Hasta el momento fueron imputados ochos manifestantes

Se abstuvieron los líderes de la protesta policial

Ramón Amarilla (57) y Germán Palavecino (46) fueron notificados de los elementos en su contra. Se los acusa de sedición y desobediencia judicial, entre otros delitos
miércoles 03 de julio de 2024 | 6:05hs.
Ramón Amarilla y Germán Palavecino estuvieron al frente de la protesta.
Ramón Amarilla y Germán Palavecino estuvieron al frente de la protesta.

El proceso judicial que investiga presuntos delitos cometidos durante la protesta de la Policía de Misiones y el Servicio Penitenciario Provincial en mayo tuvo ayer una jornada de relevancia, con la comparecencia a audiencia indagatoria al Juzgado de Instrucción Seis de Posadas de Ramón Amarilla (57) y Germán Palavecino (46), sus dos líderes.

Ambos llegaron a la sede judicial ubicada por la calle Buenos Aires, del microcentro posadeño, en horas de la mañana y estuvieron acompañados con un gran número de colegas retirados que hicieron vigilia afuera. El primero en pasar fue Amarilla, vestido en prolijo traje, y después fue el turno de Palavecino.

Según ellos mismos confirmaron, designaron como abogado defensor al ex juez Ramón Grinhauz, escucharon los elementos en su contra y decidieron abstenerse de declarar hasta que el letrado pueda interiorizarse en el contenido del expediente. A la salida, todos posaron sonrientes para una foto grupal.

En la audiencia ante el juez Ricardo Balor y el fiscal René Casals fueron imputados por los delitos de sedición y desobediencia judicial. La sedición está contemplada en el artículo 229 del Código Penal, que prevé una pena de uno a seis años de prisión  -si son considerados culpables en un futuro juicio- contra quienes “se alzan en armas para arrancarle alguna medida o concesión a las autoridades provinciales”.

“Queremos informarle que nos hemos puesto a disposición de la Justicia porque esta situación que ha pasado es solamente un reclamo salarial que se ha hecho”, señaló Amarilla al salir y hablándole a la familia policial que sigue de cerca el caso.

Colegas se reunieron con Amarilla luego de su indagatoria. Foto: carlos cardozo

“Nosotros somos personal retirado que acompañamos esta gesta por el hecho de que somos delegados, estamos reconocidos por el gobierno de la provincia de Misiones en un acta que se firmó entre 1 y 2 de septiembre del 2020. Ese fue el motivo de nuestra presencia ahí”, amplió luego.

Consultados por la causa, Palavecino expresó que se inició luego de la denuncia de algunos jefes de comisaría y el director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Gobierno, Pedro Duarte. “Nosotros vamos a ser los principales colaboradores para el esclarecimiento de la verdad objetiva y esperamos que se resuelva cuanto antes, porque no están ante la presencia de delincuentes sino de policías y penitenciarios”.

Ambos agradecieron el apoyo y acompañamiento de sus camaradas y allegados, resaltando que la familia policial “desde el cadete más nuevo hasta el último comisario general” se vio beneficiada con la actualización salarial acordada con el Gobierno que se firmó -luego de doce días de acampe en la avenida Uruguay- el 29 de mayo.

Luego, en el mismo sentido que su colega Amarilla afirmó que “estamos a disposición de la Justicia y esperemos que esto vaya a buen puerto y que se resuelva lo más pronto posible. No somos delincuentes, somos personal policial y penitenciario retirados, acompañados por su familia, que estaba pasando necesidades muy graves”.

El delegado recordó que los retirados estuvieron acampando desde el 13 al 17 de mayo frente a Jefatura -antes de la protesta frente al Comando Radioeléctrico-, pero que sintieron que no se dio dimensión a su pedido ni hubo predisposición de “los funcionarios políticos de quienes dependemos”  para lograr un resolución.

“Hay que tratar de resolver esto, hay que tratar de buscar la solución y no de tratar de buscar culpables, de criminalizar esto (el reclamo salarial). Hay que ver por qué motivo se hizo esto, yo creo que faltó el diálogo y tenemos que aprender, tanto el gobierno como nosotros tenemos que aprender”, cerró.

El lunes ya habían comparecido a indagatoria dos suboficiales ayudantes con prestación de servicio en la Comisaría Séptima de Posadas, quienes también fueron imputados por sedición y robo con utilización de arma de fuego por la sustracción de un móvil policial de esa dependencia. Se los señala también por el robo de un móvil de la Escuela de Policía y la caravana policial en la que se escucharon explosiones (algunos dijeron que fueron tiros y otros cohetes).

Como viene informando este medio, la ronda de indagatorias empezó el 27 de junio y los sospechosos comparecen de a dos por día. Hasta el momento se llevaron a cabo ocho audiencias de un total de 19 programadas, aunque no se descarta que puedan haber más involucrados con el avance de la causa.

Al respecto, se espera que sean incorporados algunos testimoniales y pruebas que podrían derivar en más identificaciones.

El abogado

Ramón Grinhauz, el abogado de los imputados, confirmó que todos sus defendidos seguirán la misma estrategia, pero no descarta que después se solicite una ampliación de indagatoria. “No a todos le cabe la misma imputación, por eso queremos ser muy cuidadosos, analizar bien los elementos que hay en la causa y en base a eso vamos a trabajar de forma individual con cada uno de ellos”.

El letrado detalló que lo medular de la acusación es “el uso de los móviles, el corte de calle, las  formas en la que habían hecho el reclamo. Todos esos son hechos que podrían encuadrar o no en una figura típica y para eso estamos nosotros, para tratar de dilucidar y aclarar la participación que tuvieron cada uno de los referentes en esta protesta”.

“Es una causa que tiene su complejidad para el análisis, por eso la medidas que vamos a solicitar tienen que ser concretas y conducentes al esclarecimiento de los hechos”, siguió.

“Estoy totalmente en desacuerdo en criminalizar la protesta. Todos tienen derecho a peticionar dentro de los carriles normales, como corresponde. De hecho, siempre por parte de la Policía, los oficiales que participaron siempre estuvieron dispuestos al diálogo, pero lo que pasa es que el diálogo es de dos, uno habla y el otro escucha”, opinó. 

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