En algunos casos se registra acceso a plataformas no autorizadas

Apuestas en línea, riesgo creciente para adolescentes

Alertan sobre el consumo de juegos en línea y su impacto en adolescentes
miércoles 13 de marzo de 2024 | 6:05hs.
Apuestas en línea, riesgo creciente para adolescentes
Apuestas en línea, riesgo creciente para adolescentes

En el actual panorama digital los niños, niñas y adolescentes tienen acceso a teléfonos móviles cada vez a una edad más temprana. Esto supone un mayor acceso a la información, pero también facilita el acceso a ciertas aplicaciones que hoy están en auge, como las de juegos en línea y apuestas online.

La enorme publicidad y difusión de las casas de apuestas -y su nulo control en algunos casos- representa una problemática que tiene como factores preocupantes: la cuestión económica familiar, dado que está el dinero en juego; y el desarrollo de una conducta adictiva a una temprana edad y que puede afectar a la salud mental. Asimismo, la libre elección hace que aumente el uso en grupo y contextos en los que los chicos deben dirigir su atención a otros temas, como en el ámbito escolar.

“A veces creemos que les damos un celular por seguridad y, en realidad, es una fuente de inseguridad si yo doy un dispositivo, sin límites y sin controles, a un menor de edad. El adulto debe interiorizarse en cómo instalar aplicaciones que bloquean la descarga de otras y en conocer el recorrido que hace el joven con el dispositivo”, señaló la encargada del programa de Juego Responsable del Instituto Provincial de Lotería y Casinos (Iplyc) de la provincia de Misiones, Isabel Zilveti, en diálogo con Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7.

En este sentido, remarcó que son cada vez más los menores de edad que participan en juegos de apuestas online. “Son apuestas ilegales considerando que los sitios web que tenemos habilitados en Misiones son tres: GuazuBet, Divergana y Casino Club. En estos sitios, no hay manera de que los menores estén jugando, a excepción de que haya algún adulto que intencionalmente haga jugar a un menor de edad haciendo uso de otra identidad, lo que es otro delito”, dijo.

El ingreso a estos sitios web se facilita debido a su informalidad. “Son sitios ilegales en los que te podés loguear a través de WhatsApp, y los chicos están realizando apuestas. Desde mitad del año pasado, hay docentes que nos cuentan que los chicos apuestan en el recreo de la escuela”, indicó Zilveti. “Hoy hablamos del juego ilegal, pero también hay ciberbullying, grooming y trabajo sexual por medio de modelaje o noviazgos virtuales”, advirtió.

“El teléfono y el servicio de telefonía de los chicos lo damos los padres, entonces es importante informarnos de ciertas recomendaciones que son claves para protegerlos.

La primera regla es saber cuándo darle el dispositivo a los chicos, y saber que hay aplicaciones para bloquear el teléfono y supervisar qué hace el menor con el dispositivo cuando está en uso”, explicó.

A su vez, tuvo en cuenta que “de base, los dispositivos electrónicos tienen características adictivas, a lo que se suma la práctica de un juego que también tiene características adictivas”. “Esto no quiere decir que porque alguien juegue se haga adicto, pero está entendido que un menor de edad no debería utilizar estos juegos porque tiene mayor vulnerabilidad a desarrollar una sintomatología de adicción porque es una persona que está en desarrollo”, aclaró.

“El cerebro de un adolescente se termina de desarrollar entre los 20 y 25 años, y algunos sugieren que a los 30 años. Los jóvenes son muy impulsivos y audaces, particularidades normales de la etapa que atraviesan, pero si hablamos de un cerebro que de por sí es más impulsivo y que practica un juego que tiene características adictivas, es un perjuicio”, subrayó.

Por este motivo, hizo hincapié en que cuanto antes se hable del tema, mejor. “Hay diferentes profesionales recibiendo grillas de edad en referencia a la introducción de pantallas a los jóvenes. Hay un especialista francés que recomienda no darles un dispositivo electrónico antes de los 3 años, no permitirles jugar videojuegos antes de los 6 años porque son muy adictivos, tampoco permitirles acceder a Internet antes de los 9 años, y nada de redes sociales ni menos un celular propio antes de los 12 años”, profundizó.

“Más allá de lo que cada padre haga con la información que recibe, es importante que dialogue con sus hijos sobre lo que realmente tiene en las manos porque un dispositivo electrónico no es algo inocuo, sino que tiene características adictivas”, recalcó. “El uso excesivo del dispositivo genera perjuicios a nivel de desarrollo neurológico, en los procesos de aprendizaje y en la vida social, por lo que el diálogo es clave”, agregó.


Para agendar

Si sentís que el juego te está causando problemas, podés contactarte por WhatsApp al número 376-4683173, o llamar al 0800-888-LUDO (5836).

Impacto de un inicio a temprana edad

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