuap, el director de Cultura y Turismo del municipio, Lucho Bernal Mateos, y referentes de organizaciones sociales como Gerardo Segovia y Rulo Bregagnolo.
Después de cada proyección se abrió un intercambio con el público, donde Lezcano compartió el origen de Canciones Urgentes para mi Tierra y reflexionó sobre el papel de la escuela como espacio de transformación social. El cierre de ambas jornadas estuvo marcado por momentos especialmente emotivos, cuando el músico interpretó en vivo algunas de las canciones que integran la película, generando un clima de profunda conexión con los presentes. En Aristóbulo, además, la noche continuó con una zapada junto a músicos de la zona.
"Este documental es fruto de un proceso colectivo y de seguimiento de cuatro años. Todo lo que se ve es tal cual sucedió. Durante ese período, con los alumnos fuimos componiendo canciones que nacieron en el hecho áulico y, sin imaginarlo, terminaron convirtiéndose en una voz colectiva para defender la vida, el ambiente y el territorio", contó el maestro rural y músico.