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La colisión ocurrió el 29 de agosto de 2020 en una avenida de Fátima, Garupá

Condenado por provocar despiste con saldo mortal

Agustín Luis Araujo (28) fue hallado culpable de “homicidio culposo en accidente de tránsito”. La víctima fue el reconocido deportista Renzo Brizuela Vidal (22)

viernes 01 de septiembre de 2023 | 6:05hs.
Condenado por provocar despiste con saldo mortal
Agustín Luis Araujo (28) provocó el fallecimiento de Renzo Brizuela cuando iba a hacer un flete. Fotos: Víctor Paniagua
Agustín Luis Araujo (28) provocó el fallecimiento de Renzo Brizuela cuando iba a hacer un flete. Fotos: Víctor Paniagua

Agustín Luis Araujo (28), protagonista de un siniestro vial que terminó con la vida del karateca Renzo Brizuela Vidal (22) en el barrio Fátima, de Garupá, fue condenado a tres años y seis meses de prisión efectiva, además de 8 años de inhabilitación para manejar.

Sin embargo, por el momento continuará en libertad hasta que la pena sea confirmada por el Superior Tribunal de Justicia. Las distintas instancias apelativas suelen demorar varios años.

El veredicto fue decidido por el juez César Jiménez, en la sala de debates del Tribunal Correccional y de Menores Dos de Posadas, al considerar que Araujo es culpable de “homicidio culposo en accidente de tránsito”, cometido el 29 de agosto de 2020 del cual fue víctima fatal Brizuela Vidal, quien se movilizaba en una motocicleta.

La víctima era reconocido deportista en las artes marciales, ya que practicaba karate e incluso integró las filas del equipo argentino. Durante su carrera deportiva, Renzo siguió el legado familiar y se convirtió varias veces en campeón nacional, pero también fue subcampeón sudamericano y conformó la selección argentina desde los 14 hasta los 16 años. De hecho, su papá Pedro también estaba muy vinculado al deporte y al momento del hecho presidía la Federación Misionera de Karate.

El debate

Desde las 9.30 de ayer se llevó a cabo el juicio contra Araujo, en el que se presentaron cinco testigos. Entre ellos estuvieron el perito Juan Carlos Vázquez, tres policías de la Comisaría de Fátima y Maximiliano Rodríguez, quien iba de acompañante del acusado en el momento del hecho.

Fue, justamente, el último quien manifestó en su testimonio que ese sábado a la mañana se dirigía junto al imputado por la avenida Juan Pablo II, del citado barrio, para realizar un trabajo de flete y que en el momento en que ingresaban a la calle Catallini, vio que se cruzó una moto que terminó en el cordón cuneta, motivo que mencionó que le ocasionó susto.

Pedro Brizuela, padre de la víctima, pidió que el imputado vaya a la cárcel.

En esa circunstancia, el testigo expresó que “había mucha neblina. Al momento de doblar no veíamos ningún vehículo”.

A pesar de haber visto lo ocurrido, Rodríguez indicó que continuaron trasladándose, hasta que dos cuadras después “se apagó la camioneta, bajamos y volvimos cada uno a su casa”, manifestó. Ante la consulta de a qué velocidad se trasladaba la camioneta, el testigo mencionó: “No sé exactamente, pero íbamos despacio”.

Desentendimiento

Más temprano, en el comienzo del debate, Araujo decidió dar su versión, desentendiéndose de lo que había pasado.

Allí manifestó que no vio “en ningún momento” la motocicleta y que siguió su camino porque “no percibí qué había pasado”, más allá de admitir que en la marcha vio “a un motociclista en el suelo”.

En tanto, al igual que su acompañante, declaró que dos cuadras después de haber cruzado la avenida se detuvo “porque la camioneta se me apagó”.

Por eso fue a buscar herramientas a su casa y cuando regresó, notó que su camioneta “estaba en la comisaría”, razón por la que alegó haberse presentado.

Otro de los testigos para esclarecer el caso fue el perito Juan Carlos Vázquez. En su declaración determinó que en base a la evidencia de las cámaras de seguridad y las muestras en el asfalto, la camioneta giró hacia la izquierda y se interpuso en la línea de marcha del motociclista, sin tener las luces de giro y con la luz baja.

A su vez, marcó que la visibilidad aquella mañana era óptima, concluyendo que si Araujo no interponía la camioneta en la línea de circulación de Brizuela Vidal, el resultado de muerte no se hubiera producido.

Justicia ejemplar

Por otro lado, por pedido del Ministerio Público Fiscal, se presentó ante el magistrado el padre de la víctima. Pedro Brizuela, con notable angustia pidió que se determine una sentencia “que sea un ejemplo”.

“Voy a descansar cuando vea a este señor (Araujo) tras las rejas”, indicó entre lágrimas.

Misma postura tomó la fiscal María Laura Álvarez, quien pidió “prisión efectiva de 4 años y 8 años de inhabilitación para conducir cualquier vehículo”, al considerar que Araujo cometió una maniobra imprudente ocasionando la muerte de Brizuela, y que tuvo una “conducta inhumana”, al no asistir a la víctima y huir del lugar. “Si eran buena gente iban a parar. No hubo colisión entre los vehículos, pero produjo la muerte”, cerró.

El hecho

El siniestro vial ocurrió el 29 de agosto de 2020 sobre la avenida Juan Pablo II, de Garupá. Renzo Brizuela Vidal iba al mando de una Yamaha y Araujo conducía una camioneta Ford F-100. En determinado momento el ahora condenado, al pretender ingresar a una calle lateral, invadió con la trompa de la camioneta el carril de circulación de la moto, por lo que Brizuela Vidal tuvo que hacer una maniobra para evitar el impacto frontal.

En esa instancia perdió el control y despistó sobre su lado derecho. Previo a caer sobre el asfalto impactó de lleno contra una estructura de concreto y el cordón cuneta, lo que pese a tener el casco colocado le produjo gravísimas lesiones. Fue trasladado de urgencia hasta el Hospital Madariaga donde falleció minutos más tarde.

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