domingo 23 de enero de 2022
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Fue desde Posadas hasta Puerto Iguazú en un viaje de trece horas

“El Guayrá era un barco sólido, fuerte, bien construido y hermoso”

José Carlos Freaza (91) compartió los recuerdos de su viaje en el navío con su esposa, el 20 de junio de 1955. Un día soleado, una vista inolvidable y una brisa apenas fría

domingo 05 de diciembre de 2021 | 8:28hs.
“El Guayrá era un barco sólido, fuerte, bien construido y hermoso”
Hoy, con 91 años ya cumplidos, José tiene recuerdos vívidos de aquel vieja inolvidable en el Guayrá. Foto: Natalia Guerrero
Hoy, con 91 años ya cumplidos, José tiene recuerdos vívidos de aquel vieja inolvidable en el Guayrá. Foto: Natalia Guerrero

El Guayrá fue un barco incorporado por la Compañía Argentina de Navegación Mihanovich en 1930 para viajar por el Alto Paraná uniendo Buenos Aires, Corrientes, Posadas e Iguazú con pasajeros a bordo. Había sido fabricado por el astillero A&J Inglis, en Glasgow (Escocia), en 1930 y estuvo operativo hasta la década del 60.

Fue importante para la región y para las personas de aquella época donde no existían medios terrestres y aéreos adecuados, por lo que era el medio de transporte que servía no sólo a ciudadanos en general sino también a los turistas para llegar a las Cataratas del Iguazú, la máxima atracción de Misiones. Asimismo, llevaba correspondencia e insumos a las localidades ribereñas por las que pasaba su recorrido.

Hay partes de la historia que no se conocerían de no ser por la memoria de quienes vivieron esas épocas de antaño, de los que la transmiten a las nuevas generaciones a través de los relatos orales o los registros fotográficos. Una de esas personas es José Carlos Freaza (91), un posadeño que viajó en la embarcación el 20 de junio de 1955 junto a su primera esposa, Norah Mongelós Krieger, para su luna de miel.

Freaza, un reconocido e histórico dirigente del peronismo de nuestra provincia y un intelectual consagrado a la labor de estudiar la historia de su provincia, tenía en aquel entonces 25 años y su destino final para celebrar las nupcias era Río de Janeiro, periplo que también le quedó grabado para el recuerdo.

Don José tiene recuerdos lúcidos de aquel día. Según relató a El Territorio, la nave partió desde Posadas a las 7.30 y navegó río arriba a contracorriente para llegar a la ciudad de las Cataratas a las 20.

“Daba la impresión de ser un barco muy fuerte y sólido, bien construido y dirigido. Era un hermoso barco. Creo que hicimos una pequeña escala en el Puerto de Santa Ana. En ese viaje que hice no había muchos pasajeros, unos quince aproximadamente”, recordó el hombre que vive en Posadas.

Fue la primera y única vez de la pareja de recién casados en el navío, que lo eligieron después de suspender su viaje en avión a Buenos Aires por el bombardeo a Plaza de Mayo, el 16 de junio de 1955.

Por ello, para llegar a Río de Janeiro (Brasil), fueron de Posadas a Iguazú en el Guayrá, de Iguazú a Foz en canoa, porque el puente de la Amistad no había sido construido; de Foz tomaron un avión hasta San Pablo y de ahí en colectivo hasta Río.

Retomando su historia en el navío, Don José recordó: “Había mucha tranquilidad arriba del barco, había un comedor amplio que tenía una vista impresionante al río, camarotes y baños muy lindos. Ese día la vista era muy linda porque nos tocó un día muy bello, espléndido, el cielo estaba despejado y pese a la época del año no hacía mucho frío así que podíamos andar con ropa bastante liviana”. La cubierta fue de sus lugares preferidos, señaló.

Destacó que no hubo ningún accidente o algo desagradable en el viaje. Detalló que la comida que se servía era excelente, les servían un almuerzo y un pequeño refrigerio por la tarde. “Habían mozos muy buenos y amables”, comentó el hombre.

“Creo que deben quedar muy pocas personas vivas que hayan viajado en el Guayrá. Fue una linda experiencia y un viaje para el recuerdo”, cerró José, que atesora la historia del Guayra.

Más sobre la embarcación
El Guayrá era un barco chico comparado con otros, pero de lujo para la época. Pasó a manos de la familia Dodero (amigos del magnate Aristóteles Onassis) en 1942; luego al gobierno argentino en 1949 cuando Perón nacionalizó la flota de Dodero. Más tarde perteneció a Argentina de Navegación Fluvial (1951), a Empresa Flota Fluvial del Estado Argentino (1958) y en los 60 a Líneas Oceánicas Americanas.

Llegó a Puerto Pirámides (Chubut) para convertirse en un hotel sobre el mar, hasta que en 1984 fue totalmente destruido por un incendio. En 1972 fue adquirido por Secundino Álvarez junto con otra embarcación, el Victoria.

El Guayrá fue trasladado a Puerto Pirámides en 1975 y al llegar, al dejar de funcionar, quedó varado hasta que una marea extraordinaria permitió moverlo hasta un piletón construido para que la embarcación fuera convertida en Hotel Flotante, que se inauguró en 1982.

En la noche del 16 de mayo de 1984, se produjo un corto circuito en el generador, dando inicio a un incendio. El hotel estaba cerrado, ya que en esa época del año no había turismo. Los vecinos de la villa turística trataron de apagar las llamas pero cuando llegaron los bomberos de la ciudad de Puerto Madryn todo estaba destruido.

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