Fuerza Tiago: el campeón que nunca se rindió hoy pelea otra dura batalla

El misionero Tiago Engler, figura del powerlifting adaptado argentino, permanece internado en terapia intensiva en Buenos Aires tras una grave infección. Su familia pidió acompañarlo con oraciones y mensajes de aliento.
miércoles 11 de marzo de 2026 | 0:25hs.

El deportista misionero Tiago Engler, una de las jóvenes promesas del deporte adaptado argentino, atraviesa un delicado momento de salud y permanece internado en terapia intensiva en el Hospital Pirovano, en la ciudad de Buenos Aires.

El atleta, especializado en powerlifting (levantamiento de potencia), se encontraba residiendo en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard) cuando sufrió una grave infección que obligó a su traslado de urgencia y posterior internación.

Según contó anoche su padre, Hugo, el joven lleva nueve días en terapia intensiva y ya debió atravesar dos intervenciones quirúrgicas para intentar frenar el avance de la infección.

“Hace dos horas salió de la cirugía y ahora hay que esperar la evolución. Llegó al hueso y el cuerpo tiene que hacer lo suyo, por eso las oraciones para darle fuerza”, expresó a El Territorio.

Una infección que avanzó rápidamente
De acuerdo al relato familiar, la complicación se originó a partir de una escara que se infectó mientras Tiago se encontraba en Buenos Aires.

Al vivir solo en el Cenard, el propio deportista realizaba sus curaciones, pero la infección avanzó sin que pudiera advertir la gravedad a tiempo.

“Se le infectó una escara que tenía y al estar solo en el Cenard él se curaba. Se ve que no se curó bien y cuando lo llevaron ya estaba muy avanzada”, relató su padre.

Tiago nació con espina bífida (mielomeningocele), una condición que puede provocar pérdida de sensibilidad en algunas partes del cuerpo. Por ese motivo, las heridas o escaras pueden avanzar sin generar dolor, lo que muchas veces dificulta advertir a tiempo la gravedad de una infección.

Actualmente permanece bajo estricta observación médica mientras su familia aguarda una evolución favorable. En este contexto, Hugo señaló con convicción y esperanza que “si él está con fuerza, mañana ojalá pueda hablar y mandar saludos a su gente”.

Una historia de lucha desde el nacimiento
La historia de este gran deportista siempre estuvo marcada por la superación. Nació con espina bífida (mielomeningocele), una malformación congénita que provoca diferentes discapacidades y que en su caso le impide caminar. Cuando tenía apenas horas de vida, los médicos le dieron a su familia un pronóstico devastador.

“Cuando nací dijeron que iba a vivir como si fuera un vegetal”, contó el propio Tiago en una entrevista años atrás. Sin embargo, sus padres decidieron no resignarse a ese diagnóstico. Con el tiempo, el joven fue demostrando que podía construir su propio camino.

El deporte como motor
Tiago practicó distintos deportes desde chico. Pasó por el taekwondo y el básquet, hasta que casi por casualidad llegó al powerlifting, disciplina que terminaría cambiándole la vida.

Animado por sus compañeros, decidió anotarse en una competencia y sorprendió con su rendimiento. A partir de allí comenzó a entrenar con mayor intensidad y rápidamente llamó la atención de entrenadores.

Su talento lo llevó a destacarse en los Juegos Evita, donde inició una carrera deportiva que no dejó de crecer.

De los Evita al alto rendimiento
Gracias a sus resultados, el misionero entró en la órbita de la selección argentina de powerlifting adaptado y comenzó a entrenar en el Cenard, donde este año iniciaba su tercera temporada de preparación, tras haber ingresado nuevamente el 26 de enero.

Uno de sus mayores logros llegó en 2023, cuando se consagró campeón y subcampeón en los Juegos Parapanamericanos Juveniles de Bogotá, representando a la Argentina.

Hoy la fuerza la necesita él
Hoy, el joven que tantas veces levantó pesas y superó pronósticos vuelve a enfrentar una batalla difícil, esta vez lejos de las plataformas deportivas.

Su familia y amigos apelan al acompañamiento de la comunidad mientras esperan su recuperación.

La esperanza es que en las próximas horas Tiago pueda mostrar signos de mejoría e incluso enviar un mensaje de agradecimiento a quienes lo están acompañando.

En Misiones, donde su historia de esfuerzo y superación es muy conocida, comenzaron a multiplicarse los mensajes de aliento.

Hoy, más que nunca, el campeón misionero necesita de esa misma fuerza colectiva que tantas veces lo acompañó en cada competencia.

Oraciones, energía positiva y palabras de ánimo son el pedido para Tiago Engel, el joven que nunca dejó de luchar y que ahora vuelve a necesitar de todos.

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