Nación preadjudicó la concesión de la hidrovía Paraná-Paraguay a un consorcio belga
El Gobierno nacional avanzó con la preadjudicación de la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay al consorcio conformado por la empresa belga Jan de Nul y la firma argentina Servimagnus, en una decisión que marca uno de los procesos de privatización más importantes de la gestión de Javier Milei.
La medida fue comunicada por el Ministerio de Economía, que informó que la comisión evaluadora recomendó adjudicar el contrato tras completar las tres etapas previstas en la licitación internacional, publica Bae Negocios.
La definición se produjo luego de que las dos ofertas finalistas presentaran exactamente el mismo esquema tarifario para el cobro de peajes.
Tanto Jan de Nul-Servimagnus como la belga DEME ofrecieron la tarifa mínima contemplada en el pliego: USD 3,80 por tonelada de registro neto en la primera etapa, con aumentos previstos a USD 4,65 y USD 5,78 en fases posteriores.
El consorcio ganador obtuvo 66,20 puntos frente a los 42,14 alcanzados por DEME, gracias a sus antecedentes en dragado, mantenimiento de vías navegables, sistemas de señalización y propuestas de modernización tecnológica.
Una concesión estratégica por 25 años
La nueva concesión tendrá una duración de 25 años y abarcará las tareas de dragado, mantenimiento y balizamiento de la principal vía de salida de las exportaciones argentinas.
Por la Hidrovía circula cerca del 80% del comercio exterior del país, además de cargas provenientes de Paraguay, Uruguay y el sur de Brasil.
Según estimaciones oficiales, el contrato generará ingresos cercanos a los USD 15.000 millones para el operador privado durante todo el período de concesión y demandará inversiones por alrededor de USD 10.000 millones.
El Gobierno promete una baja en los costos logísticos
Desde el Ministerio de Economía destacaron que la nueva concesión permitirá una reducción inmediata de entre 13,5% y 15% en los costos logísticos para los sectores productivos.
La administración libertaria calcula que el ahorro inicial rondará entre USD 35 millones y USD 40 millones por año.
Además, sostienen que la profundización futura del canal permitirá incrementar la carga de los buques y mejorar la competitividad exportadora.
Se abre el período para impugnaciones
Tras la publicación del dictamen de preadjudicación, se abrirá un plazo de siete días corridos para la presentación de observaciones o impugnaciones formales.
Una vez concluida esa etapa, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación podrá avanzar con la adjudicación definitiva.
Desde Economía remarcaron que durante todo el proceso no se registraron impugnaciones de las empresas participantes y que la Justicia rechazó las denuncias que intentaron frenar la licitación.
La licitación contó inicialmente con tres oferentes. La brasileña DTA Engenharia quedó fuera del proceso por no presentar la garantía de mantenimiento de oferta exigida en el pliego.
La definición a favor de Jan de Nul pone fin a un proceso seguido de cerca por exportadores, puertos, gobiernos provinciales y operadores logísticos debido al impacto estratégico que tendrá sobre el comercio exterior argentino durante las próximas décadas.