Fernando Vely: “La crisis impacta idénticamente a cada rubro”
En el marco de una caída significativa en la actividad económica en el país, Fernando Vely, integrante de la Cámara de Comercio Industrial de Posadas, analizó la situación del sector comercial y la economía local en comparación con años anteriores.
En esa línea, Vely indicó que la realidad actual marca una disminución en las ventas que se refleja no solo en 2024 frente a 2023, con una baja estimada entre el 15% y el 20% en el sector comercial, sino que también en el primer semestre es este 2025, se aprecia una caída promedio del 30%, afectando en mayor o menor medida a todos los rubros.
“La crisis impacta uniformemente debido a que cuando un comercio cierra, deja sin empleo a tres o cuatro personas, lo que a su vez afecta la capacidad de consumo, repercutiendo en distintas áreas como la compra de autos o motos, bienes que no compiten directamente con productos importados de países vecinos”, señaló.
Cambios en el comportamiento del consumidor
Según el empresario, este escenario se acompaña de un cambio notable en los hábitos de consumo. Históricamente, cuando el dólar estaba bajo, la gente retiraba gran parte de su sueldo para comprar en Paraguay. “Actualmente, esa dinámica ha cambiado: las largas filas en cajeros son cosa del pasado debido a una convergencia en los precios relativos entre ambos países. El aumento considerable de los costos en servicios básicos como agua, luz, gas, alquileres y sueldos, junto a una baja en precios de bienes duraderos como indumentaria, autos y motos, ha hecho que los gastos imprescindibles absorban una mayor parte del ingreso, limitando el consumo general”, explicó Vely.
Además, agregó que “la competencia con Paraguay se ha suavizado porque los precios en Argentina han bajado y existen facilidades financieras y programas de reintegros que hacen que comprar localmente sea más atractivo, incluso más barato que en el país vecino en muchos casos”. Según Vely, “el comercio paraguayo enfrenta complicaciones, mientras que el comercio local mantiene una cierta ‘vida propia’ independiente del tránsito fronterizo, aunque reconoce que algunos rubros todavía necesitan reinventarse para poder competir, especialmente la industria, que enfrenta desafíos como costos laborales, tecnológicos e impositivos”.
Perspectivas para el futuro
El panorama para lo que resta del 2025 no resulta alentador a corto plazo, especialmente por la constante volatilidad política con cambios frecuentes en las reglas de juego cada cuatro años, lo que dificulta la planificación a largo plazo necesaria para las empresas. Sin embargo, Beli mantiene un optimismo cauteloso respecto a 2026, esperando una mejora en la situación económica.
Finalmente, destaca una transformación en la forma de comprar de los argentinos, con mayores facilidades de financiación y un cambio en la percepción sobre dónde conviene adquirir productos, señalando que el consumidor empieza a “evaluar mejor las opciones” sin dejarse guiar solo por la idea de que Paraguay siempre es “más barato”. “Este ajuste, aunque lleva tiempo, abre una oportunidad para que el comercio local continúe siendo competitivo en un contexto de cambio y adaptación”, cerró.