“Sturzenegger goza y disfruta al ver destruido el Inym”, cuestionó Peterson
Cinco asociaciones del sector yerbatero emitieron un duro documento contra el ministro de Desregulación y Transformación de la Nación, Federico Sturzenegger, luego de que el funcionario nacional vaticinara que en una década la actividad será “irreconocible”, en alusión a que está transitando por un buen momento, mientras productores denuncian que la caída del precio de la materia prima no benefició al consumidor, sino que concentró la renta en los grandes molinos, y alertan por el futuro de las familias agrarias.
Uno de los firmantes, Julio Petterson, presidente de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte se mostró molesto con el ministro porque “Sturzenegger goza en cada momento que habla de la yerba mate, goza, sonríe y encima de todo disfruta, disfruta lo que hace, disfruta al ver destruido el Inym, quitándole las potestades de darle un precio de resguardo a nosotros los pequeños productores y trabajadores en esta actividad y mintiéndole al consumidor que bajó el precio”.
Contra el ministro
Las principales asociaciones de productores yerbateros de Misiones a través de un crítico documento, advirtieron que detrás de la bandera de la libre competencia se esconde un mercado oligopsónico que está asfixiando a los eslabones más débiles de la cadena, y afirmaron que la drástica caída en el precio de la hoja verde no se tradujo en un alivio para el bolsillo de los consumidores, sino en una multimillonaria transferencia de ingresos hacia los sectores más concentrados e industrializados del sector.
“Los únicos que están haciendo plata son las grandes industrias. Nosotros, los pequeños productores, las cooperativas, los pequeños secaderos, los trabajadores, ni hablar, están pasando más mal que arriba de un chancho enjabonado, lastimosamente, es la pura verdad. El hambre le golpea la puerta a la mañana, al mediodía y a la noche, y no están consiguiendo llevar el pan de cada día a sus hogares porque no les alcanza”, resumió Petterson.
De esta manera, los productores salieron al cruce de la narrativa oficial defendiendo el rol histórico del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym).
Lejos de la etiqueta de “monopolio” instalada desde el oficialismo, el comunicado que lleva entre otros también la firma de dirigentes clave como Hugo Sand, aclara que el organismo funcionaba como un árbitro necesario para equilibrar la cancha entre 13.000 pequeños colonos independientes y un puñado mínimo de grandes compradores con capacidad de acopio y presión financiera.
En el documento se plantea que cuando se afirma que “el Inym transformó una industria competitiva en un monopolio”, se omite un dato elemental: el Inym nunca reemplazó al mercado. Nunca compró una hoja de yerba, nunca industrializó un kilo de yerba y nunca vendió un paquete. Lo que hacía era establecer reglas para un mercado caracterizado por una profunda asimetría entre miles de productores y un número significativamente menor de compradores”, destaca el documento.