"No hay síntoma que nos diga si tenemos presión alta", el Madariaga concientizó sobre la enfermedad más prevalente del país
Uno de cada tres argentinos tiene hipertensión arterial y la mayoría no lo sabe. Con ese dato como punto de partida, el Hospital Escuela de Agudos "Dr. Ramón Madariaga" de Posadas salió a la calle en el marco del Día Mundial de la Hipertensión Arterial, celebrado cada 17 de mayo bajo el lema "Controlando la Hipertensión Arterial Juntos".
Con un puesto de control de presión en el ingreso del hospital, distribución de material informativo y dos charlas abiertas a cargo del Servicio de Cardiología, la institución puso en primer plano una realidad que atraviesa a millones de personas sin que lo sepan.
Una enfermedad que no avisa
El doctor Pablo Irusta, cardiólogo del Madariaga, fue directo al hablar ante la comunidad. "No hay ningún síntoma que nos diga si tenemos presión alta o no", advirtió, señalando la característica que convierte a esta patología en una de las más peligrosas del universo cardiovascular: su silencio clínico.
A diferencia de otras enfermedades que se anuncian con dolor, fiebre o malestar, la hipertensión avanza sin señales de alerta hasta que el daño ya está hecho. La única forma de saberlo, insistió el especialista, es simple y al alcance de todos: tomarse la presión.
El hospital sale al encuentro de la gente
Desde las primeras horas de la mañana, personal de enfermería instaló un puesto de control en el ingreso del hospital y repartió folletos informativos entre pacientes y acompañantes. Luego, la doctora Montes y el doctor Irusta, ambos del Servicio de Cardiología, condujeron dos charlas abiertas orientadas a despejar la confusión que rodea a esta patología.
Los ejes fueron concretos: qué es la hipertensión arterial, cuáles son los mitos más frecuentes, cómo cuidarse y qué recomendaciones seguir para llevar una vida saludable con la enfermedad.
Más allá de la pastilla
Uno de los mensajes centrales apuntó a derribar una creencia instalada: que tratar la hipertensión es sinónimo de tomar medicación. "El tratamiento no es sólo las pastillas", precisó Irusta, y enumeró los pilares de un abordaje integral.
El ejercicio regular y una dieta saludable son ejes irrenunciables del control tensional. En materia alimentaria, el foco está puesto en reducir el sodio, presente en cantidades preocupantes en los alimentos ultraprocesados, aumentar el consumo de fibra e incorporar más potasio. Esta combinación, explicó el cardiólogo, permite mantener los valores de presión dentro de rangos normales incluso en pacientes con diagnóstico confirmado.