Buscar desde la ciencia reafirmar el legado del héroe familiar
Desde su infancia, Francisco Kovalski creció con la imagen de su tío como un héroe de guerra. Con el paso de los años, la admiración se transformó en una profunda comprensión del sacrificio que implicó haber combatido tan joven en un territorio inhóspito.
La experiencia de trabajar en el Sur le permitió vislumbrar, aunque sea de manera remota, las duras condiciones que enfrentaron los combatientes en aquellas tierras frías y desoladas. Donde el viento, el aislamiento y la incertidumbre eran parte de su día a día; y entenderlo en carne propia le hizo valorar aún más el coraje y la resiliencia de quienes defendieron la soberanía nacional.
Con el correr de los años, y desde su profesión como geólogo, buscó reafirmar de la mano de la ciencia, los derechos soberanos que Argentina tiene sobre Malvinas y su plataforma continental.
¿Cuál es el aporte de la geología al reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas?
Si bien los fundamentos históricos y jurídicos son esenciales, las características geológicas de la Plataforma Marina Argentina ofrecen una base científica que legitima y fortalece nuestra posición.
El trabajo del geólogo Florencio Gilberto Aceñolaza, de la Universidad Nacional de Tucumán, demostró ante organismos internacionales, que la geología respalda la soberanía argentina sobre las Malvinas. Gracias a su liderazgo y al esfuerzo de un equipo de profesionales de diversas universidades y centros científicos, Argentina presentó en 2009 un informe clave ante las Naciones Unidas (ONU), basado en la Convención sobre el Derecho del Mar de 1994, a la que adherimos.
Ese informe, gestado desde los años 90 por la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (Copla), marcó un hito, delimitó el límite exterior de nuestra plataforma continental tras dos décadas de trabajo técnico y científico. En 2016, la Comisión de Límites de la ONU validó esta demarcación, ampliando en un 35% la frontera marítima argentina -más de 1.782.000 kilómetros cuadrados adicionales-. Este logro histórico no sólo reforzó el reclamo sobre las Malvinas, sino que también llevó a la ONU a reconocer la existencia de un conflicto con Gran Bretaña.
Esto permitió definir con certeza los derechos soberanos de Argentina sobre los recursos del lecho y subsuelo marino, sumando un total de 6.581.000 kilómetros cuadrados de mar y tierra a nuestro territorio. Este avance se consolidó el 25 de agosto de 2020 con la ley 27.557, que actualizó la demarcación de la plataforma continental conforme a las recomendaciones de la ONU, incorporando oficialmente esos 1.782.500 kilómetros cuadrados más allá de las 200 millas marinas.
Estos datos nos interpelan a los profesionales de la geología a sostener este reclamo desde nuestra disciplina.
¿Y con respecto a los recursos naturales?
Abre la puerta a la exploración sostenible de recursos como hidrocarburos, minerales y biodiversidad marina, esenciales para el desarrollo nacional. El legado de Aceñolaza trasciende: su trabajo resalta la importancia de las políticas de Estado, caracterizadas por su continuidad y visión a largo plazo, en temas cruciales como la soberanía y los recursos naturales.
¿Quién fue y qué importancia tuvo en tu vida tu tío Luis?
Desde la geología, busco honrar a nuestros veteranos y caídos, como mi tío Luis, reafirmando que las Malvinas son, y siempre serán, parte inseparable de Argentina. Invito a todos a conocer más sobre este aporte científico ya valorar cómo la ciencia fortalece nuestra identidad y nuestro reclamo soberano. Porque defensor las Malvinas es defensor lo que somos.
“Nosotros nunca nos rendimos, sólo nos retiramos de las islas”