A las 19.30 en Imprime Deseo
Algún día se va a abrir esta trampa mortal
Vengo con esta caja, dice, de alguna manera, Rodrigo Benítez. Vengo con esta caja repleta de obras, de cosas por contar y palabras dichas. Repleta de tinta, colores y grafos. Una caja mágica, diciente. Una caja a cuestas. Como la de pandora contiene males como la muerte, las guerras, pero también guarda inocencia, esperanza, amistad, creación.
Caja 2326 se llama la propuesta del artista que se expone en Imprime Deseo por avenida López Torres al 2600. “Mi trabajo abarca un montón de intereses, acá hay pintura, dibujo y pintura experimental, propuestas que van por la exploración o la experimentación”. Benítez profundiza mas sobre su trabajo: “El grupo de piezas que hay acá está atravesado por temas como la muerte, la existencia, la infancia, la guerra, algunos temas son, para mí, muy contemporáneos, siempre hubo guerra, pero el tema de la guerra y la infancia ahora me parece muy llamativo”.
El arte y la vida
Desde lo inmemorial existen planteos que perduran. Interrogantes que quedan en el aire. Temas incómodos que pueden ser abordados y reelaborados por la sensibilidad creadora. Lo orgánico y lo artificial coexisten formando parte de una dialéctica que se dan cita en el lienzo, con colores y formas, con objetos, con propuestas. “Naturalizamos tanto el tema de los juguetes de guerra, por eso hay algunas piezas que tienen ese trabajo. La idea fue ahondar eso y también descubrir que en obras que son más viejas ya aparecía eso, sutilmente o en un segundo plano”.
Rodrigo con su obra se para en la coyuntura de estos días: “Quiero hacer hincapié en esto de la infancia, es un tema que ahora me está atravesando mucho y qué pasa con eso, con la infancia, con el juego, con la muerte como juego, con la guerra. Esto de jugar a la guerra me parece súper llamativo”.
“Empecé a investigar cómo es el diseño de las armas y hay mucho laburo, mucho proceso de diseño y es un diseño para la muerte, entonces hay gente que diseña y fabrica artefactos para la muerte que después se hacen juguetes y es el mundo en el que estamos ahora”.
¿Cuál es entonces la salida? “Uno quiere vivir, quiere un mundo mejor, pero no espero que mi obra denuncie y cambie algo. Nos ayuda a encontrarnos a hablar, a alguno le llama más la atención el color, a otro el gesto o la materialidad de las cosas, es una posibilidad para charlar, que para mí eso es lo más rico, la posibilidad del encuentro y el compartir la esperanza de un mundo diferente”.
El artista propone, hay un universo frente a él. Un sinfín de vecinos atraviesan la ciudad, comparten, se interrelacionan, se mensajean, viven lo virtual. El artista propone. Busca el encuentro, lo analógico, la presencia, el tacto, la mirada, los contornos, los relieves. El cara a cara. Todo en una pequeña caja que está en López Torres 2767, de 19.30 a las 22, en Imprime Deseo.
Pero Benítez también invita a la Jam de dibujo, hoy desde las 19. No hace falta saber dibujar, hay material para hacerlo, el requisito es animarse a estar y participar.