“Mataron a dos niñas y no saben cómo salir de esa situación”

lunes 07 de septiembre de 2020 | 6:00hs.
Según los nuevos análisis realizados el sábado, se confirmó que las víctimas tenían 11 años.
Según los nuevos análisis realizados el sábado, se confirmó que las víctimas tenían 11 años.
Agustín Mazo

Por Agustín Mazo fojacero@elterritorio.com.ar

A cinco días de conocerse el conmocionante y polémico caso de las dos niñas misioneras de 11 años que fueron acribilladas por miembros del Ejército paraguayo en una estancia de la ciudad de Yby Yaú donde se sospechaba que funcionaba un campamento del grupo Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), el dolor de la familia de las pequeñas no se detiene. Y el reclamo de justicia y la pronta repatriación de los restos de las víctimas se volvieron pedidos más que urgentes en medio de la investigación que lleva adelante la Justicia del vecino país ante la gravedad de lo sucedido.

Mariana de Jesús Ayala López (76), abuela de María Carmen y Lilian Mariana Villalba, tampoco ocultó su profundo pesar por lo sucedido y reclamó el inmediato traslado a la Argentina de los cuerpos.

A través de una entrevista que mantuvo con integrantes del Equipo Misionero de Derechos Humanos, Justicia y Género, indicó que “es un momento muy difícil, muy duro para nosotros porque nuestras niñas querían conocer a sus padres y yo tengo entendido que nosotros acá no les formamos para eso (en relación a la guerrilla), les formamos para la vida, para que sean personas, ciudadanas que sean útiles para la sociedad. Eso es lo que buscábamos y eso es lo que soñábamos”.

Sobre el discurso que dio el gobierno paraguayo, incluidos los propios dichos del presidente del vecino país, Mario Abdo Benítez, el mismo miércoles cuando se oficializó a los medios del procedimiento llevado adelante por los miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) en Concepción, la entrevistada sostuvo: “Nos sorprendió la noticia, muy escandalosa, muy mentirosa que hasta la foto no es. Ellos dicen todo lo que se les da la gana porque viste que están en infracción. Porque mataron a dos niñas y no saben cómo hacer para salir de esa situación y por eso se valen de la mentira, de la difamación, eso es normal en ellos”.

Además, Mariana expresó su fuerte preocupación por la cuestión de seguridad, tanto de ella como de su familia tras lo ocurrido.

Y pidió “de todo corazón por la repatriación de los cuerpos de las niñas, encarecidamente confío en las autoridades y tengo mucha fe, mucha esperanza de que se va poder hacer ese trámite”.

Dudas de la fiscalía
Por su parte, Federico Delfino, fiscal delegado Antisecuestro y Antiterrorismo y Fiscal contra el Crimen Organizado del Paraguay, planteó un interrogante que se generó durante las últimas horas entre los investigadores y que pondría en duda los vínculos biológicos de las mujeres que figuran como progenitoras de las menores en los DNI que se hicieron en la ciudad formoseña de Clorinda.

Pocos minutos después de conocerse los primeros resultados que arrojó la segunda autopsia hecha a los cuerpos de las menores en la morgue del Ministerio Público de Asunción, el fiscal sostuvo en ronda de prensa que “estas personas que figuran como madres de estas personas fallecidas (en relación a Miriam y Laura Villalba) no son las que han declarado, ahora quedó a resguardo del laboratorio forense y solicitaremos la correspondiente confirmación a los efectos que después se puedan tomar las muestras de las personas que eventualmente dijeron en la República Argentina que eran sus madres porque sólo consta el nombre de la madre”.

El funcionario judicial comentó que a partir de datos concretos que se recibieron por parte de Migraciones de Argentina, las menores “cruzaron el 19 de noviembre pasado a Paraguay, acompañadas de sus supuestas madres que figuran en sus documentos. Entonces eso nos hace presumir que estas personas que serian sus madres en los papeles y de lo cual nosotros dudamos fueron las que entregaron a estas adolescentes a este grupo criminal a los efectos que se unan a ellos en la clandestinidad”.

Incluso Delfino fue más allá y afirmó que entre las informaciones que se manejan entre los pesquisas se habla que los padres de las criaturas serían Magna Meza y Osvaldo Villalba y Liliana Villalba y Manuel Cristaldo.

“Entramos a revisar”
Otro de los que habló durante las últimas horas y brindó más detalles del polémico procedimiento desplegado el miércoles en Concepción fue el propio comandante de la FTC, Óscar Chamorro.

En diálogo con el canal Telefuturo, el uniformado señaló que el enfrentamiento se dio en una zona boscosa y con varias elevaciones en el terreno. Y añadió que era muy complicado divisar las siluetas de quienes se hallaban en ese momento en el lugar.

“¿Cómo puede ser que no hubiéramos podido detectar que eran niñas y no haberlas desarmado y capturado? Esa pregunta ni siquiera sería necesaria si es que pisamos el terreno. Es muy fácil hacer especulaciones tácticas no estando en el lugar y no entendiendo el contexto, situación y terreno básicamente”, afirmó el comandante.

“Esto no fue un ataque, nosotros entramos a revisar. Y a 80 metros del campamento principal nosotros divisamos cuatro seres humanos, no pudiendo determinar y ahí es difícil sin estar en el lugar, por la visibilidad saber si eran mujeres, hombres, ancianos o infelizmente niños”, agregó el uniformado.

Por otro lado, mencionó que “la patrulla trata de ver qué es lo que tiene enfrente. Y ya determina que lo que tiene enfrente tiene uniforme verde, ya determina que tienen armamento en su mano, ya determina que tienen elementos tácticos, porque nosotros cuando miramos, miramos no el rostro, porque eso no te mata, te mata el armamento que está en la mano”.

A su vez comentó que al detectarse la presencia de personas, el equipo intentó desplegarse para tener una mejor posición con la intención de capturarlos. Pero describió que el lugar estaba sucio y con un simple movimiento hay ruido, por lo que las personas en movimiento pueden ser detectadas en segundos, mientras que el que está quieto escucha y observa con ventaja.

“Al percibir que somos detectados, en fracción de segundos nos identificamos, y en ese momento se inician los disparos y observamos a cuatro personas, no quiere decir que hayan estado sólo cuatro personas, decimos lo que nos consta”, narró.

Nueva autopsia
Según publicó este matutino, durante los nuevos estudios forenses realizados el sábado por la tarde en Asunción se confirmó que las víctimas no superan los 11 años, lo que contrasta con la primera versión brindada por el gobierno paraguayo en la cual informaron que las víctimas eran de mayor edad.

Según el trabajo realizado por el médico forense de la fiscalía, Pablo Lemir, se estima que los impactos de bala que recibieron fueron hechos a larga distancia.

Aunque agregó que resulta complicado determinar con precisión la distancia de los disparos porque para ello es necesario el análisis de las prendas de vestir, pero éstas fueron desechadas por el Ejército paraguayo luego del entierro de los cuerpos ese mismo miércoles.

Para llegar a estos datos, los forenses realizaron una revisión completa de los cuerpos en la parte antropológica y odontológica. Y para ello se tomaron placas radiográficas de la dentadura y de los huesos de las manos de ambos cadáveres para determinar la edad.



La ONU exige esclarecer las muertes

El representante de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Jan Jarab, pidió ayer esclarecer la muerte de las dos niñas de 11 años durante un enfrentamiento entre la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) y el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

“Se trata de un hecho gravísimo que terminó con la vida de dos niñas a quienes el Estado debía proteger, como parte de su obligación de garantizar los derechos humanos de todas las niñas, niños y adolescentes en el país”, lamentó el representante en América del Sur de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Jan Jarab. En un comunicado, Jarab afirmó que Paraguay debe investigar sin demora y de forma imparcial” las muertes de dos niñas durante un operativo realizado esta semana por agentes del Estado”.

En la misiva recuerdan que los hechos ocurrieron el pasado 2 de septiembre en una zona limítrofe entre los departamentos de Concepción y Amambay, en el marco de una acción de la Fuerza de Tarea Conjunta del Estado contra un grupo armado no estatal conocido como Ejército del Pueblo Paraguayo.

Jarab subrayó que la investigación debe indagar en las responsabilidades directas en el incidente, pero también en todo el nivel jerárquico involucrado en la operación, así como en la posible alteración del lugar de los hechos. También recordó al Estado paraguayo que “la participación de personal militar en tareas de seguridad interna debe realizarse con pleno apego a las normas internacionales de derechos humanos, siempre bajo control de la autoridad civil y con los más altos estándares de transparencia y rendición de cuentas, como establece el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos”.