Claudia Piñeiro: “El feminismo me ha preocupado siempre”

La escritora, que estuvo al frente de la campaña por la Ley IVE, de Interrupción Voluntaria del Embarazo, señaló que hoy la prioridad es atender a que la norma se cumpla y, apuntó que el trabajo en adelante es contra los femicidios y hacer valer las tareas de cuidado no remuneradas
lunes 05 de julio de 2021 | 6:00hs.
Claudia Piñeiro: “El feminismo me  ha preocupado siempre”
Claudia Piñeiro: “El feminismo me ha preocupado siempre”

La escritora Claudia Piñeiro (61) presentó recientemente Cuánto vale una heladera, un libro que reúne seis textos suyos escritos para teatro. Además, en estos días viajará a España, invitada a la Semana Negra de Gijón (SNG) como finalista del Premio Dashiell Hammett 2021 de novela.

La SNG se desarrollará del 9 al 18 de julio y, se trata del festival literario de novela policíaca más convocante de Europa. Piñeiro está nominada al Premio Dashiell Hammett 2021, que reconoce a la mejor novela policíaca escrita en español, por su libro Catedrales.

Antes de su viaje, la escritora habló con Télam sobre su más reciente obra con piezas teatrales, y también sobre el femenismo, movimiento que en la actualidad la tiene como una referente. Contó que no imaginó convertirse en una referente pero marcó: “El feminismo me ha preocupado siempre”. En este sentido, relató que se ha reunido en asamblea con sus compañeras de militancia para dialogar acerca de cómo continúa la lucha por la iguadad de género, con la finalidad de construir una agenda sobre los temas.

El amor por el teatro
“Me gusta manejar un concepto de humor cercano a esa idea que tiene Pirandello: algo que nos hace reír e inmediatamente nos pone a reflexionar sobre por qué nos reímos de semejante barbaridad”, dijo. “El teatro es un texto vivo que no se termina de completar nunca”, expresó.

Y confesó que ir al teatro es una de las actividades que más disfruta en la vida: “Podría sumar a la lista cada uno de los pequeños actos que realizamos mientras esperamos que se apaguen las luces y comience la función. Una ceremonia casi religiosa ya antes de que aparezca un actor sobre el escenario, diga las palabras reservadas para él y la magia comience. Si la obra es buena, mejor. Sino, la ceremonia igual tendrá lugar. Porque allí están ellos, para decir su palabra, y nosotros en la butaca para recibirla”.

La autora de Catedrales relató que está entusiasmada porque retomará la rutina de charlas y presentaciones presenciales, que en todo este tiempo en pandemia venía haciendo con la herramienta de la virtualidad.

Te convertiste en los últimos años en una de las referentes del movimiento feminista ¿Te lo imaginaste?
No, no lo imaginé. Se abrió esta posibilidad gracias a un debate social que me excede. La cuestión de tomar la palabra pública tuvo que ver con debates que antes estaban vedados. Pero el feminismo me ha preocupado siempre: el aborto, la violencia de género y el rol de la mujer son temas que siempre están en mi obra. Yo no tenía un rol de activista, hablaba si me preguntaban. Pero tuvimos que salir a las calles, participar de asambleas, tocar la puerta de senadores y diputados y eso me llevó a tener otro rol. Creo que todo se disparó cuando las integrantes de la Campaña por el Aborto Seguro, Legal y Gratuito empezaron a sentir que los abogados, los médicos y las personas muy en tema empezaban a no ser escuchados porque no sacudían estanterías. Entonces convocaron a actrices, escritoras y otras referentes para que dieran testimonio. Siempre recuerdo, en las audiencias, cuando una de las actrices terminó sacándose una selfie con una diputada recontra celeste. Las mujeres de la Campaña tuvieron una percepción acertada, que podían ampliar las bases para fomentar el debate y generar empatía. Durante el tiempo en el que luchamos por la Ley IVE ( Acceso a la Interrupción Voluntaria del Embarazo), abrí la Feria del Libro y tuve que ir a recibir un premio a Barcelona y cada vez que tenía un micrófono, lo usaba. Pero no fui solo yo, me acompañaron muchas escritoras, actrices, artistas y periodistas.

Tras la sanción de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, ¿Cuáles crees que deberían ser las principales reivindicaciones del movimiento? ¿Cómo seguir?
Participé estos días de dos asambleas para debatir esto mismo. Primero, es muy importante que la ley (IVE) se cumpla. Hay algunas presentaciones legales que empantanan aunque se desarman rápido y también hay que ver las reglamentaciones de cada distrito. Vamos a tener que trabajar en la cantidad enorme de feminicidios y en hacer valer las tareas de cuidado, en cómo hacer para que el trabajo gratuito que hacemos las mujeres desde hace tanto tiempo sea recompensado y valorado. Nos convencieron a lo largo de los siglos que es amor y entrega pero motoriza la economía. Hoy hay muchos varones que acompañan, pero el último número que vi indicaba que el 20% del PBI es trabajo no remunerado. La pandemia visibilizó mucho cómo las mujeres llevan una casa y su trabajo y en qué medida esto que recae sobre ellas las perjudica.

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