Más de 600 niños fueron atendidos este año por disfagia en el Hospital Barreyro

El Día Mundial de la Disfagia busca concientizar sobre un trastorno que afecta la capacidad de tragar alimentos y líquidos, presente tanto en niños como adultos. Marianela Pajón, jefa del servicio de Fonoaudiología, detalló sus causas, riesgos y abordajes
miércoles 11 de diciembre de 2024 | 15:41hs.
El 12 de diciembre se conmemora el Día Mundial de la Disfagia.
El 12 de diciembre se conmemora el Día Mundial de la Disfagia.

El 12 de diciembre se conmemora el Día Mundial de la Disfagia, una condición que puede afectar a personas de todas las edades y que implica dificultades para tragar alimentos, líquidos o incluso saliva. En este sentido, Marianela Pajón, jefa del servicio de Fonoaudiología del Hospital Pediátrico Fernando Barreyro, explicó que este trastorno puede asociarse a diferentes patologías y que este año, su equipo atendió a más de 600 niños con dificultades de deglución, además de unos 150 a 200 bebés en neonatología.

“Este día es para concientizar sobre los signos y síntomas de las alteraciones que presentan las personas al tragar. La disfagia implica una dificultad para trasladar los alimentos desde la boca hacia el esófago y el estómago, y puede presentarse en cualquier etapa de la vida. Puede afectar a recién nacidos, niños y adultos. Se manifiesta con sólidos, líquidos, semisólidos o saliva”, agregó.

Sobre sus causas, Pajón señaló que la disfagia está asociada a comorbilidades. “En los bebés prematuros, esta condición se relaciona con un desarrollo embrionario incompleto, lo que impide una succión efectiva. En niños mayores, puede deberse a trastornos respiratorios o neurológicos, mientras que en adultos es común en casos de accidentes cerebrovasculares (ACV), Parkinson, esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y otras patologías neurológicas”, detalló.

Además, describió cómo la anatomía puede complicar el proceso de deglución. “En la parte faríngea tenemos un doble camino: uno hacia los pulmones y otro hacia el estómago, con un solo cierre. Si hay un mal movimiento o dificultad en la deglución, el alimento puede intentar ingresar a los pulmones y provocar tos, que es una señal de alarma”, comentó.

Respecto a los tratamientos, la especialista señaló que dependen de la causa y la severidad del caso. “En algunos casos, la disfagia puede ser temporal, pero en otros se vuelve crónica y requiere vías alternativas de alimentación. Nosotros evaluamos cuál es la forma más segura y eficaz para cada paciente”, explicó. Entre las alternativas mencionó las sondas orogástricas o nasogástricas y, en los casos más severos, la alimentación mediante gastrostomía para evitar complicaciones mayores.

Asimismo, Pajón también resaltó las posibles consecuencias de no tratar la disfagia, como la desnutrición o las neumonías aspirativas. “Por ejemplo, muchos niños ingresan con cuadros respiratorios reiterados hasta que se detecta que hacen microaspiraciones con saliva o leche”, comentó.

En relación con la incidencia del trastorno, la especialista aportó datos del área pediátrica. “Este año hemos atendido a unos 600 niños con dificultades en la deglución, tanto en internación como en consultorios externos. Además, en neonatología trabajamos con entre 150 y 200 bebés para prevenir complicaciones mayores”.

La jornada del Día Mundial de la Disfagia busca sensibilizar sobre este problema de salud, que puede presentarse a lo largo de toda la vida, y destacar la importancia de un diagnóstico y tratamiento oportunos para mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?