Cinco años de búsqueda en San Luis
Piden investigar a abuelo paterno de niña desaparecida
Roque Lucero, abuelo paterno de Guadalupe Lucero, una niña buscada desde junio de 2021 en San Luis, se encuentra imputado por abuso sexual en otra causa y ahora la familia materna pide que se lo investigue por su posible participación en la desaparición de su nieta.
La imputación contra el padre de Eric Lucero ocurrió el 20 de abril, aunque se dio a conocer hace pocas horas. Desde el medio local El Chorrillero informaron que la acusación es por abuso sexual gravemente ultrajante, en una causa iniciada en noviembre de 2024.
Por el momento el hombre se encuentra en libertad, pero ante el conocimiento del caso, la familia de la menor se acercó hasta la Justicia provincial para pedir explicaciones.
A las horas de conocido ese cargo, surgieron más detalles de la causa que pusieron el foco en la figura del abuelo. Ocurre que el hombre había declarado en 2021 que era investigado por una denuncia de abuso sexual en perjuicio de una menor, sin embargo la Justicia no avanzó en esa pesquisa.
Abuelo con antecedentes
Según informó la abogada de la familia de Guadalupe, Soledad Poma de Otaegui, a la Agencia Noticias Argentinas, Roque Lucero prestó testimonio cuando se extravió su nieta el 14 de junio de 2021 en la provincia de San Luis. Por ese entonces confirmó que tenía una causa en la que se lo acusaba por el delito contra una menor de 8 años.
El hombre cuenta con cargos formulados por abuso sexual gravemente ultrajante a través de la madre de la víctima, que en ese momento era una menor con discapacidad y ahora ya es mayor.
Además, la letrada explicó: “Fue imputado y ya está siendo investigado, así como por otro abuso sexual de una menor que sólo falta (realizar) la Cámara Gesell”.
“A la familia materna impactó de una manera tremenda. Fue una omisión por parte del padre de Guadalupe que sabía sobre los dos casos”, cuestionó.
Y sumó: “La madre me asignó como abogada de ella, accedí al expediente, y él (por el abuelo), cuando declaró, informó que tenía una de las causas en su contra y no entiendo por qué se omitió la información. Es muy grave que no se haya investigado”, añadió.
En línea, la abogada detalló: “El lunes vamos a solicitar formalmente que se haga la investigación pertinente sobre su persona, porque no es una información menor y deja una incertidumbre enorme a casi cinco años de la desaparición de Guadalupe”.
“Hay 120 sábanas de llamadas que fueron peritadas, tras una gran brecha de tiempo ¿Y si se perdió información? A partir de ahí podríamos haber pedido allanamientos y cámaras, de las que ya no se pueden retomar el recorrido y lo vuelve un trabajo muy difícil”, continuó.
“Hicimos una prohibición de acercamiento, entonces, el señalado se tuvo que ir a vivir a otro lugar. Ahora, los vecinos nos contaron que el hombre cometía actos impropios, como hostigar a niños y niñas y a adultos. Un nivel de depravado total. Los relatos de los querellantes son gravísimos”, remarcó la letrada.
Desaparecida en pandemia
Guadalupe jugaba en un cumpleaños familiar junto a sus primos aquel 14 de junio. Según el relato de los mismos niños, se habría ido de la mano con una joven cuya identidad desconocen y a la que nunca habían visto previamente. Desde el Ministerio de Seguridad activaron inmediatamente la Alerta Sofía.
Rastrillajes, allanamientos, búsquedas casa por casa con perros de rastreo, operativos vehiculares y de identificación de personas y también una intensificación de controles en puestos limítrofes fueron algunas de las tantas medidas que se llevaron adelante en el caso.
Su búsqueda sigue: la recompensa por cualquier dato certero que permita encontrar a Guadalupe es de 5 millones de pesos. La información es anónima, mediante la línea 134.