El hecho ocurrió en la madrugada del 12 de abril de 2021

Negrete será juzgado en noviembre próximo por el intento de homicidio

Santiago, hijo de un conocido empresario, está acusado de atacar con un revólver, un cuchillo y patear a su amigo Manuel Sánchez, luego de mantener una discusión
sábado 30 de diciembre de 2023 | 6:05hs.
Negrete será juzgado en noviembre próximo por el intento de homicidio
Negrete será juzgado en noviembre próximo por el intento de homicidio

Luego de más de dos años de una discusión que se tornó en un intento de homicidio entre dos jóvenes amigos, el acusado Santiago Negrete -de entonces 20 años- tiene previsto ser juzgado para noviembre de 2024 en el Tribunal Penal Dos de Posadas.

Esto fue de público conocimiento a través de las dependencias judiciales de la provincia, quienes antes de cerrar el año y entrar de feria, dejaron preparada la agenda de juicios programados para todo el año entrante.

Negrete, hijo de conocido empresario de la noche, está acusado de disparar, golpear y apuñalar a su amigo Manuel Sánchez -de entonces 19 años-, por lo que tiene previsto sentarse en el banquillo los días 19, 20, 21 y 22 de noviembre por la carátula de “homicidio agravado por alevosía, en grado de tentativa y portación ilegítima de arma de fuego”.

Discusión y ataque
El debate buscará esclarecer lo sucedido en la madrugada del 12 de abril de 2021, cuando Manuel Sánchez fue internado luego de ser atacado a tiros, puñaladas y patadas por su amigo, Santiago Darío Negrete.

Mediante el expediente del caso, al cual El Territorio tuvo acceso, se pudo reconstruir que el hecho había ocurrido poco después de la medianoche, cuando ambos jóvenes circulaban en un automóvil Volkswagen Voyage. Fue así que, en medio de una discusión, Negrete habría disparado un revólver calibre 22 contra Sánchez, quien perdió el control del vehículo y chocó contra un poste de luz.

En ese marco, la víctima intentó escapar a pie. Sin embargo, metros después fue alcanzado y atacado nuevamente por su agresor, esta vez a golpes y con un cuchillo, intentando también ahorcarlo.

El joven herido fue hallado en una vereda de la calle Chubut y trasladado al hospital Madariaga, mientras que el agresor fue detenido en la calle Perito Moreno, entre la avenida Maipú y calle Herrera. En las inmediaciones, se procedió al secuestro de una pistola calibre 22 y dos celulares que estaban en el interior del vehículo, encontrado sobre la avenida Maipú y calle Perito Moreno.

Sánchez fue operado de lesiones graves que afectaron al pulmón, pero su respuesta a la intervención fue positiva. Luego de despertarse de la cirugía y cuando estaba apto para hablar, manifestó su intención de contar cómo habían ocurrido los hechos ante las autoridades a cargo del caso.

En su declaración, sólo ubicó a Santiago Negrete en la escena y narró que éste le había efectuado dos disparos dentro del automóvil en el que circulaban.

Uno de esos proyectiles quedó alojado en el maxilar derecho de la víctima, sin representar riesgo alguno, mientras que el otro impactó en el parabrisas trasero del vehículo.

En paralelo, el agresor había sido alojado en una celda de la Comisaría Tercera de Posadas mientras esperaba ser citado a prestar declaración indagatoria con intervención del Juzgado de Instrucción Dos de Posadas, a cargo del magistrado Juan Manuel Monte.

El caudal probatorio en su contra era contundente y lo comprometió severamente. Además de la declaración aportada por la víctima, se sumaba el examen de parafina positivo en Negrete, pisadas con sangre que correspondían a su calzado y la filmación de cámaras de seguridad que captaron el momento en el que el acusado perseguía a su víctima. La principal hipótesis sugería que el ataque se relacionaba con problemas entre ambos por una joven conocida.

Testigo clave
Esa madrugada, una enfermera que prefirió preservar su identidad tuvo un rol clave en el caso. Primero porque auxilió -y quizá le haya salvado la vida- a Sánchez después del ataque, y luego porque fue testigo directo de la agresiones efectuadas por el entonces sospechoso.

“Llegó un momento en el que sentí que se iba, que se iba a desmayar. Él me decía que no lo deje solo, que no podía respirar. Lo primero que pensé fue que expulsara los coágulos de sangre que tenía, entonces lo puse de costado y empezó a expulsar la sangre. Fue un momento horrible porque se iba en mis brazos”, contó la mujer en conversación con Radioactiva 100.7.

Asimismo, indicó que el agresor había intentado escapar de la Policía, pero un patrullero se interpuso en su camino y acabó detenido.

Dos días después, al momento de comparecer en audiencia de declaración indagatoria, Negrete optó por hacer uso de su derecho y abstenerse a declarar. En la misma audiencia, designó como su abogada a la defensora oficial Criseida Moreira y fue notificado que la causa se instruía bajo la carátula de homicidio agravado por alevosía en grado de tentativa y portación ilegítima de arma de fuego.

Dictamen y apelación
A siete meses del feroz ataque que conmovió a la comunidad posadeña, el Juzgado de Instrucción Dos dispuso la prisión preventiva para Negrete. La medida fue ordenada por el titular del juzgado, Juan Manuel Monte, quien además de prolongar el período de detención del acusado, dispuso que dicho proceso sea mediante el beneficio de la prisión domiciliaria, basado en un tratamiento médico que debía seguir el acusado.

Para ello, el Patronato de Liberados realizó el correspondiente monitoreo del imputado mediante la colocación de una tobillera electrónica.

Al mismo tiempo, se impusieron una serie de medidas de seguridad que implicaban la prohibición del uso de teléfonos celulares y redes sociales, como así también la comunicación con terceros y la imposibilidad de tener visitas no autorizadas.

Respecto de la domiciliaria, el fiscal Christian Antúnez apeló la medida dispuesta y, en la misma semana, Negrete se dirigió al juez por medio de una carta para pedir que le revocaran la prisión domiciliaria.

“Yo estoy a disposición de la Justicia y quiero que todas las personas, en especial mi amigo Manu, sepan que no tengo nada que ocultar ni esconder. Señor juez, no esperaba que pase nada de esto”, decía el texto.

“Lo último que quiero es que Manu Sánchez se sienta en peligro por mi causa y mucho menos que su familia esté sufriendo. La mía también está sufriendo y yo estoy preso. Quiero señor juez transmitirle a esa familia un mensaje de paz y que la Justicia está actuando. Como siento, estoy en manos de Dios”, se lee en otro tramo.

En la carta, el acusado solicitaba: “Si usted está de acuerdo, le pido que me saque la tobillera electrónica que nunca pedí y que si tengo que volver donde estaba lo haré. Me someto a la Justicia. Le solicito que me cite al Juzgado y que me lleven a declarar. No quiero privilegios que no pedí. No quiero una prisión domiciliaria en estas condiciones. Seré juzgado por el hecho que me imputan y veremos cuál será el resultado”.

El magistrado tomó la decisión de cesar la domiciliaria para darle celeridad a la instrucción y en razón que las dos partes -fiscalía y acusado- estaban de acuerdo. Tras doce días de prisión domiciliaria, Negrete volvió a ser alojado en la Comisaría Tercera de Posadas.

Elevación a juicio
A mediados de 2022 y en medio de un proceso muy particular, en el que la familia de Manuel Sánchez desistió de la querella y el propio acusado se negó a la prisión domiciliaria con tobillera electrónica, el fiscal Christian Antúnez requirió la elevación a juicio de Santiago Negrete.

En sus consideraciones, alegó que el acusado debe ser juzgado por el delito de homicidio simple en grado de tentativa, en concurso real con uso ilegítimo de arma de fuego. Esto significa un atenuante a la carátula por la cual el joven fue imputado con prisión preventiva, que contemplaba el agravante de alevosía.

Año y medio después, Negrete ya tiene fecha para comenzar a ser juzgado por el delito cometido contra su amigo.

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