Una familia atravesada por la tragedia: la triste historia de la familia López
Mientras la Justicia avanza con las investigaciones para esclarecer las circunstancias del asesinato de Luis López, el vecino de 32 años del barrio Nuevo de Garupá que fue ultimado a finales de enero pasado de una puñalada tras una supuesta pelea con otros dos vecinos, recientemente se conoció otra triste historia que envuelve el pasado de la familia del fallecido.
Y es que tanto este último, como su hermana Viviana, quien convivía con la victima desde hacía ya muchos años, debieron afrontar desde 2013 hasta la actualidad la tristeza y la incertidumbre de no saber absolutamente nada de su otra hermana Miriam López (31), una mujer discapacitada que hace 13 años salió de su casa del barrio Anselmo de Candelaria para nunca más saberse de su paradero. Justamente, sobre el caso de Miriam, se tejieron innumerables conjeturas en torno a las circunstancias de su misteriosa desaparición y a pesar de las múltiples investigaciones hechas por la Policía y sus familiares, jamás se logró obtener una pista certera que conduzca a la mujer.

En medio de las pesquisas, en donde rondaron muchísimas dudas y por sobre todo mucha tristeza por la falta de datos concretos, tanto Luis como Viviana, lamentaron la muerte de su madre Beatriz Rosa Sosa (57), quien en 2020 dejó este mundo luego de una larga lucha por dar con el paradero de su familiar y en el que recorrió los medios provinciales y nacionales en busca de noticias de su hija.
Sobre el caso de Miriam, durante años, los integrantes de la comisaría de Candelaria fueron tras el rastro de varias pistas con la misión de hallar a la mujer. Aunque en mayo de 2020, una llamada hecha desde la casa de la madre de la desaparecida no trajo justamente ninguna novedad sobre Miriam y sí una triste noticia.
En medio de la cuarentena obligatoria dispuesta por el gobierno nacional los uniformados acudieron rápidamente hasta la casa 5 de la manzana 500 del barrio Anselmo en donde constataron la muerte de Beatriz, quien minutos antes fue hallada por su nieta de 18 años tendida en la cama.
Según se supo, desde hacía varios días la penitenciaria retirada de 57 años venía consumiendo una gran cantidad de pastillas, las cuales, al parecer, las consumía a escondidas.
Por otro lado, en la habitación donde descansaba Beatriz, los efectivos de la división Criminalística secuestraron tabletas de distintos fármacos y que habitualmente son utilizados para tratar estados de ansiedad y angustia.
Misteriosa desaparición
Según se sabe por lo recolectado hasta el momento por los investigadores, el 25 de noviembre de 2013, cerca de las 22, Miriam salió de su casa con la idea de comprar unas cervezas en una despensa cercana. Su caso, representa una de las desapariciones más misteriosas de las últimas décadas.
A mitad de camino se topó con un joven conocido del barrio a quién pidió si la podía acercar hasta la zona céntrica de la localidad en su motocicleta. Pero el muchacho, sabiendo de la discapacidad que tenía la mujer -padece de esquizofrenia y epilepsia-, prefirió trasladarla hasta la comisaría local.
Un oficial de dicha dependencia se habría hecho cargo de la situación y el motociclista se alejó del lugar. Desde ese momento nadie supo más nada de Miriam.
A las pocas horas, Beatriz y su esposo Luis, radicaron la denuncia en la dependencia local. Pero el correr de los días, según estos, solo obtenían la frase “no hay novedades hasta ahora”, de parte de los policías.
Entre las hipótesis que rondaron sobre la misteriosa desaparición, los padres no descartaron que pudiera estar relacionado a un episodio de abuso sexual que Miriam había sido víctima, meses antes, y que no fue denunciado por la familia.
Sobre este grave hecho añadieron que Miriam fue abordada por un grupo de jóvenes conocidos del barrio cuando volvía a su casa. Y que en dicha oportunidad fue un policía quién la llevó hasta su vivienda y le recomendó a sus padres que la bañaran y la hicieran dormir.
En diálogo con este medio, durante una entrevista hecha semanas después de la desaparición, la propia Beatriz comentó que su hija le había confesado que el policía también había abusado sexualmente de ella. Aunque los pesquisas no lograron confirmar esta versión y la versión quedó en un segundo plano.
Seis meses después de su desaparición, la Policía de Misiones concretó un allanamiento por orden de la Justicia en la casa de la familia Sosa y realizó excavaciones en el patio.
Uno de las últimas sospechas que se siguieron fue la de un supuesto testigo que vio a Miriam, junto a su pequeño bebé en brazos, en la localidad correntina de Ituzaingó.
Esta persona, oriunda de Candelaria y conocida de los Sosa, tuvo una charla en 2015 con Beatriz en donde manifestó que su hija estaba vivienda en el pueblo.
Pero al ser entrevistado por los investigadores, este testigo negó haber tenido una charla con Beatriz y el caso nuevamente regresó a foja cero.
Tragedia familiar
Con el paso de los años, tanto Viviana como Luis López, debieron ocuparse -a su manera y con los recursos que tenían a su alcance- de la búsqueda de su hermana Miriam. La partida de sus padres, quienes, por distintas circunstancias, pero sumergidos en la angustia por la desaparición de su hija más grande, fue un golpe que marcó a los hermanos López.
“Desde lo que pasó con mi hermana, de quien no supimos más nada y quien pareciera que se la tragó la tierra, que no paramos de sufrir golpes. Primero la muerte de mi mamá y ahora la partida de mi hermano. El dolor que sentimos es muy grande”, resumió Viviana, en dialogo con El Territorio tras ser consultada por la muerte de su hermano Luis.

En torno el asesinato de este último, se sabe que fue registrado en horas de la noche del pasado viernes 31 de enero, cuando familiares de la víctima alertaron a la Policía que el hombre de 43 años había sido atacado con un arma blanca durante una discusión ocurrida en el barrio Nuevo de Garupá.
El hecho se registró en la intersección de la calle Ramón Ayala y la avenida Independiente, y derivó en un amplio operativo policial que incluyó allanamientos, la rápida detención de un hombre de 50 años y la búsqueda de un segundo involucrado.
Mediante fuentes oficiales, se pudo reconstruir que la víctima fue hallada tendida sobre la vereda con una herida punzocortante en el costado izquierdo, a la altura del tórax, presentando una importante pérdida de sangre.
Cuando arribaron efectivos de la Comisaría UR X Garupá, la médica policial de turno constató que el hombre ya no presentaba signos vitales. Según el testimonio de personas, los cuales fueron recabados en el lugar, el ataque se habría producido tras una discusión, en la cual la víctima habría sido agredida por dos hombres con un cuchillo, quienes luego se dieron a la fuga.
Al día siguiente y en el barrio 140 viviendas de Ñu Porá, fue detenido Alejandro -alias Dumbo- quedando también a disposición de la Justicia y siendo apuntado como el presunto autor del asesinato.