“Representar a la Argentina es llevar en el corazón la historia de todos"
Para Mariana Lucía Olivera, de 27 años, representar al Centro Cultural Argentino en la 45° edición de la Fiesta Nacional del Inmigrante no es sólo lucir un traje o bailar una coreografía: es reflejar en cada paso la dedicación de un grupo humano que trabaja todo el año para mantener viva la cultura nacional. “Es representar la identidad y la emoción de todas las personas que lo integran, porque cada uno pone su tiempo y esfuerzo en cada festividad. Y cuando alguien visita nuestro pabellón en la Fiesta Nacional del Inmigrante, tiene que sentir en la atención y en cada plato servido, todo ese trabajo que hay detrás”, explica.
Su vínculo con el Centro Cultural Argentino está ligado a la gastronomía y la danza. Desde hace años forma parte del ballet, difundiendo las tradiciones de cada región del país. “Cada vestimenta, cada baile, tiene una historia y un significado. Me emociona poder mostrar eso al público”, cuenta con orgullo a la espera del inicio de la Fiesta a realizarse del 4 al 14 septiembre, en el Parque de las Naciones, en Oberá.
Un compromiso asumido con gratitud
Desde el primer momento en que aceptó ser representante, Mariana entendió que la responsabilidad iba más allá de la presencia en actos y actividades. “Es una responsabilidad grande que requiere tiempo y disponibilidad, pero lo más importante es tener la emoción y la gratitud de hacerlo. Las personas tienen que sentir que lo hacés con el corazón y no por obligación”, afirma.
Para ella, el rol de anfitriona en la Fiesta implica también cuidar el ambiente de camaradería. “Me gusta que cada candidata se sienta cómoda y relajada, que disfrute este proceso único. Al final, más allá de quién gane, lo que queda es un recuerdo hermoso”, asegura.
El gran momento
De todos los días de la Fiesta, Mariana espera con especial emoción el desfile inaugural. “Es cuando cada colectividad muestra su cultura al público. Es un día lleno de color y de emoción, donde se siente el orgullo de representar nuestras raíces”, relata.
A quienes visiten la Fiesta, les deja una invitación clara: “Disfruten de lo que cada colectividad tiene para mostrar. Cada danza y cada traje típico guarda una historia que merece ser conocida”.
Entre estudios, trabajo y cultura
Actualmente, Mariana cursa la Licenciatura en Administración y trabaja como encargada de una máquina clasificadora de madera. Además, es profesora en Educación Tecnológica. Aunque no proyecta demasiado a largo plazo, sí se concentra en lo que puede aportar ahora.
Su inspiración para ser paisana provino de muchas personas cercanas: compañeros del ballet, amigos, familiares y todos los que la acompañaron en este camino. “Ellos me transmitieron las ganas de vivir esta experiencia y representar a mi gente con orgullo”, afirma.
Con la pasión de quien lleva su cultura en el alma y el compromiso de representar a cada argentino en la Fiesta, Mariana Olivera se prepara para que su paso por el escenario sea, sobre todo, un mensaje de gratitud y pertenencia.
Ficha personal
Nombre y apellido: Mariana Lucía Olivera
Edad: 27 años
Colectividad: Argentina – Paisana
Profesión: Profesora en Educación Tecnológica
Estudios: Cursa la Licenciatura en Administración
Idiomas: Inglés y portugués
Domicilio: Oberá