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Cecilia Miranda, investigadora del Imibio

“Se estima que existen 21.900 especies en Misiones pero sabemos que hay muchísimas más por descubrir”

Pone en valor el rol de bacterias y hongos en el ecosistema y destaca las redes interinstitucionales para seguir investigando. Conclusiones de la Primera Mesa Técnica de la Biodiversidad
sábado 08 de junio de 2024 | 10:15hs.
Se dedica a brindar herramientas para cuidar los cursos de agua.
Se dedica a brindar herramientas para cuidar los cursos de agua.

El Día Mundial del Medioambiente representa una herramienta para crear y fomentar conciencia sobre el cuidado de la Tierra. El 5 de junio pasado se conmemoró la fecha y hubo a lo largo y a lo ancho de la provincia diferentes actividades, desde la ya clásica promesa ambiental de los estudiantes de séptimo grado hasta la plantación de árboles en espacios verdes. En tanto, un evento sentó precedente en la materia: la Primera Mesa Técnica de la Biodiversidad de Misiones.

El encuentro, del que participaron 60 científicos, fue organizado por el Instituto Misionero de Biodiversidad (Imibio), cuya institución cuenta con un laboratorio en Puerto Iguazú y una oficina administrativa en Posadas, tuvo por finalidad elaborar un inventario de las diferentes especies que habitan la provincia. “Obtuvimos que hay 21.900 especies (entre animales, plantas, bacterias y hongos), pero sabemos que hay muchísimas más por descubrir”, señala en diálogo con El Territorio Cecilia Miranda (35), integrante del Imibio y parte del equipo que estuvo en el detrás de escena del evento.

Miranda es posadeña, en la Universidad de Buenos Aires (UBA) se recibió de licenciada en Ciencias Biológicas y es doctoranda en Limnología (ecología de los cuerpos de agua continentales) con una beca del Conicet. Desde la Ciudad de las Cataratas, la investigadora destaca la importancia de contar con una base de datos de estas características, en la que se les otorga valor a los hongos y las bacterias como parte clave del ecosistema y la necesidad de seguir construyendo vínculos interinstitucionales.

¿Por qué es importante tener en cuenta los hongos y las bacterias cuando hablamos de biodiversidad?
Son extremadamente importantes porque nosotros nacemos, consumimos cosas y las desechamos. En la escuela nos enseñan sobre los heterótrofos, que se comen a otros animales, o autótrofos como las plantas que hacen oxígeno, y después tenés los detritívoros que se comen todo el deshecho. Los hongos y las bacterias son los encargados de que se complete el ciclo. Si no hubieran hongos y bacterias viviríamos tapados de basura básicamente porque son los encargados de degradar eso. Son la base de todo. Son el principio y el fin. Simplemente pasa que muchas veces no son tan carismáticos como un yaguareté o un tapir, y no se los quiere estudiar tanto.

Son claves en el equilibrio ecológico…
Sí, totalmente. Este grupo que se reunió, debatió respecto a los números y llegó a la conclusión de que en un pedacito de tierra, creo que dijeron en un kilo, hay más de 7.500 individuos distintos de bacterias. Es muchísimo. Las bacterias y los hongos son muy particulares. Si cambiás un poco el ambiente, puede que ya no estén más. Es muy importante conservar y regenerar los ecosistemas en los sitios donde está turbado para mantener el equilibrio y la funcionalidad.

¿En la provincia hay investigadores que se dediquen exclusivamente al relevamiento, trabajo de campo y de laboratorio de hongos y bacterias?
Sí, por supuesto. En nuestro instituto contamos con dos investigadoras que trabajan con hongos. Una está más asociada a los hongos comestibles, ella encuentra cuáles son los hongos nativos de Misiones y estudia la posibilidad de que sean comestibles para el ser humano. La otra investigadora trabaja más con lo que es taxonomía, es decir, ver si el hongo está descrito o no, y también trabaja estudiando hongos que están asociados a las raíces de las plantas y que las ayudan a captar los nutrientes. Después tenemos otra compañera que estudia la diversidad de las bacterias que hay en los distintos suelos de Misiones.

Además, hay muchos grupos de investigación en la provincia que estudian hongos y bacterias. El Instituto de Biología Subtropical (IBS) e Instituto de Biotecnología de Misiones (Inbiomis) también están abocados a la temática.

¿Qué otros ejes se abordaron en el encuentro del Día del Medioambiente?
En el encuentro se reunieron investigadores y especialistas. Se armaron distintas mesas para tratar de definir estos números de biodiversidad, o sea, cuántos taxones o cuántas especies distintas hay en la provincia, ya sea de animales, como aves, mamíferos, distintos tipos de invertebrados, reptiles, plantas, pero también tenemos los hongos y las bacterias, que no son ni animales ni plantas.

En esta mesa técnica llegamos a que Misiones tiene 21.900 especies distintas. Es un número preliminar nada más porque estamos segurísimos que hay muchísimos más. Por ejemplo, el grupo invertebrados tiene a los insectos, las arañas, los moluscos, algunos parásitos, las lombrices. Ahí dijeron que había alrededor de 6.599 especies, pero creen que potencialmente hay 25.000 especies porque hay tanta diversidad. Los artrópodos y muchos invertebrados son súper específicos en el lugar en el que están y, además, ocurre que hay un vacío en la investigación, en el sentido de que no hay mucha gente que los estudie. Se cree que hay casi 25.000 especies de invertebrados, pero es un número hipotético.

Destacás el trabajo en red con otras instituciones y cómo enriquece, pero ¿hay dificultades al momento de llegar a los relevamientos o bases de datos? ¿Cuáles son?
Depende de muchísimas cosas. Primero, la cuestión monetaria. Ir al monte, depende de lo que investigues, cuesta. Depende de con qué grupo trabajás. A su vez, hay veces que con las bacterias necesitás sí o sí microscopio, o ahora hay técnicas moleculares que se mandan a secuenciar, pero cuestan dinero. Muchas veces, es muy difícil estudiar el taxón en cuestión por el hecho de que no se encuentra, o porque hay poca gente que trabaja en esto. Hay mucho por conocer y es abrumador, avasallante. También ahora tenemos el tema de los tiempos. El cambio climático hace que cambien muchísimo las distribuciones de las especies. A su vez, tenemos especies invasoras, que hacen que muchas de las especies que uno está estudiando disminuyan su número poblacional porque compiten entre nativas e invasoras. Hay cosas que son más difíciles de muestrear, como todo lo que es acuático. Estudiar los peces es complicado también.

Queda mucho más por hacer y hay muchas ganas de seguir haciendo, que es importante.

¿Cual es la función del Imibio y su aporte con la comunidad?
El instituto tiene toda su parte científica en Iguazú, pero tiene su parte administrativa en Posadas. Yo estoy desde noviembre de 2022. Estudié Licenciatura en Ciencias Biológicas en la UBA, hice mi doctorado en el Laboratorio de Limnologia de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA con una beca de Conicet. Estudio la ecología en los cuerpos de agua continentales. No me dediqué a estudiar un sólo grupo de especies, sino que al estudiar la ecología se estudian las interacciones que tienen los distintos individuos con el ambiente y los parámetros ambientales.

Imibio
Cecilia junto a su equipo del Instituto Misionero de Biodiversidad que se encuentra en Puerto Iguazú.

Creamos el proyecto de regeneración de cuencas y lo estamos escribiendo porque para investigar tenemos que pedir fondos.

En el Imibio todos los proyectos de investigación están bajo cuatro ejes: el Imibio y la sociedad, junto con la ciencia y los recursos genéticos. A su vez, los investigadores que deciden estudiar en Misiones tienen que pedir permiso a la provincia. No puede venir cualquier persona a arrancar un pedazo de recurso y llevárselo. Tiene que pedir permiso y decir con qué fin va a explotar ese recurso.

A su vez, tenemos la parte de salud porque tenemos compañeras que se dedican a estudiar enfermedades zoonóticas, como la fiebre amarilla, el dengue, el zika y la chikungunya. También, hay dos compañeras que están trabajando para estudiar los perfiles de los hemogramas de algunos animales de fauna silvestre.

¿Cuál es el vínculo de la institución con la comunidad?
La importancia del Imibio radica en que somos una institución que estudia la biodiversidad, le contamos a la gente la importancia de esa biodiversidad, le contamos que hay que vivir en armonía con la biodiversidad porque si destruimos todo no nos va a quedar nada. Somos una provincia súper rica en biodiversidad. Si nosotros tirásemos por completo nuestra selva misionera y nuestros campos y malezas, en muy pocos años no tendríamos nada. Realmente nuestra riqueza está en la biodiversidad que tenemos y hay una manera de vivir en armonía con ésta. Hay métodos de producción amigables con la biodiversidad. Por ejemplo, enseñamos a la gente cuáles son los frutales nativos de la provincia y las formas de aprovecharlos para la producción de alimentos, cuáles son los hongos nativos comestibles y cómo cosecharlos.

Yo me dedico a lo que es agua y la idea es enseñarle a la gente herramientas para regenerar y cuidar los cursos de agua. Hay compañeras que trabajan más asociadas a lo que es salud, enseñando métodos de prevención de enfermedades. Mi compañera trabaja con las bacterias del suelo, que son súper importantes porque depende de en qué pedacito de suelo estés y la diversidad de bacterias que haya, es más rico o no el suelo.

Lo importante es trabajar promoviendo una sociedad consciente del ambiente para que sea sustentable y regenerativa, buscar dar una mano en el sector productivo enseñándole herramientas más amigables con el ambiente, divulgar y comunicar todo lo que investigamos, educar a la sociedad para ser amigable con el medioambiente.

PerfilCecilia MirandaLic. en Ciencias Biológicas

Tiene 35 años y es posadeña, pero realizó sus estudios universitarios en Buenos Aires. En 2022 regresó a Misiones. Es licenciada en Ciencias Biológicas y doctoranda en Limnología (ecología de los cuerpos de agua continentales), ambos títulos obtenidos en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Investigadora del Instituto Misionero de Biodiversidad (Imibio) en Puerto Iguazú.

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