Especialistas de Singapur analizaron los resultados
Santino: harán nuevos estudios para evaluar cómo avanza
A poco más de un año del trasplante que le permitió superar la leucemia linfoblástica aguda tipo B de alto riesgo, Santino, el niño posadeño cuya historia movilizó a miles de personas en Misiones y en todo el país, atraviesa una nueva instancia de seguimiento médico luego de que un control de rutina detectara un valor residual mínimo de la enfermedad.
La novedad fue comunicada por su familia a través de las redes sociales, donde explicaron que los resultados fueron enviados para su evaluación a los especialistas de Singapur, el país donde el pequeño recibió un innovador tratamiento que le permitió alcanzar la remisión de la leucemia.
Según detallaron, los médicos consideraron que se trata de un indicador extremadamente bajo, por lo que existe la posibilidad de que disminuya o incluso desaparezca en los próximos controles. Ante este escenario, recomendaron repetir los estudios dentro de dos semanas antes de tomar cualquier decisión médica.
La noticia generó preocupación entre quienes siguieron de cerca la recuperación del niño, aunque la familia buscó transmitir tranquilidad y destacó que Santino se encuentra bien y continúa con su vida habitual mientras esperan los nuevos resultados.
“Santi está re bien, gracias a Dios. Ahora, lo que primeramente hay que hacer la semana que viene es repetir el estudio de la médula de Santi y, bueno, en base a eso definir. Así que nos toca esperar una semanita más y después el resultado”, expresó su madre.
La mujer explicó que decidieron comunicar la situación luego de varios días de procesarla en familia. “Nosotros tardamos también, tardamos mucho en contar, porque la verdad que costó, pero es mejor que sepan, así me ayudan con sus oraciones”, señaló.
Mientras esperan el nuevo control, la familia mantiene la esperanza de que el resultado sea favorable y permita dejar atrás definitivamente los tratamientos.
“Ojalá que no tengamos que atravesar ningún tratamiento más. Es lo único, tenemos ese anhelo”, manifestó.
En la publicación difundida durante las últimas horas, también compartieron el mensaje que hoy sostiene a la familia: “Hoy nos aferramos a esa esperanza con todo nuestro corazón”.
La lucha comenzó a los 3 años
La historia de Santino comenzó en 2021, cuando fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda tipo B de alto riesgo con apenas tres años de edad. Desde entonces inició un extenso recorrido por tratamientos oncológicos que incluyeron quimioterapia, inmunoterapia y trasplantes de médula ósea.
Durante más de dos años fue atendido en el Hospital de Pediatría de Posadas. Sin embargo, ante la complejidad del cuadro fue derivado posteriormente al Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de Buenos Aires, donde continuó su tratamiento. A pesar de los esfuerzos médicos y de un trasplante de médula realizado en Argentina, la enfermedad volvió a aparecer.
La recaída ocurrida a comienzos de 2025 marcó un momento crítico. Según relataron sus padres en distintas oportunidades, los médicos les comunicaron que las opciones terapéuticas disponibles en el país se habían agotado, por lo que comenzaron a buscar alternativas en el exterior.
Fue entonces cuando apareció una posibilidad en Singapur. Gracias al contacto con otra familia que había atravesado una situación similar, lograron comunicarse con especialistas del Hospital KK Women’s and Children’s, uno de los centros pediátricos más reconocidos de Asia. Tras analizar la documentación médica, el equipo respondió con una frase que devolvió la esperanza: había una oportunidad para Santino.
La campaña solidaria unió al país
Pero acceder a ese tratamiento implicaba reunir una suma millonaria imposible de afrontar para la familia.
Comenzó entonces una de las campañas solidarias más grandes que se recuerden en Misiones en los últimos años. Bajo el nombre “Amor por Santino”, miles de personas se movilizaron para ayudar al niño y a sus padres. Se organizaron rifas, festivales musicales, eventos deportivos, ventas solidarias y colectas en distintas localidades de la provincia y del país.
La solidaridad cruzó fronteras. Llegaron aportes desde distintos puntos de Argentina y también desde países como España, Alemania, Irlanda y Estados Unidos. Incluso niños donaron sus ahorros y comunidades argentinas en el exterior realizaron actividades para colaborar con la causa.
La campaña alcanzó una enorme repercusión nacional. Figuras públicas, deportistas e influencers difundieron el caso. Entre ellos participaron el futbolista campeón del mundo Leandro Paredes y el streamer Martín Pérez Disalvo, quienes realizaron una transmisión solidaria para recaudar fondos destinados al tratamiento.
Gracias a esa movilización colectiva, la familia logró reunir el dinero necesario para viajar a Singapur y darle a Santino una nueva oportunidad. Distintas publicaciones señalaron que el tratamiento y los gastos asociados superaban ampliamente los cientos de miles de dólares.
El tratamiento en Singapur
Santino llegó a Singapur junto a sus padres a fines de marzo de 2025 para iniciar un complejo tratamiento que incluía quimioterapia, inmunoterapia celular y un innovador esquema de doble trasplante.
El procedimiento contempló dos donantes. El primero fue su padre, quien donó células de médula ósea para el trasplante inicial. Días después recibió células madre provenientes de un cordón umbilical compatible de una donante canadiense, en una estrategia terapéutica poco frecuente y altamente especializada.
La recuperación no estuvo exenta de complicaciones. Durante los meses siguientes atravesó internaciones prolongadas, controles permanentes y distintas dificultades propias de un tratamiento de alta complejidad. Sin embargo, los estudios comenzaron a mostrar resultados alentadores.
Finalmente, en agosto de 2025 llegó la noticia que miles de personas esperaban: los análisis confirmaron que no se detectaban células cancerígenas en su organismo.
“Valor residual negativo. No se detecta enfermedad”, anunció el propio Santino en un video compartido por su familia, que rápidamente se volvió viral.
Meses más tarde completó el tratamiento y recibió la autorización médica para regresar a Argentina, iniciando una nueva etapa centrada en la recuperación y los controles periódicos.