"Estoy contenta porque hay un movimiento, pero hay que esperar", dijo una venezolana que vive en Misiones

La farmacéutica Daisy Núñez, oriunda de Caracas y residente en Montecarlo, expresó su preocupación y cautela ante la situación que atraviesa Venezuela, mientras mantiene contacto permanente con su familia.
sábado 03 de enero de 2026 | 21:33hs.
Daisy encontró en Argentina la estabilidad y libertad que no le ofreció el régimen de Maduro. //Foto: Graciela González.
Daisy encontró en Argentina la estabilidad y libertad que no le ofreció el régimen de Maduro. //Foto: Graciela González.

La captura de Nicolás Maduro esta madrugada en Venezuela generó repercusiones a nivel internacional y reavivó emociones profundas entre quienes, en algún momento, debieron abandonar su país en busca de una vida mejor. En Misiones, la noticia fue seguida con atención y cautela por integrantes de la comunidad venezolana.

Daisy Núñez (64), oriunda de Caracas, es farmacéutica de profesión. Llegó a la Argentina como turista y, en medio de la pandemia, considerando las condiciones de vida en su país, decidió quedarse de manera definitiva. Actualmente reside en Montecarlo y forma parte del equipo de trabajo del Hogar de Ancianos San Roque.

En Venezuela dejó familia, trabajo y su casa, pero optó por radicarse en Misiones, donde encontró oportunidades laborales y se reencontró con su hijo, que ya vivía desde hacía varios años en el país.

Al enterarse por las noticias de la situación que atraviesa su patria, Daisy expresó: "Todavía estoy en shock y en espera, porque para mí Maduro siempre fue como una tapa, una portada. Pero lo que es Vladimir Padrino López y Diosdado Cabello no se sabe dónde están", y reveló que "Venezuela no es esa Venezuela que muchos creen ni la que yo dejé. Hoy es un pedazo de China, un pedazo de Rusia, más que todo un pedazo de Colombia; es un guardadero de armas, un guardadero de droga. Es otro mundo, un híbrido de país. Estoy contenta porque hay un movimiento, pero hay que esperar".

En relación a la comunicación con su familia, contó con preocupación que "hablé con mis hermanos y me alarmé porque una de las zonas donde se hablaba de bombardeos era Aragua, y mi familia está ahí. Por ahora están tranquilos, sin problemas, pero es alarmante y angustiante".

"La mayoría de mi familia está en otros países y nos estamos escribiendo desde afuera de Venezuela. Tengo cuatro hermanos allá, además de primos. En la madrugada los despertaron porque tienen negocios de víveres y carnicerías, y están atentos porque cuando hay caos se activan los saqueos. Por suerte no pasó nada, pero hasta que no vea que a los jefes los detengan, para mí no está resuelto", concluyó la venezolana radicada en Montecarlo.

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