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“Tengo la esperanza de que esté con vida y miedo a la vez, de que la esté pasando mal”

sábado 28 de noviembre de 2020 | 0:57hs.
“Tengo la esperanza de que esté con vida y miedo a la vez, de que la esté pasando mal”
Delia Nancy Scher, está desaparecida desde hace tres años. Foto: Archivo.
Delia Nancy Scher, está desaparecida desde hace tres años. Foto: Archivo.

“En la calle algunas personas me dicen ‘tu papá mató a tu mamá’ y eso me deja mal, claro que sí. Me enfurece, me indigna, sobre todo porque hasta que no haya certezas sobre dónde está o qué le hicieron nunca voy a dejar de sospechar de todos, así sea de mi padre, de mis parientes, de la policía y hasta de las autoridades que no se ocupan de buscar la verdad pese a que ella era una persona pública. Yo nunca dejé de denunciar cualquier cosa que escuchaba o veía y me hacía ruido, de pensarla y buscarla estando atento a cada posteo que suben en las redes sociales o fotos que me pueden dar pistas. Me niego a pensar muerta a mi mamá. No, eso nunca, sin indicios que demuestren lo contrario no voy a dejar de creer que está viva”.

Joaquín Reis Scher (32) es hijo de Delia Nancy Scher (50), considerada una personalidad en la ciudad de Jardín América por su condición de organizadora de grandes eventos y fiestas públicas, que hace tres años desapareció después de un viaje que supuestamente hizo hacia Posadas.

Por primera vez hizo público sus sentimientos y sospechas relacionadas al misterio que rodea el caso de su mamá. Habló de la relación con su padre, Pedro Reis, a quien la justicia llegó a investigar por las versiones dispares que dio en el inicio de la investigación pero de quien actualmente está distanciado, al igual que con muchos familiares directos con quienes prácticamente no tiene contacto.

Durante la charla exclusiva reiteró varias veces su deseo de saber la verdad sobre lo ocurrido pero consideró que para ello las autoridades deben impulsar una investigación profunda apuntando principalmente a los contactos de su madre en redes sociales.

Consideró que cuando intervinieron en la causa los expertos de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas del Poder Judicial (Saic) “sentí por primera vez que íbamos bien” pero “de un momento a otro los sacaron, reinó el silencio y nuevamente todo quedó en nada, como hasta ahora”.

En su intención de encontrar a su mamá Joaquín se animó a revelar una identidad: Robert Germánico. Una persona que detrás de un perfil con ese nombre en Facebook tenía contacto diario con ella y posterior a la desaparición nunca más notó actividad en el muro. Cree que es la pista para llegar a ella.   

¿Después de tres años, qué opinas de lo que se hizo para encontrar a tu mamá?

Y siento que no se hizo nada. Tres años pasaron y seguimos en el mismo lugar, con nada concreto, ni una pista que nos lleve hacia algún lado para saber qué pasó, si se fue sola como se dijo en un primer momento o estamos hablando de que le hicieron algo, pero en ese caso creo que hubo planificación con varias personas involucradas y manos expertas para ocultar un cuerpo sin que aflore alguna pista en todo este tiempo.

Eso me llena de rabia porque mientras tanto no puedo confiar en nadie. Para la gente mi papá es el culpable, me dicen en la calle ‘tu papá mató a tu mamá’ pero no hay pruebas de nada, y si pienso con profundidad digo que ella era una persona pública que por los eventos y fiestas que organizaba estaba rodeada de personas que de alguna manera tienen poder, que toman decisiones y no solamente a nivel local, sino también provincial y en ese contexto creo que todos pudieron haber tenido motivos para hacerle algo, hasta sus parientes, todos.

Cada cosa que escuché o vi, que me generaban dudas o sospechas, lo denuncié ante las autoridades para que investiguen. En algunos casos salía de lo de papá u otro lugar e iba directo a la Comisaría, pero todo fue en vano, pasó el tiempo y la causa duerme lamentablemente.

¿En el contacto con Delia alguna vez la notaste preocupada, angustiada, disconforme?

Nunca interpreté que tenían problemas (con Reis) o ella tenía intención de dejar la casa. Todo lo contrario. La había visto personalmente semanas antes de su desaparición, tomamos mate y siempre con el mismo semblante, la misma actitud, aunque debo reconocer que no eran de contar sus cosas, eran conservados en casi todo.

Ese día pasamos bien, estuve alrededor de 40 minutos y volví a casa, porque no vivo en Jardín América.

Recuerdo claramente el día en que papá me llama y dice que mamá se había ido, que no regresaba desde hacía un par de días. Me habló de que se escribía con otro hombre, pero no pensé en la gravedad de la situación. Ella era de viajar, le gustaba, por eso primero lo tomé como que se fue algunos días y regresaba, porque mi actitud era esa cuando era más joven, de estar acá ahora pero mañana me instalaba en Córdoba por ejemplo, por una cuestión de vivir de manera distintas, hacer cosas distintas. Pensé que si se fue por voluntad propia, regresaría.

¿Cuándo te diste cuenta de que era más grave?

Me di cuenta del tenor de la cosa una noche que fui a la casa de ellos y estaba la Policía haciendo la prueba de luminol. Dije no, acá está pasando algo y después todo lo que pasó con papá, las sospechas, las investigaciones en los que era el apuntado, sus versiones encontradas cuando declaró, los testimonios mediáticos de mi tío (Cesar Scher) que me decían que no coincidía con lo que declaraba en la justicia, y así se fueron sumando tantas cosas que por estas horas el misterio sigue sin resolverse y mi mamá sin ser encontrada. 

¿Qué te genera saber que tu papá estuvo o sigue estando bajo sospechoso?

Y molesta, sobre todo porque lo sigue siendo. Para mucha gente él le hizo algo y por estas horas pienso que solamente quiero saber la verdad, independientemente de quién es el responsable. No me importa si es pariente, autoridad del pueblo o de una fuerza de seguridad. Nada me importa más que se llegue a la verdad.

Y sobre papá, llegó al punto de pedirme ayuda y te puedo decir que la última persona a la que le pediría ayuda es a mí. Me pidió que le saque el teléfono a mamá para que acceda y vea con quién se escribía, porque según él se pasaba hasta altas horas de la noche usando la computadora, hablaba por teléfono con alguien de manera amigable, decía.

Por eso digo que no puedo confiar en él ni en nadie hasta que se llegue a la verdad de lo que pasó. Me distancié porque presiento que me ocultan cosas.

Me indigna mucho todo, tanta declaración cambiada y que no se haya investigado a los contactos de mamá en Facebook y WhatsApp, porque creo que ahí está la clave. No se si no hay herramientas o no se calentaron pero con menos recursos descubrí más cosas que la propia Policía.

¿Por qué crees que a la verdad puede llegarse a través de Facebook y WhatsApp?

Cuando accedo al Facebook de mamá después de su desaparición, en su mensajería encuentro conversaciones que tuvo con personas a lo largo de dos años.

Una de las personas con las que más hablaba era un árabe que supuestamente es doctor, ella lo trataba de príncipe, él también la elogiaba mucho. Las conversaciones no eran continuas, aunque algunas veces las retomaban.

El otro contacto más frecuente es un Robert Germanico, a quien mamá le contó cosas que pasaron en su vida que ni siquiera yo sabía. Esta persona siempre estuvo tirándole flores, y ella a él.

Relaciono su desaparición con este hombre porque los peritos que revisaron la computadora de mamá encontraron una carta escrita en formato Word, sin destinatario, pero si lees las conversaciones que tuvo con el contacto Germánico y después la carta, en el primer párrafo ya te das cuenta que habla de esa persona.

Para mi habría que investigar eso. Porque si papá dice que usaba mucho las redes sociales y se quedaba hasta altas horas de la madrugada, esos mensajes marcaron que en un momento se cortaba la comunicación por chat y seguían por otra vía. ¿Por qué no siguieron ese perfil para ver hasta dónde llegaba?

¿Esa otra vía podría haber sido el WhatsApp?

Estoy seguro que sí. Pero la Policía no investigó el WhatsApp porque cuando yo recuperé el teléfono hasta le llegaron  mensajes de mi papá que le mandó esa mañana en que ella desapareció y la policía supuestamente asegura que no hay nada. Pero yo lo escuché.

El 27 de noviembre de 2017 a las 6:30 de la mañana papá le mandó un audio a mi mamá preguntándole dónde estaba: ‘Hola mi amor como estás, estoy acá, ya me levanté, preparé el mate, vas a venir a tomar mate conmigo, por dónde andas”, le dice. Yo soy el único que escuchó ese audio y me arrepiento de no haberlo guardado porque la Policía dice que no está y es súper importante porque mi mamá desapareció entre la noche del 26 y la mañana del 27.

Son dos posibilidades. Una trama armada por mi papá para ocultar algo o realmente no sabía lo que pasó, pero marca una línea de investigación que no se tuvo en cuenta.

El momento que más se movió la causa fue cuando tomó la Saic, que hasta mi casa fueron para indagar y saber más sobre mi mamá, sus contactos y actividades, pero después los apartaron y sospechosamente otra vez se estancó.

¿Crees que tu mamá está con vida?

No puedo darla por muerta. Hasta que no haya cuerpo ella no está muerta. Si no está con vida tuvo que haber sido alguien muy profesional para hacer desaparecer un cuerpo, con experiencia suficiente para ocultarlo de tal manera que después de tres años no aparezca.

Es gente que está en el tema y tiene el poder para tapar todo lo que pasó, no se investigó nada o mi mamá la hizo tan bien que desapareció sin que nadie se diera cuenta, eso pienso diariamente.

Tengo la esperanza de que esté con vida y miedo a la vez, de que la esté pasando mal. La recuerdo en todo momento, a ella le gustaban las mariposas y cada vez que veo una pienso en ella. Me preocupo, indago en las redes sociales con la esperanza de que aparezca algún indicio, una foto, un dato en algún comentario.  

¿Qué esperas?

Pienso mucho en todas las opciones que hay sobre lo que pasó y lo más llamativo es que no hay nada, no hay cuerpo vivo o muerto.

Espero que se pongan las pilas de una buena vez, que las autoridades investiguen para saber qué pasó con mamá, saber la verdad. Espero que alguien me empiece a dar respuestas.

Me interesa la verdad sea cual sea, con policía, autoridad, familia, padre, sólo la verdad porque no puedo vivir pensando todo el día en eso, no estando tranquilo y cada vez que alguien haga una pregunta del tema estar pensando que tal vez sepa algo.

Personalmente estoy investigando y les pido a las personas que sepan cualquier cosa, que la hayan visto en algún momento de esa noche o madrugada, que me llamen aunque sea de manera anónima, que necesito cerrar esto.

Y dejó sus números: 3757-501434 (llamadas y mensajes) o 3757-646393 (solo mensajes).

Un misterio que va durando tres años

De acuerdo al expediente judicial Delia Nancy Scher habría salido de su casa entre la noche del 26 y la mañana del 27 de noviembre de 2017.

Recién el 13 de diciembre su concubino, Pedro Reis, hizo una denuncia por abandono de hogar y su primera versión fue que la mujer se fue con un hombre extranjero al que conoció en las redes sociales.

Cuatro días más tarde, enterado de la situación, el hermano de la mujer, César Scher, hizo la denuncia por desaparición de persona apuntando directamente a su cuñado como responsable.

Eso motivó que el 27 de diciembre la Justicia ordenara un allanamiento en la casa de la pareja, donde se incautaron los aparatos electrónicos de la desaparecida. También se hicieron pruebas orientativas de luminol para buscar vestigios de sangre y se buscó en el pozo negro de la casa, sin resultados positivos.

Después de eso Reis cambió su versión y aseguró que Delia fue secuestrada en Misiones, pero se desdijo cuando tuvo que declarar como testigo ante el magistrado Roberto Sena, a cargo del Juzgado de Instrucción Penal de Jardín América, quien decidió inhibirlo para evitar que vendiera la propiedad en la que vivían, situada sobre avenida Antártida Argentina casi San Martín de esa localidad.

Ese terreno, que según estimaciones tendría un valor millonario, estaría a nombre de ambos desde hace por lo menos 20 años (1997). Pero fuera de eso, el mismo Reis había anticipado que un oferente manifestó intenciones de pagar 15 millones de pesos por la propiedad y que, de concretar la venta, distribuiría el 33 por ciento de ese dinero (5 millones) entre sus tres hijos y el resto (10 millones) se lo quedaría él para iniciar -dijo- una nueva vida.

En cuanto al análisis del teléfono celular y la computadora de la mujer, distinto a lo que asegura Joaquín, las fuentes judiciales habían afirmado en su momento que no develaron contactos con otros hombres y en paralelo se confirmó que si salió del país -como especuló inicialmente el marido- no lo hizo por un paso habilitado porque su identidad no fue detectada en los registros oficiales de Migraciones.

En pocos meses el caso se transformó en un complejo rompecabezas para las autoridades.

Las hipótesis siempre fueron tres y giraron en torno a la presunta salida voluntaria del hogar por conflictos que podrían ser familiares, que no se pudo probar y en un momento también apareció la posibilidad del secuestro abonado por el concubino, que después se desdijo. La tercera apunta hacia la posibilidad de un homicidio que se fue debilitando ante la falta de resultados concluyentes.

La propiedad de los hallazgos

Como si la ausencia de Delia y la falta de respuestas no fueran  dolorosas, en marzo del año pasado, cuando se cumplió un año y cuatro meses de la desaparición, un dato anónimo potenció las esperanzas de encontrarla.

Fue aportado por una persona que aseguró haberla visto en una propiedad de la calle Ecuador de Jardín América que supuestamente es utilizada como prostíbulo, aunque sería una bailanta. Mencionó la ubicación, quiénes trabajarían ahí, hizo referencia a un sótano, habitaciones y dejó entrever que pudo no haber sido el único que la vio.

La información llegó vía telefónica al hermano de la mujer, César Scher, quien por medio de una declaración testimonial transmitió a las autoridades con el objetivo de que dispongan las medidas necesarias para corroborar la veracidad de los dichos, aunque las respuestas no habrían sido las esperadas.

“Di datos precisos, lugar e incluso la hora en la que aparentemente se dan los movimientos y con eso esperaba que hagan algo, un allanamiento, pero nada hicieron. Siento que no la están buscando”, se había quejado Scher.

Casi dos meses después en una propiedad lindante al sitio señalado (también por calle Ecuador) un hombre encontró un envoltorio con presuntos restos humanos. De acuerdo a ese vecino, eran los brazos de una persona adulta además de restos de cabellos.

Primero se pensó que podrían ser de Delia aunque las pericias del Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial después lo descartaron. El cotejo genético no coincidió con la mujer buscada.

Poco tiempo después el propietario del terreno denunció que desconocidos incendiaron parte del mismo, desconociendo la intencionalidad.

Para completar, a mediados de noviembre del año pasado en una vivienda en construcción de la misma propiedad encontraron un envoltorio de 40 centímetros de largo por 20 de ancho, que contenía entre cartón y cinta de embalaje un corpiño, restos de costillas y un tramo de columna vertebral.

El paquete tenía pegada una placa metálica con las fechas “10/7/1966-28/11/2017” y el nombre y apellido de la mujer desaparecida.

Nuevamente el equipo forense que analizó las muestras descartó que pertenecieran a la mujer, confirmando que los huesos eran de un animal.

Fue lo último que se supo de la investigación relacionada a la desaparición de Delia.

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