A diez días del presunto asalto y homicidio a un cambista conocido en Puerto Rico

“A papá lo mataron con violencia, ¿por qué tanta saña si fue para robarle?”

La familia de Mario Brítez (66) reclamó justicia y celeridad en la investigación. La Policía está tras los pasos de dos sospechosos. ADN y un celular, entre pericias clave
domingo 17 de mayo de 2026 | 6:06hs.
Hijos de Brítez y un abogado trabajan para formalizar la querella. Foto: facebook
Hijos de Brítez y un abogado trabajan para formalizar la querella. Foto: facebook

A más de una semana del crimen del cambista de 66 años, Mario “Manito” Brítez en Puerto Rico, el dolor de su familia se recrudece también con un fuerte pedido de justicia. A la fecha, la investigación continúa sin detenidos y con múltiples medidas en curso para intentar identificar a los responsables.

Entre ellas, el Juzgado de Instrucción Uno de esa jurisdicción solicitó el peritaje de material genético hallado en la camioneta Amarok de la víctima, que fue recuperada en una zona localmente conocida como Portón Blanco, en las afueras de la ciudad.

Walter Brítez, hijo de la víctima, publicó un extenso y sentido mensaje en el que reclamó el esclarecimiento del caso y cuestionó la violencia con la que actuaron los homicidas. “Los que estén implicados deben pagar por lo que hicieron y no deben andar libres para que no haya otra familia pasando un momento tan doloroso como este. Justicia”, reclamó.

“A mi papá lo mataron con mucha violencia ¿en ocasión de robo? ¿Por qué con tanta saña si era sólo para robarle? Me duele en el alma la forma en que pasó sus últimos minutos de vida”, lamentó el joven en un posteo en redes sociales, que rápidamente reunió apoyos y mensajes de condolencias.

“Ya no me van a devolver la vida de mi papá, pero necesitamos que se esclarezca este hecho, las circunstancias, el motivo y quiénes le hicieron eso al tan querido Manito”, pidió.

Ingreso forzado y ataque

Brítez fue hallado asesinado en su vivienda en el Loteo Weber de Puerto Rico, en un hecho que todavía mantiene múltiples interrogantes abiertos, principalmente en torno al móvil y a las circunstancias del ataque. Según pudo reconstruirse a partir de fuentes ligadas a la pesquisa, el crimen se produjo cerca de las 20.15 del último 7 de mayo: al menos quince minutos antes, la víctima había sido vista con vida por una vecina, mientras buscaba a su perro en el patio de la propiedad.

Los investigadores tienen establecido que al menos dos hombres encapuchados ingresaron por la parte trasera del terreno luego de cortar un sector del tejido perimetral. Allí habrían aguardado algunos minutos hasta interceptar a Brítez en el patio trasero de la vivienda para atacarlo. La autopsia confirmó que el hombre fue asfixiado con las manos hasta morir.

En paralelo, la causa continúa avanzando sobre distintas líneas investigativas. A la espera de resultados periciales sobre un teléfono Redmi secuestrado recientemente, también se aguardan cotejos de ADN realizados sobre varios cabellos encontrados dentro de la camioneta de la víctima.

Además, se solicitaron informes a una empresa de telefonía celular para reconstruir las últimas comunicaciones y determinar en qué zonas impactó por última vez la señal del aparato perteneciente al cambista asesinado.

Mientras avanzan las pesquisas bajo las directivas del juez Leonardo Balanda Gómez y se despliegan múltiples operativos fronterizos por parte de la Policía de Misiones, este diario pudo saber que la familia del fallecido ya trabaja con un abogado y solicitaron constituirse como querellantes.

El trámite administrativo debería resolverse esta semana, de no haber contratiempos ni negativas de parte del Juzgado de Instrucción.

“Exigimos justicia terrenal”

Para la familia del cambista, lo sucedido carece de lógica y sentido humano, y lo recordaron como un hombre “comprometido con el crecimiento de Puerto Rico”. “Él vivía feliz en su Puerto Rico querido, apostó por el Loteo Weber, tenía proyectos, sueños, quería colaborar para hacer una canchita en el barrio, una plaza, mejorar las calles”, contó Walter en el mismo posteo.

En esa línea, el joven defendió la memoria de su padre y cuestionó comentarios que circularon en redes. “¿Qué importa si estaba solo, si tenía rejas o cuánto dinero tenía? Nadie tiene derecho a cuestionar la vida y propiedad privada de alguien que honradamente construyó lo suyo”, enfatizó.

“Estamos con el alma destrozada, pero vamos a seguir exigiendo justicia terrenal, porque la Justicia de Dios está asegurada”, expresó.

En su escrito, Walter se dirigió de manera contundente a funcionarios judiciales y policiales para que profundicen sus esfuerzos en esclarecer el hecho y capturar a los responsables. “Rogamos a la Policía, a la Justicia Argentina y a todos los dirigentes que pongan todo de sí para dar con los asesinos de mi papá. La vida de Mario no la devuelve nadie, pero si se hace Justicia como debe ser, al menos podemos evitar entre todos que otra familia sea lastimada de esta manera”, remarcó.

Dinero en la camioneta

En el marco de la investigación por el homicidio de Brítez, la Policía realizó mediante orden judicial la requisa de la camioneta Volkswagen Amarok recuperada el viernes 8 de mayo, donde encontraron diferentes sumas de dinero y documentación personal.

Fue en ese operativo que se levantaron huellas y rastros biológicos que fueron incorporados a la causa para avanzar en la identificación de los implicados.

El procedimiento principal se llevó a cabo con intervención de personal de la División Criminalística y un bioquímico policial, quienes efectuaron el levantamiento de muestras, huellas y rastros en el rodado secuestrado.

Durante la inspección del vehículo, encontraron 1.720.000 pesos, 2.000 reales y 10 dólares, dinero familiarizado al oficio del hombre de 66 años, quien se dedicaba a ser cambista. Pero aquello debilitaría la hipótesis de un robo, según confiaron fuentes consultadas por este matutino.

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