"¿Querés negociar por Loan?", la revelación de un hermano del niño en el juicio
El juicio oral por la desaparición de Loan Peña continuó este miércoles en Corrientes con una nueva ronda de testimonios familiares, en una audiencia marcada por el relato de sus hermanos sobre las primeras horas de la búsqueda y el impacto que la desaparición del nene tuvo en la familia.
Cristian, Alfredo, José, César y Fernando Peña declararon ante el Tribunal Oral Federal, en un proceso que tiene a 17 personas sentadas en el banquillo de los acusados. La sexta audiencia se desarrolló, como en jornadas anteriores, en el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional de Corrientes.
El mensaje que estremeció a la sala
Cristian Peña fue el primero en declarar. Con tono serio y voz baja, comenzó su testimonio recordando el vínculo que tenía con su hermano menor: "Yo era quien más estaba en la casa y jugaba más con él. Mi mamá lo cuidaba".
Pero el momento de mayor tensión llegó cuando reveló que, durante la búsqueda, recibió un mensaje de texto que le proponía negociar por el paradero del nene. Según relató, el mensaje le preguntaba si quería hablar o negociar por Loan. La comunicación llegó en la madrugada del 14 de junio de 2024, apenas un día después de la desaparición, y se convirtió en uno de los tramos más impactantes de toda la jornada.
Alfredo, desbordado por la angustia
Después fue el turno de Alfredo Peña, quien no pudo contener la emoción al recordar a su hermano menor. Desbordado por la angustia, debió interrumpir su declaración frente al Tribunal y recibió la contención de la psicóloga de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC), quien le alcanzó un vaso con agua y un pañuelo de papel.
Entre lágrimas, contó que su hijo de seis años se llevaba bien con Loan: "Solían jugar todos los días". Y agregó, recordando cómo el nene reaccionaba ante la ausencia de su padre: "Buscaba a mi papá y se iba a llorar solo al fondo de la casa".
Alfredo también se refirió al estado de su madre, María Luisa Noguera, a quien la familia debe sostener emocionalmente desde hace dos años. "La tenemos que consolar todos los días, sobre todo a la noche", relató. Recordó que, entre llantos y gritos, ella preguntaba dónde estaba su hijo y pedía hablar con los principales acusados. Según su testimonio, debieron medicarla para calmarla, y en un momento la propia María Luisa tuvo que pedirles a los medios de comunicación que dejaran de acosarla porque le hacía mal.
El rastrillaje, la huella y una descompensación
José Omar Peña, por su parte, reconstruyó distintos momentos de los rastrillajes realizados en los días posteriores a la desaparición y recordó el hallazgo de una huella en la zona donde el nene fue visto por última vez. Durante su declaración, José Omar sufrió una descompensación y debió ser asistido por personal médico presente en la sala.
César y Fernando Peña completaron la ronda de testimonios de la jornada, sumándose al relato familiar sobre el almuerzo del 13 de junio de 2024 en la casa de la abuela Catalina y las horas posteriores, cuando se perdió el rastro del nene.
Lo que viene
La secuencia de declaraciones familiares había comenzado el martes con los testimonios de José Peña, María Noguera y Mariano Peña —padre, madre y hermano mayor de Loan—, quienes por primera vez desde el inicio del proceso quedaron cara a cara con los imputados, entre ellos Laudelina Peña, tía del nene, y Carlos Pérez.
En esa audiencia, José Peña había apuntado directamente contra su hermana: "No siento nada por ellos. Son personas, nada más. Espero que, si saben algo, lo digan. Quiero saber la verdad y nada más".
La ronda de testimonios familiares concluirá este jueves con la declaración de Catalina Peña, abuela de Loan y dueña de la casa donde se realizó el almuerzo previo a la desaparición. Para el Tribunal, ese tramo del debate resulta central para reconstruir cómo transcurrió el encuentro familiar y qué ocurrió en las horas posteriores, cuando el nene fue visto por última vez.
El proceso, que comenzó el 16 de junio pasado, tiene a siete acusados por el delito de sustracción y ocultamiento de un menor, y a otros diez imputados por maniobras destinadas a desviar y entorpecer la investigación. Se estima que el juicio se extenderá por unos seis meses.