Completar un vehículo pequeño supera los 118 mil pesos
Llenar tres veces el tanque de nafta del auto equivale a un salario mínimo
En la actualidad, más que una orden se transformó en un gran anhelo aquel dicho popular de “¡Andá a llenar el tanque!”. Para hacerlo, en caso de un auto pequeño, con capacidad total de 55 litros, se requiere más de 100 mil pesos.
En caso de nafta súper cuyo costo en las estaciones de YPF de Posadas es de $2.162 el litro, se debe abonar 118.910 pesos y si se trata de premium se eleva a $2.364 por litro, es decir 130.000 pesos en total. Esto significa que cargar el tanque lleno tres veces al mes implica una erogación de 356.730 pesos que supera a un salario mínimo establecido en marzo de $352.400 y de cargarse nafta premium, el valor se eleva a 390.000 pesos. Dicho en otros términos, un Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) de $352.400 ya no alcanza para cubrir tres tanques de nafta súper.
Según un informe de Global Petrol Prices, que releva más de 150 países, en promedio el precio del litro en la Argentina es de 1,43 dólares. En Sudamérica, sólo Perú (1,61 dólares) y Uruguay (1,89 dólares) superan este valor. Otros países como Paraguay (0,90 dólares), que no son productores y exportadores netos como Argentina, tienen precios más bajos. Desde que asumió la presidencia Javier Milei, el litro de súper aumentó en promedio 500%: pasó de $311 a unos $2000. Buena parte de ese aumento está explicado por la actualización del Impuesto a los Combustibles.
A dónde va la plata de la nafta
El contador público y diputado provincial José Luis Pastori hizo un análisis sobre el costo del combustible y los destinos de los impuestos aplicados que no vuelven a la sociedad, tal como debería ser si se respetara lo previsto por ley.
“En Misiones pagamos uno de los precios de nafta más altos del país. Casi el 38% de lo que abonamos por litro corresponde a impuestos nacionales”, sostiene en referencia a Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC) “que, por ley, tienen un destino específico, que no se está cumpliendo plenamente”, recuerda.
Luego pasa a analizar el salto histórico (2023-2026), señala que, en noviembre 2023, el precio de la nafta súper se elevaba a $311 y en marzo 2026 a $2.120 en Posadas en el caso de la YPF. No terminó de conocerse este análisis, y el costo del combustible ya había sufrido otro incremento, como se dijo ayer, al elevarse a $2.162 el litro de nafta súper.
Dentro de su análisis el contador detalla un “aumento acumulado: superior al 514% en poco más de dos años.
Aclara que este fuerte incremento no responde sólo al precio internacional del petróleo (que volvió a los 100 dólares), sino también a la decisión del gobierno nacional de actualizar impuestos”.
Allí detalla que “la caja” de los combustibles está basada en la recaudación del gobierno nacional, a través de los dos impuestos citados (ICL e IDC). “Se estima que en 2026 superará los 2.800 millones de dólares”.
Lo que cuestiona el contador nacional y diputado provincial es que según establece la Ley 23.966, estos fondos deben distribuirse de la siguiente manera: un 28,6% a la caja jubilatoria (Anses); otro 15% a viviendas sociales (como el Fonavi) y cerca del 20% a Vialidad Nacional, para obras de infraestructura hídrica y vial. En tanto la diferencia, a coparticipación y gastos generales del Tesoro Nacional (36,4%).
La particularidad es que estos impuestos no se giran en su totalidad tal como establece la ley. De allí que Pastori plantea que existe una “subejecución de estos fondos”.
Detalla la emergencia en rutas, donde “en 2025 se ejecutó sólo alrededor de un tercio de lo asignado a mantenimiento vial. La inversión en rutas está en mínimos históricos”.
Cita los planes de viviendas frenadas desde la actual administración. “Los recursos del Fonavi (Fondo Nacional de Viviendas) sufren recortes y demoras en el envío a las provincias, lo que impacta directamente en la construcción de viviendas en Misiones y el interior del país”.
Por eso en el posteo realizado por el contador público concluye que “pagamos precios récord de nafta, los impuestos suben y la recaudación crece, pero las obras viales y los planes de vivienda no se ven reflejados en la misma proporción”.
En esa línea hace el reclamo como legislador provincial, “es dinero de los misioneros por ley, debería volver en infraestructura y beneficios sociales y hoy no lo hace”.