Amenazas en escuelas: "Hay casos detectados por estados de WhatsApp o publicaciones digitales”
En medio de la creciente preocupación por amenazas en escuelas a nivel nacional, en Misiones el foco está puesto en el origen digital de estos hechos. Desde el área de Políticas Estudiantiles confirmaron que algunas de las intimidaciones no se generaron de manera presencial, sino a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería.
“Estamos trabajando con cibercrimen y ciberdelito. Hay casos detectados por estados de WhatsApp o publicaciones digitales”, precisó Emilia Lunge, directora de Políticas Estudiantiles de la provincia en diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7.
El dato no es menor: en el país ya se registran más de 600 episodios entre amenazas y pintadas, y en territorio misionero se activaron protocolos en más de 130 escuelas y dos universidades. Sin embargo, el avance de la virtualidad en la vida cotidiana de los estudiantes plantea nuevos desafíos.
“Muchas veces los casos se resuelven más rápido cuando hay un número de teléfono o una cuenta identificable. Eso permite que cibercrimen avance con mayor rapidez”, explicó la funcionaria.
En ese sentido, advirtió que lo que algunos estudiantes consideran una “broma” puede derivar en consecuencias legales. “Una amenaza es un delito, no es un chiste. Y cuando se identifica a un menor, los tutores también deben responder ante la Justicia”, remarcó.
Los protocolos implementados incluyen tanto medidas preventivas como acciones judiciales. En el plano educativo, se desarrollan talleres de concientización, acompañamiento psicológico y seguimiento de los estudiantes involucrados. En paralelo, se da intervención a la Justicia cuando corresponde.
“Se trabaja desde dos vías: una educativa, de inclusión y acompañamiento, y otra judicial, porque esto implica un delito”, sostuvo Lunge.
Además, se detectaron casos en los que, tras allanamientos, se encontraron elementos que agravan la situación. “Son pocos, pero hubo situaciones donde se hallaron armas en domicilios. Todo se trata con la misma seriedad”, indicó.
Frente a este escenario, la funcionaria insistió en el rol de las familias, especialmente en el control del uso de dispositivos y redes sociales. “Hoy no alcanza con decir ‘no entiendo lo que hace mi hijo en el celular’. Es necesario involucrarse, saber qué consume, qué publica y cómo se vincula en lo digital”, afirmó.
Mientras tanto, las escuelas continúan aplicando protocolos adaptados a cada institución, con medidas que van desde controles de mochilas hasta mayor supervisión en espacios comunes. No obstante, el eje está puesto en la prevención y la toma de conciencia.